
El Gobierno ruso se pronunció sobre la afirmación del mandatario estadounidense Donald Trump de que Rusia y Ucrania acordaron no lanzar ataques contra objetivos energéticos. A través del portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, la Administración rusa calificó la propuesta como una buena medida y confirmó contactos con las autoridades de Estados Unidos, aunque remarcó que dicho acuerdo todavía no existe, lo que se infiere en los intentos de ataques recientes contra una instalación energética por parte de Ucrania.
Las autoridades rusas expusieron que la protección de las refinerías y el incremento de la producción interna no resuelven las dificultades globales. De acuerdo con el pronunciamiento del Kremlin, la problemática principal se centra en la exportación de los productos petrolíferos hacia los mercados internacionales, aspecto que depende de dos exigencias concretas planteadas por Moscú para normalizar el flujo comercial.
La primera condición planteada por Rusia consiste en garantizar la seguridad de la navegación para el transporte marítimo mercante y la circulación de los buques petroleros. Peskov sostuvo que las acciones de Kiev han puesto en riesgo el tránsito en las rutas marítimas, afectando no solo a la flota petrolera rusa sino también a las embarcaciones pertenecientes a otros países.
La segunda exigencia formulada por la representación rusa para asegurar la llegada de los productos petrolíferos a los mercados internacionales contempla el levantamiento de las sanciones vigentes.
Las declaraciones se dieron en respuesta a las afirmaciones públicas del presidente estadounidense, quien había sostenido en la red Truth Social que ambas partes involucradas en el conflicto habían acordado detener los ataques a las instalaciones energéticas.
Las condiciones fijadas por el Kremlin coinciden con tensiones en los mercados internacionales de combustible. En julio, Rusia estableció restricciones a sus exportaciones de diésel hasta el 30 de septiembre para resguardar su consumo interno tras incursiones con drones contra sus refinerías, mientras que los precios en Estados Unidos alcanzaron récords de seis dólares por galón según GasBuddy, y Morgan Stanley reportó reservas de diésel cercanas a mínimos históricos en Europa.
Postura sobre el alza del crudo
Dmitri Peskov también desestimó la postura expresada por el inquilino de la Casa Blanca, quien señaló que el encarecimiento del diésel responde al conflicto ruso-ucraniano y no a las acciones militares de Estados Unidos sobre Irán.
El representante de la presidencia rusa pronosticó que, al removerse las sanciones, su país estará en capacidad de abastecer de productos petrolíferos a los mercados globales, promoviendo una reducción en las tarifas internacionales.

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