El presidente Rafael Correa a poco de asumir la presidencia del Ecuador en el 15 de enero de 2007, emprendió una decidida política para recuperar los recursos hidrocarburíferos entregados dadivosamente por anteriores gobiernos a empresas extranjeras. Correa expulsó a varias de ellas por incumplir sus contratos y renegoció con el resto las condiciones en las que se quedarían en Ecuador. Como consecuencia éstas tuvieron que ajustarse a nuevas reglas y ceder una buena parte de los jugosos beneficios que obtenían. Al igual, que también ocurriría en la Bolivia con la presidencia de Evo Morales, los ingresos fiscales de incrementaron permitiendo al gobierno de Correa implementar políticas sociales a favor de los mas pobres.
Un legado de saqueo económico no fue lo único que dejaron los monopolios petroleros también quedó como muestra palpable de su presencia un gran deterioro medio ambiental. Según demanda del Frente de Defensa de la Amazonía, una agrupación de entidades sociales e indígenas, al compañía norteamericana Texaco que operó en ecuador entre 1964 y 1992 fue responsable de derramar nada menos que 71 millones de litros de residuos de petróleo y 64 millones de litros de petróleo bruto afectando a más de 2 millones de hectáreas, produciendo un daño ambiental y afectado la saludad de los habitantes de Oriente selvático ecuatoriano. En el 2001 la Texaco fue absorbida por la Chevron, una de las más grandes petroleras del mundo.
El Frente demandó a la Chevron frente a tribunales ecuatorianos, que se pronunciaron condenando a la petrolera a pagar 9,6 mil millones de dólares y pedir disculpas públicas. Chevron, pese a que se había comprometido a respetar las determinaciones de las Cortes de Ecuador, incumplió ambas sentencias, por lo que fue condenada a pagar 19 mil millones de dólares.
No contenta, según denuncias de autoridades ecuatorianas, inició una campaña de difamación contra ese Gobierno y además lo enjuició ante tribunales internacionales de arbitraje, pese a que no fue el Gobierno de Ecuador quien lo llevó a juicio por los daños al medioambiente. Fueron entidades sociales quienes iniciaron y ganaron el juicio a la Chevron. La empresa americana realiza multimillonarias campañas mediáticas contra Ecuador y ejerce presión y cabildeo en el congreso de EE.UU, a fin de evadir la sentencia y salir indemne Entre tanto los afectados y afectados, los indígenas y pobladores del Oriente ecuatoriano, esperan que la presión y la solidaridad internacional haga que la justicia se cumpla.
* El autor es historiador.
Correo: keynes73@yahoo.com

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