Por Esteban Ticona Alejo * -.
El pasado 17 del presente mes se realizaron las elecciones nacionales para presidente, vicepresidente, senadores y diputados del país. Se veía venir el fin del ciclo político del Movimiento al Socialismo – Instrumento Político por la Soberanía de los Pueblos (MAS-IPSP) (2006-2025). Estaba cantado que ganaría alguna tendencia de la derecha, y así fue.
No hay ninguna sorpresa, lo que sí es extraño es lo ocurrido con el apoyo a un partido chico de derecha, el Partido Demócrata Cristiano (PDC), a la cabeza Rodrigo Paz Pereira, nacido en España y boliviano por parte de padre, el expresidente Jaime Paz Zamora. Quien fue secundado, a último momento, por el capitán de policía Edman Lara.
Paz y Lara son los ganadores en las elecciones. El segundo fue Jorge Tuto Quiroga y Juan Pablo Velasco. El primero es aquel heredero político nefasto del dictador ultraderechista Hugo Banzer Suárez. La dupla Quiroga-Velasco parece que está sentenciada a ser perdedores en el balotaje, incluso hay voces que piden que renuncien a sus candidaturas. Sin embargo, en una reciente declaración Tuto dijo: “me tienen que matar para sacarme de la segunda vuelta”. ¿Quiere ser presidente a la fuerza o ya quiere gobernar el país mediante alguna forma de golpe de Estado?
En esta ocasión haré algunas consideraciones sobre los ganadores. Hay una coincidencia generalizada de que el voto para Paz-Lara proviene para este último, es decir, es rédito de un expolicía que sufrió en carne propia todas las arbitrariedades de la institución a la que perteneció. Fue dado de baja hace varios años y de la manera más humillante. ¿Por qué lo expulsaron? Por su lucha contra formas de corrupción hoy generalizadas en todos los mandos de la Policía Nacional.
Hay una imagen de hace años que aún circula en varias redes sociales en las que el capitán Lara es maltratado por un jefe policial. Esas imágenes creo que penetraron profundamente en la consciencia del pueblo. Entonces es el voto de la bronca, de la rabia contenida e impotencia contra las formas de corrupción de una institución que hoy es la más cuestionada: la Policía Nacional. Es extensible a otras instituciones y personas que estuvieron involucradas en actos ilícitos sin ninguna intervención y menos sanción de los administradores de la justicia.
Pero ¿qué sucede con Rodrigo Paz? Hasta la noche del 17 de agosto era una persona sin grandes impactos en la política. Hay que recordar que fue alcalde de la ciudad de Tarija, diputado y senador. En estos espacios políticos no tuvo brillo ni propuestas interesantes. Posiblemente, sin el apoyo de Lara hoy estaríamos hablando de Paz ubicado en los últimos lugares, porque ese fue su caminar público.
Se comenta que detrás de Rodrigo está su familia de políticos, el tío y expresidente Víctor Paz Estenssoro y su padre Jaime. Este accionar se podría denominar nepotismo político. Además se dice que un funesto político, Oscar Eid, es el estratega.
Hay que recordar que la generación de Jaime Paz y Oscar Eid proviene del Movimiento de la Izquierda Revolucionaria (MIR), que en el andar se fueron deschavetando hasta derechizarse y “juntar los ríos de sangre” sin ningún estupor. Eid fue uno de los promotores para vincular al MIR con famosos narcotraficantes como el Oso Chavarría, entre otros.
Por lo mencionado, mucha gente dice que es el retorno del MIR desleal, remozado en Rodrigo, pero con el peligro de quedar embarrado en acciones ilícitas. ¿Es el retorno del acuerdo patriótico de fines de los años 80, remozado? Oí a muchos jóvenes decir que Rodrigo es de izquierda. ¡No!, por supuesto que no es de izquierda. Si Paz Pereira propagandeó de que “todos seamos capitalistas”, y esa frase no es de izquierda. Es una clara tendencia hacia formas liberales, neoliberales y capitalistas.
Entonces, ¿qué diferencia a Paz-Lara de Quiroga-Velasco? Posiblemente la suavidad de las palabras. Tuto abiertamente habla de represión, aniquilamiento, enajenación de las empresas estatales, pensar como gringos… es pues el heredero nato del dictadorcillo Banzer y sus seguidores fascistas.
Wali amuyasiñani jilata, kullakanaka. Kutt’aniwa ñanqa tumayku jaqinakaxa. “Nayampiy sartapxañani”, sasaxay chuchapxchixa. ¿Ist’apxañaniti uka chuchawinakaruxa?
* Sociólogo y antropólogo aymara boliviano

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