octubre 22, 2020

Aspectos económicos del acuerdo COB-Gobierno

El acuerdo COB-Gobierno contiene aspectos de relevancia económica para realizar los cambios estructurales necesarios para definir el nuevo modelo económico anunciado muchas veces. En consecuencia, se requerirá darle un impulso mayor al Desarrollo Económico Planificado con participación, tal cual manda la CPE en sus artículos 316 y 317, capítulo segundo, correspondiente a la “Función del Estado en la Economía”, en cuyo contenido se plantea que la función del Estado en la economía consiste en: “1. Conducir el proceso de planificación económica y social, con participación y consulta ciudadana……”En el mismo sentido, el Título correspondiente a Participación y Control Social, “artículo 241.I. El pueblo es soberano, por medio de la sociedad civil organizada, participará en el diseño de las políticas públicas”.

El punto dos del acuerdo COB-Gobierno, referido a la promulgación de un Decreto Supremo, a difundirse el 1º de mayo del presente, el cual definirá la eliminación definitiva del D.S. 21060, mediante leyes a presentarse a la Asamblea Legislativa Plurinacional. Aspecto que para algunos analistas es redundante, tiene un importante significado. El 21060 tiene como pilar fundamental la creencia dogmática de que el mercado soluciona todos los problemas económicos y por ello hay que dejar actuar a sus mágicos mecanismos libremente. Premisa de mercado libre totalmente falsa en los hechos. El mercado se somete a los caprichos de los monopolios, oligopolios, de los especuladores, los agiotistas, es decir de lo que se conoce como “competencia imperfecta”. Someter al mercado a fuerzas sociales articuladas a un proceso transformador, para lograr los equilibrios necesarios en beneficio del bien común y/o de las mayorías excluidas, es posible a través de la Planificación con participación.

El Desarrollo Económico y Social Planificados es tarea de todos los actores sociales y en todo el proceso, desde las propuestas pasando por el control y la evaluación de los resultados; en eso consiste la participación y el control social, mandato constitucional que debe ser consolidado con ley y reglamentos a la brevedad posible.

Otro aspecto que contiene el punto dos del acuerdo COB-Gobierno se refiere a la recuperación, a favor del Estado, de las empresas que fueron privatizadas y capitalizadas por los gobiernos neoliberales. Aspecto fundamental para destruir los vestigios de un periodo que destruyó el aparato productivo nacional y entregó estas unidades productivas a la incapacidad de un sector privado que no invierte sus utilidades, acostumbrado a utilizar el poder y las influencias políticas succionando el excedente nacional, a esa manera de proceder los privados reclaman como “seguridad jurídica”.

El punto tres del acuerdo COB-Gobierno plantea la reinstalación de una Comisión COB-Gobierno, para analizar la incorporación de proyectos e iniciativas productivas a ser presentados por los trabajadores. Para este objetivo la COB requirió del gobierno mayor información. Aspecto que llama la atención y advierte que la información no está lo suficientemente accesible a la población, no está lo suficientemente procesada y/o hay vacíos y faltas de actualización en dicha información. Es preciso advertir que, en ausencia de datos o información actualizada, no es posible pensar en diseñar planes, programas y/o proyectos para el desarrollo productivo. Si no se planifica y ejecuta desarrollo productivo no hay cambio de patrón de acumulación o de modelo económico, si no se consolida este “nuevo modelo”, no existen cambios estructurales económicos ni sociales. En suma no habría ningún “proceso de cambio”.

En base a la voluntad política de los actores y la efectividad que demuestren en el trabajo de las comisiones, se obtendrá una experiencia positiva para diseñar leyes y reglamentos para el cumplimiento de los mandatos constitucionales de la Planificación con participación y de la Participación y el Control Social. El éxito de estas tareas firmadas en el convenio COB-Gobierno, demostrará a los grupos conservadores de la derecha y a los dogmáticos dirigentes del sindicalismo improductivo que, la construcción de otra sociedad es posible.

Lo lamentable es que se hayan necesitado movilizaciones sociales de los trabajadores y posiciones de empoderamiento por parte de algunos miembros del poder ejecutivo, para prolongar un acuerdo que se podría haber dado antes del feriado de carnavales. Pero como el dicho popular afirma: “más vale tarde que nunca”

*     Docente Investigador Titular del IIE-UMSA; economista de oficio

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