octubre 21, 2020

Los desafíos de los trabajadores o de la COB

Una introducción necesaria

El primer desafío de los trabajadores en este proceso, es el de asimilar correctamente la significación histórica de lo que está sucediendo en Bolivia con el llamado proceso de cambio. Esta afirmación no es ninguna subestimación a la capacidad de análisis de la clase obrera, menos de su dirigencia que casi siempre ha estado de protagonista de los principales acontecimientos políticos de Bolivia. Lo que pasa es que tampoco es fácil ubicarse para muchos intelectuales, analistas, opinadores, dirigentes sociales y políticos de todas las tendencias, entre los que no me excluyo. Ni el MAS-IPSP, siendo el instrumento principal sin el cual no podríamos entender el proceso actual, no tiene una sola posición al respecto; tal vez a eso se deba que hay mucha preocupación sobre el destino de este proceso.

Pero haremos el esfuerzo de contribuir con algo para que estas proposiciones, junto a otras, sean parte del debate colectivo en función de un solo objetivo, entender, participar y tratar de llegar juntos a las metas que nos conduzcan a la consolidación de este proceso de cambio.

1. La misión histórica de la clase obrera

Clase obrera y trabajadores no son lo mismo. Clase son todos los asalariados, dependientes y subordinados al patrón, al capitalista. Trabajadores son todos los que realizan alguna labor manual o intelectual y con ello se gana la vida y la de los suyos, pero no son asalariados, ni dependientes ni subordinados; empero la mayoría de los trabajadores en general, son tan igual o más explotados que muchos asalariados. El común denominador entre obreros y trabajadores es que todos trabajan. El trabajo, sea asalariado o por cuenta propia, es lo que une a obreros y trabajadores y la unidad fortalece a la clase obrera y los trabajadores se cualifican con la unidad con la clase cuando el nivel de consciencia de ésta así lo permite. Por eso la Central Obrera Boliviana (COB) con carácter clasista, unificó a la gran mayoría de trabajadores y le insufló también su carácter revolucionario.

Siendo la clase obrera el producto del desarrollo del sistema capitalista, sin la cual no podría existir de manera contradictoria y antagónica, en la medida que avanza el nivel de consciencia de clase que consiste en aprehender la realidad y tomar decisiones y acciones para su cambio por otro sistema, en esa medida la clase obrera se convierte en la vanguardia de los pueblos para superar el sistema de la explotación de la fuerza de trabajo, de los recursos naturales y de la opresión y dominación de los pueblos. Esta es la misión histórica de la clase obrera.

2. La clase, su misión histórica y el proceso de cambio

La clase obrera fue el primer objetivo del neoliberalismo para “derrotarla” porque era un obstáculo para instalarse en el país. Paz Estenssoro dijo “la vamos a derrotar” y lo hizo con dos estados de sitio y apertura de varios centros de concentración, entre ellos Kolcha “K” en el sur del país, San Joaquín en el Beni y otros, como el primer paso para la “relocalización” o despidos masivos de las empresas del Estado privatizadas.

Pero el capital no sobrevive sin obreros que le dan la plus valía absoluta

Para recomponerse el capital bajo las reglas del “consenso de Washington” bajo la teoría de los hermanos Friedman, de los políticos y teóricos como Fukuyama, Soros y el capitalizador Jefry Sach asesor de Paz Estenssoro, de Banzer, Goni y maestro de Tuto, requerían nueva clase obrera reideologizada y politizada en los moldes neoliberales.

Implantaron la “flexibilización laboral” o libre contratación con prohibiciones de organizar o afiliarse a nuevos sindicatos. Les dijeron que luchar por nuevas fuentes laborales para paliar el desempleo tener un salario, era “luchar por el derecho a ser explotado” (Ex Ministro de Trabajo ex mirista Vásquez Villamor, neoliberal). Que la alternativa era ser micro y pequeño empresario para lo cual el Ministerio fue del Trabajo y Microempresa; crearon los microcréditos y ofrecieron mercado en los EE. UU. a condición de la lucha contra la coca, así nació la ATPDEA (mercado contra coca). Se informalizó el trabajo y se suprimió el contrato indefinido, todos fueron eventuales o a plazo fijo. La clase obrera renacía bajo nuevas condiciones, se reorganizaba y retomaba el camino de las luchas aunque fueran reivindicativas (salarialistas y gremialistas) para empezar.

Sobre las cenizas de la clase obrera y la deserción de muchos políticos de izquierda, se gesta el proceso de cambio

Para entonces muchos analistas, opinadores y hasta ex dirigentes sindicales se dedicaron a buscar “nuevas vanguardias” para llenar el vacío que habría dejado la clase obrera. Los municipios, las clases medias, las organizaciones sociales, estuvieron en la mira de los buscadores de nuevas vanguardias.

Las organizaciones sociales probaron su fuerza democrática en diciembre de 2005, hicieron uso de su mayoría esta vez con liderazgo propio, Evo Morales, y con el derecho a votar por sí mismos; así ganaron inobjetablemente con el 54 %, mayoría absoluta y con derecho a gobernar directamente como es el mandato constitucional para el que gana con la mitad más uno o más.

No había nuevas vanguardias, pero había un triunfo democrático electoral que cambiaba la correlación de fuerzas con la hasta entonces hegemónica oligarquía que aprovechó siempre de la dispersión popular.

Las interrogantes no se hicieron esperar: Los movimientos sociales reemplazan a la clase obrera en su rol de vanguardia?. O dejan intacta a la clase obrera, todavía derrotada, y más bien sustituyen a los partidos políticos?

La vanguardia social de la clase nadie se la quita, pero la vanguardia política es diferente; es la capacidad de orientar, dirigir y ponerse delante de los pueblos para conducirlos a la victoria. Tampoco el rol de vanguardia social es exclusivo de un sector social; lo es del sector que tenga la capacidad y el nivel de consciencia de clase para ocupar ese puesto. Es un mérito logrado solamente con la lucha, la unitaria organización y la capacidad de conducir, que en la historia de las luchas sociales esto corresponde a quienes saben y pueden demostrarlo en los hechos, no es un derecho per se.

Los cambios en la superestructura se derrumbarán por falta de base estructural

La estructura de una sociedad es la base material que genera y sostiene a la superestructura; cuando estructura y superestructura interactúan armoniosamente, se dan los cambios progresistas y hasta revolucionarios. Pero cuando la base material que es la economía no cambia, los cambios en la superestructura se derrumban por falta de base material. En otras palabras, si el capitalismo no cambia en Bolivia, los cambios políticos se reacomodarán al sistema capitalista que aún impera en nuestro país.

Si el proceso de cambio ha operado cambios políticos, culturales, legales, etc., profundicemos el cambio con cambios estructurales, por lo menos debilitando la fuerte presencia del capitalismo en hidrocarburos, minería, madera, inclusive en educación, vivienda y otros servicios de carácter social.

Si la COB actual quiere retomar el rumbo de vanguardia que ostentó en otros tiempos, no es abrogando formalmente el D. S. 21060 que hasta hoy ya está en gran parte obsoleto, no olvidemos que el sistema capitalista con libre empresa, libre mercado, libre exportación inclusive de oro, etc. sigue vigente. Si esto no se toca con el modelo Plural constitucional, la abrogación formal será eso y nada más, pura formalidad.

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