
La Paz-. La oligarquía boliviana del agronegocio busca ampliar intercambios con China, según una reunión sostenida en la embajada de ese país por el diputado nacional Rafael López y el embajador Wang Liang.
Jefe de la bancada de la ultraderechista alianza Libre y representante de los intereses del empresariado cruceño, López acudió a la legación diplomática con el propósito de coordinar una agenda de trabajo destinada a promover inversiones y fortalecer el desarrollo económico en ese departamento, según se informó.
Durante la plática, ambas partes analizaron el avance de varios proyectos considerados estratégicos para la región.
Resaltan entre ellos la Doble Vía Santa Cruz–Montero, Puerto Busch y el Complejo Siderúrgico del Mutún, proyectos de infraestructura y desarrollo productivo considerados de mucha importancia en el oriente del país.
Fuentes cercanas al legislador destacaron que la reunión permitió evaluar vías de cooperación orientados a respaldar la ejecución de estas obras y atraer nuevas inversiones.
Explicaron que los proyectos buscan mejorar la conectividad, ampliar la capacidad logística y fortalecer la actividad industrial en el departamento cruceño.
López consideró que el fortalecimiento de los vínculos con China puede contribuir al crecimiento económico regional mediante la consolidación de proyectos de gran impacto.
Opinó el diputado que resulta importante generar condiciones favorables que favorezcan la producción y la creación de oportunidades para la población.
Con un intercambio que en 2025 rondó los cuatro mil millones de dólares, China constituye hoy el principal socio comercial de Bolivia, cuando se cumplen 41 años del establecimiento de las relaciones diplomáticas.
Según la Cancillería de Bolivia, en los últimos meses se concretaron exportaciones de productos bolivianos como chía, carne bovina, sorgo y cueros, y se trabaja en la habilitación de nuevos rubros estratégicos.
Los frutos de esa alianza estratégica, basada en la confianza mutua, la cooperación solidaria y el respeto a la soberanía de los pueblos, han sido resaltados por la diplomacia boliviana.
Ambos países formalizaron sus relaciones el 9 de julio de 1985, y desde entonces los intercambios registraron avances significativos en infraestructura, tecnología, comunicación, salud, educación, seguridad ciudadana y comercio exterior.
El embajador Wang, por su parte, ha reiterado el compromiso del gobierno chino con Bolivia, y ha expresado su agradecimiento por el respaldo constante al principio de Una Sola China.
Asimismo, ha valorado el crecimiento del vínculo cultural, especialmente a través del aprendizaje del idioma chino por parte de miles de jóvenes bolivianos y el posicionamiento de productos nacionales en el mercado del gigante asiático.


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