octubre 28, 2020

Insumos para la discusión entre salarios, precios y empleo

En la discusión por parte de los trabajadores con el Gobierno y los empresarios en materia de Política de Salarios surgen varios temas relacionados con el incremento del salario nominal y la determinación del salario mínimo nacional.

Por parte de los trabajadores, la preocupación central es la relación del salario nominal con el costo de la vida, cuya variación porcentual es medida a través del IPC. Es decir el tema del nivel del salario real. Sin embargo la COB, en varias oportunidades como en 1982 con la UDP y recientemente propone una canasta familiar cuyo costo sería superior a 1200 dólares.

Por parte de los empresarios, la discusión del salario nominal esta relacionada a los costos directos asociados al salario como bonos y renumeración en especie, así como los otros costos relacionados, indirectamente, como los costos de seguridad social y el aporte patronal al sistema de pensiones. Un aumento de salarios tiene un efecto en cadena.

Adicionalmente, un fuerte sector informal en el mercado de trabajo presiona hacia abajo en el nivel de salarios, puesto que es un referente del costo de oportunidad del trabajador en el sector formal. El empleador informal no asume los costos directos e indirectos asociados al salario y además, vía no pago de impuestos, establece una competencia desleal con la industria establecida formalmente.

A nivel macroeconómico, el problema del salario esta principalmente relacionado con el impacto en la inflación, puesto que es tanto un factor de oferta, relacionado con el costo laboral, y un factor de demanda, por que incide en la demanda agregada. Adicionalmente, por la interrelación con el sector público, a través del salario mínimo nacional, sus variaciones tienen efecto en el gasto público con efectos en cascada.

Los principales insumos que se presentan fueron elaborados para LABOR con base en la Encuesta de Hogares que realizó el INE el año 2006, que es la última encuesta disponible.

  1. Marco General: algunos aspectos sobre el equilibrio en el mercado laboral

En una economía normal, es decir con muy baja informalidad, por una parte, la tasa de salarios se determina por la interacción entre la oferta laboral y la demanda laboral. En la aplicación concreta de la teoría hay que tomar algunas salvedades. En primer lugar, “la realidad nos indica que los empleados y trabajadores no son racionales como se supone, los trabajadores no buscan lograr un equilibrio entre renumeraciones y ocio, sino que se mueven dentro de una estructura social y cultural determinada en la que estos se mueven y crean una estrategia social de empleo”. 1 Por lo tanto, el mercado de trabajo seria una construcción social y no únicamente el encuentro entre oferta y demanda de trabajo, donde jugarían un importante rol importantes actores como los sindicatos, el Estado y las asociaciones empresariales.

En segundo lugar, la vigencia de la Ley General del Trabajo, mediante una seria de normas jurídicas que hacen que los ajustes no sean automáticos como suponía la teoría neoclásica. La derogación del artículo 56 del DS 21060 de la libre contratación fue una reivindicación de los trabajadores.

En tercer lugar, la fijación del salario mínimo nacional establece a su vez un piso mínimo por debajo del cual no pueden aplicarse salarios más bajos y adicionalmente el Gobierno mediante decretos supremos ha establecido el nivel de incrementos en el sector privado a realizarse anualmente.

En cuarto lugar, la distorsión que ejerce la economía informal en el mercado laboral y en general en el resto de los mercados es muy importante. Así, en el caso de Bolivia la tasa de desempleo del 6 % estaría siendo subestimada dada la fuerte presencia de un sector informal. La Encuesta de Hogares de 2006, en su análisis de los sectores del mercado de trabajo, define el sector informal como el conformado por los sectores familiar y semiempresarial, excluye al sector doméstico, y define al sector formal como el conformado por los sectores estatal y empresarial. Con este criterio encuentra que el 58% de la población ocupada en el área urbana era informal

  1. Ingresos laborales y mercado laboral

Cuando se discute la política salarial en el país es necesario tener en cuenta por ejemplo que la relación en promedio entre el ingreso mensual laboral formal y el ingreso laboral informal en 2006 es de dos veces y media. Por tanto cuando se presiona por el aumento en el sector formal, es solo una parte del problema del ingreso laboral y más aún genera incentivos hacia el sector no formal que no goza de protección social.

Así mismo, el ingreso laboral tiene fuertes variaciones por actividad económica, siendo el más alto el de la minería y los niveles más bajos la manufactura y la construcción, las cuales concentran el 16% y el 8% de la población ocupada respectivamente.

Cuando la COB pelea por el incremento de los salarios es importante tener en cuenta que estamos hablando de un segmento con peso pequeño en el empleo total. Así, por categoría de empleo, los asalariados corresponden a la categoría de obreros, con una participación de solo 7,7 % en el total de empleo y a la categoría de empleados con un 24% de participación. El peso de la clase obrera propiamente tal seria en términos relativos bastante bajo. Además, el grueso de la población ocupada esta en el sector familiar (61%) y solamente un 16,3% en el sector empresarial. Es decir la normativa que se establezca cualquiera ella sea su ámbito de aplicación será reducido.

  1. Estructura de ingreso y los sobrecostos

El nivel del salario así como su incremento es importante por que de ahí se construye hacia arriba una serie de ingresos y costos laborales. Solamente una tercera parte de la población asalariada posee una relación contractual con sus empleadores que les hace posibles a gozar de protección social con la afiliación a las AFPs y las Cajas de Salud.

En materia de salarios la gran diferencia entre el sector formal y el informal se explica, por una parte, el costo laboral relacionado con los ingresos laborales para la empresa representaría cerca del 10% del ingreso líquido constituido principalmente por el salario, y, por otra parte, el costo adicional del sector formal es de aproximadamente 22% por concepto de gastos por protección social en vejez y salud, que no cubre el sector informal. Es decir, se estimaría en un tercio del costo salario que no cubre el sector informal.

  1. Salario real y canasta familiar

Se observan cuatro etapas en evolución del salario real. La primera hasta el 1997 con un nivel relativamente bajo y plano, y en una segunda etapa una tendencia creciente hasta el 2002. Paradójicamente, en la época del incremento de los conflictos sociales en el país, registró una tendencia decreciente al mantenerse constante el salario mínimo nacional nominal fijo implicando una caída del salario mínimo real de un índice de 177,1 a 159,3, casi un 20%. Posteriormente, en 2006 recupera el nivel del salario mínimo nacional real del 2003 y mantiene su tendencia creciente hasta 2011 en una política salarial de preservar el poder adquisitivo con niveles de incremento un poco mayores a la inflación.

La lucha de la clase obrera es una lucha de salarios y precios, donde la preocupación es no perder el poder adquisitivo. Sin embargo políticamente, la lucha salarial es un medio para la conquista del poder, por la clase obrera. Por tanto no interesaba antes cual es el nivel ni los mecanismo de ajuste sino la lucha salarial. Así se planteó antes la escala móvil del salario como una forma de enfrentarse al capitalismo y en especial a una situación económica no como salida de la crisis sino para acentuarla y cambiarla.

Ya en 1982 Lechín propuso la canasta familiar, como la recientemente calculada. Este concepto como su nombre indica se refiere a un ingreso familiar o un ingreso para que una familia adquiera una canasta de alimentos. Suponiendo en promedio una familia de 4 miembros, ese ingreso en primer lugar hay que dividirlo en 4 para referirse a un ingreso de un trabajador, por que se supone que directa o indirectamente los tres restantes buscan o reciben ingresos formales o informales.

En segundo lugar la canasta familiar sería la cantidad necesaria de bienes y servicios para que una familia viva con dignidad, pero este nivel tiene que estar de acuerdo con la situación económica y el grado de desarrollo del país. Podría ser una meta objetivo para que todos los bolivianos logremos un nivel de desarrollo, empleo, ingresos que nos permita este derecho legítimo, pero no acorde con el nivel actual de los recursos del país.

1    Rodolfo Eróstegui (2007), Introducción a la construcción social del mercado de trabajo. LABOR y AOS. Serie Empresa y Sociedad Nº4.

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