septiembre 16, 2026

Sergio Terán y la batería

Conocí a Sergio Terán lo en el IV Congreso de Estudios de Rock y Metal de Bolivia (carrera de Sociología), en la ciudad de Cochabamba. En su exposición en la mesa: “Orígenes y narrativas de escenas del underground boliviano”, presentó la conferencia “El Festival Unirock como herramienta de enseñanza y aprendizaje para estudiantes de la carrera de Ingeniería de Sonido en el área de refuerzo sonoro”.

Llegando a la ciudad de La Paz, averigüé sobre el unirock y su magnitud. Es así que en mi siguiente visita a la ciudad de Cochabamba lo llamé para agendar una charla en su estudio de música para que me cuente un poco su historia.

Mi primer encuentro

“Me llamo Sergio Terán Gamarra, nací en la ciudad de La Paz el año 1981, estudié en el Colegio San Calixto, posteriormente en el Colegio Argentino-Boliviano. Mi primer encuentro con la música fue de muy niño, cuando no entendía qué era la música exactamente.

Recuerdo que mi mamá me dejaba dormido con música. Mis primeros recuerdos son de esa introducción de la Radio Stereo 97, tan característica; creo que la cantaba Adrián Barrenechea. También toda la música que se reproducía en Panamericana, ese fue mi primer encuentro con la música.

Yo no entendía en ese momento. Cuando era muy chiquito trataba de asimilar de dónde venían esos sonidos; en realidad eran instrumentos que se fusionaban, no tenía idea de que eso se grababa en un estudio de grabación y que se podía hacer en Bolivia.

Ese fue mi primer encuentro. Escuchar a mis hermanos disfrutar de la música de los 80 tuvo gran influencia en mí. Escuchábamos toda la música que estaba de moda en ese momento, tanto en castellano como en inglés, se me quedaron bandas como Van Halen y Kiss.”

Identidad baterista

“Me imagino que se me hacía familiar eso de que se pinten la cara. El gato, para mí, era el favorito, de ahí encontré esa identidad de baterista, de ahí nació. Con unos compañeros de colegio en el San Calixto jugábamos a tener un grupo, yo ahí elegí ser baterista.

Mis primeros encuentros fueron en una excursión al Museo Nacional Historia Natural, en la zona de Cota. Ahí, sobre todo la música rock, fue ahí donde la descubrí.

Tengo un tío que me hacía escuchar discos de vinilo, casetes de Pink Floyd, ‘The dark side of the moon’, ‘Wish you were here’, ‘The Wall’, en su momento ‘Pulse’. Esa fue una gran influencia para mí, yo estoy bastante agradecido con él.”

Toxoplasmosis

“En mi adolescencia, junto a mi primo Pablo que estaba en el San Ignacio, y un amigo del cole Andrés Blacutt, armamos la banda Toxoplasmosis y hacíamos covers de Pink Floyd. No tenía batería, hacía una con maseteros de fierro soldado que ocupábamos en la casa de mi primo y otros elementos como baldes forrados con nailon reforzados con cinta masquin, golpeaba un asiento de cuero simulando el sonido de la caja. Esa era mi primera batería, y ellos con guitarras acústicas.

Nuestro primer concierto fue cuando teníamos 15 años, en la Casa Argentina, pero jugábamos o tocábamos desde los 11 años. Grabábamos nuestros propios efectos especiales simulando el ‘The dark side of the moon’ con los despertadores de casa, todo era mecánico, no había nada digital en ese momento. Con el teclado sacábamos los efectos del helicóptero o algún tema del disco The Wall. Alguna prima o amiga venían y eran nuestras coristas.

Ahí fueron las primeras grabaciones, ahí comencé a entender cómo se graban los sonidos. Nosotros grabábamos todo en vivo, en pista estéreo, en esos equipos antiguos. Eran de mala calidad, en casete, pero el testimonio está, el hecho de haber experimentado en su momento. Esas grabaciones marcaron lo que después iba a ser mi camino.

Tocamos en una fiesta de colegio, en la Casa Argentina, como lo mencionaba, después de eso tuvimos un par de tocadas más y luego con otros amigos formamos otros grupos.”

Drakma

“Drakma fue con Sergio Tejada, tocaba en Geds, un grupo que era de la escena punk en La Paz. Él era compañero mío de colegio y junto a Carlos Tamayo formamos esa banda, ahí nacieron las primeras composiciones.

Hicimos el viaje de promoción a Chile, ahorré peso por peso y me compré la batería, la de doble pedal, sin saberla usar. Yo quería dar el siguiente paso para poder tocar lo que estaba en mi cabeza, y eso no lo podía hacer con un solo pedal. Comencé a experimentar un poquito.

Terminé el colegio y tenía la firme intención de estudiar algo con música. Mi mamá escuchó en la radio que en Cochabamba había la carrera y decidí irme allá a estudiar. Viví solo un tiempo, persiguiendo el sueño ya que en la ciudad de La Paz no había e irme al exterior era mucho más complicado.

Así que la Universidad Técnica Privada Cosmos (Unitepc), que es una institución de educación superior, me permitió ese sueño de ser ingeniero en sonido, de poder estudiar a nivel más elevado. Yo no quería ser empírico, otra alternativa era aprender de los manuales y demás pero mi intención siempre fue tener una profesión en este rubro. También me dio la oportunidad de conocer amigos, entre ellos Rudyard Vargas, compañero de curso, y otros compañeros de él, de la Academia Nacional de Música Man Césped, muy prestigiosa acá, donde pasaba clases con Nelo Copa, gran guitarrista.”

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