octubre 30, 2020

El auge de las economías de América Latina y el Caribe (Entre la lentitud y poca voluntad política para cambiar el patrón primario exportador)

“…el factor más negativo está en la lentitud por parte de las economías de LAC para transformar radicalmente sus estructuras económicas, políticas y sociales”

El número anterior de “La Época” se publicó un tema económico relativo a la crisis en Europa, problema económico que pesa más sobre los países que estaban emergiendo en ese continente, antes del 2008. Estos países son catalogados como PIIGS, término que se acuño en el ambiente anglosajón y se refiere a los siguientes países: Portugal, Irlanda, Italia, Grecia y España. Y como se estila en las “creativas y ocurrentes” siglas con que la soberbia manera de pensar de los anglosajones suelen calificar a los países con economía debilitadas; PIIGS debe ser un término despectivo, así como son las categorías inventadas por ellos como: subdesarrollado o tercer mundo.

Volviendo al artículo mencionado, en el se hace referencia algunas variables económicas y sociales que muestran una situación de recesión económica y crisis social que se pronostica por lo menos para una década. Las salidas que se van perfilando en los próximos años para que estos países PIIGS no salen de los convenidos de la economía convencional y neoliberal.

En esta otra parte del planeta, América Latina, se respira otro panorama social y sobre todo económico. Los vientos favorables del crecimiento económico se dan una vuelta por esta región y las condiciones mejoran. Sin embargo, nuestros países y sus economías no dejan de ser vulnerables cuando su desenvolvimiento se entrampa en estructuras, modelos o patrones que no aceleran sus transformaciones. Aspecto que deben debatirse con prontitud. Por el momento verifiquemos con indicadores convencionales, en qué consisten estos vientos favorables:

Políticas anti cíclicas

La aplicación de políticas anti cíclicas permitieron que las economías de Latinoamérica no fueran afectadas por la crisis. Se bajaron las tasas de interés, se dejaron que el tipo de cambio absorbiera parte del golpe de la crisis y se adoptaron políticas fiscales expansivas. Los resultados se manifestaron en el nivel del PIB regional, indicador que se ubicó por encima del nivel que tenía cuando estallo la crisis en el 2008. El pronóstico realizado para el 2011 muestra un crecimiento alrededor de 4% para LAC (Latinoamérica y el Caribe) como muestra el gráfico 1.

Se plantea que el crecimiento de la región estaría cerca de su potencial. Aunque, según algunas advertencias, como las del FMI, se plantea que: “… en naciones como Ecuador, Chile, Paraguay, República Dominicana, Perú y Brasil la demanda crece por arriba de su PIB potencial, con lo que estarían introduciendo presiones inflacionarias o presiones de déficit en sus cuenta corriente.” Aún así, las tasas de interés siguen bajas a las que se tenía en el 2008, esta política no permite manifestarse a todo el impulso monetario existente en las economías de la región, se teme que al subir las tasas se acelere la apreciación de los tipos de cambio.

Según el FMI el crecimiento económico del 2011 será más uniforme al de los dos periodos anteriores:“….Existen señales de que la recuperación finalmente se está afianzando en las economías que mantienen vínculos reales más estrechos con las economías avanzadas, donde la recuperación ha estado rezagada…”; Perspectivas económicas. Las Américas. Atentos al sobrecalentamiento – Washington, Fondo Monetario Internacional (abril 2011).

Fluyen las Inversiones

Como quiera que América Latina se sitúa en una etapa de auge económico, los capitales internacionales se ofrecen para entrar en grandes cantidades. El capital fluye a la región porque, al vivir periodos de crecimiento, las tasas de rentabilidad de los proyectos de inversión son más altas que en las regiones en crisis, como la europea. Según la CEPAL, la IED (Inversión Extranjera Directa) en América Latina creció en 40% en el 2010, año en que la China mostró su creciente poderío en la región y las empresas latinas alcanzaron récords en las inversiones que movilizaron al extranjero. El 2011 la IED crecería entre el 15% al 20%.

En las economías centroamericanas los flujos de inversión fueron positivos en todos los países. Ejemplos: Panamá 2.363Millones de dólares; Costa Rica 1.412 millones de dólares, sumados estos dos países concentraron el 64% de las inversiones. Les siguen: Guatemala 105 millones; Honduras 274 millones y Nicaragua con 74 millones.

En la región sudamericana se destacan países como Bolivia, Brasil y Argentina, donde el flujo de las inversiones creció un poco más que el 50%.

En el caso de las inversiones que fluyeron a Suramérica, se caracterizan aquellas referidas a inversiones para la explotación de recursos naturales, 43% del total; en tanto que el 30% de las mismas se colocaron en el sector de servicios. Hay un incremento en el interés por inversiones en sectores primarios de estas economías. Dicha situación es preocupante, porque tiende a mantener el patrón primario exportador, aspecto estructural que nos cuesta abandonar y que en los años 50 se reconoció como el modelo de “crecimiento hacia afuera”.

Incremento de Precios de las Materia Primas

Los países de LAC han incrementado sus vínculos con Asia emergente y la China en especial. Este cambio en el eje de dependencia explica como la rápida recuperación de la crisis se atribuye a estos factores que son un arrastre proveniente desde el exterior. La creciente demanda desde el Asia de materias primas y productos alimenticios, aceleró la actividad económica y mejoró los términos de intercambio para las economías de la región, (ver grafico 2). El incremento en el precio de las materias primas, recuperación que comenzó en el primer semestre del 2009, ha permitido la robustez de las economías de la región de LAC. Se nota que estos precios están sobrepasando a los que se dieron entre el 2004 y el 2008, es decir antes de la crisis global.

Las interpretaciones que se hacen con respecto a este momento de incremento de precios, varían desde las que advierten peligros de “calentamiento” de las economías, categorías del BM y el FMI, hasta aquellas que tendrían que tomar en cuenta estructuras teóricas propias del pensamiento latinoamericano, como la de comprender los nuevos ejes de dependencia que se están dando por parte de las economías de LAC hacia las economías emergentes. Si estamos frente a un proceso de reprimarización y no se hacen esfuerzos por cambiar este “modelo de crecimiento hacia afuera”. A pesar de este auge decenal, que podría mantenerse unos cuantos años más, Latinoamérica no estaría conquistando su soberanía económica regional.

El riesgo de la inflación estructural

Ese aspecto es una de las contradicciones que es un tanto complicado de entender. Los gobiernos de la región de LAC han encontrado una amenaza creciente en las presiones inflacionarias. Por una parte la CEPAL previene una inflación de alrededor del 4%; organizaciones internacionales como el Instituto de Finanzas Internacionales de Washington DC prevé que la tasa de inflación de la zona será próxima al 8.6% para el 2011 y 6.6% para el 2012. Estas proyecciones de la inflación se deben, básicamente, al incremento de precios en las materias primas que se exportan y al crecimiento de los flujos de capitales provenientes del capital financiero. Pero sobre todo, el factor más negativo está en la lentitud por parte de las economías de LAC para transformar radicalmente sus estructuras económicas, políticas y sociales. Es decir la indecisión y lentitud que existe para cambiar sus “patrones primario-exportadores” hacia patrones que permitan exportar productos con mayor valor agregado y fortalecer sus mercados internos.

Tres posiciones en discusión

Considerando que el programa globalizador del capitalismo mundializado no ha sido totalmente derrotado, en la región se debate tres posibilidades para asumir lo que sigue adelante:

  1. Retornar al programa neo-liberalizador; a pesar de los fracasos demostrados, por demás, por el programa neoliberal en LAC, los discípulos de Hayek (Nobel de Economía en 1974) y compañía se pusieron la careta institucionalista y pretenden convencer que los que falló en sus “pretensiones transformadoras” fueron “las instituciones”, y de tener una nueva oportunidad eso es lo que cambiarían.
  2. Estado regulador para salvar al capitalismo; es el discurso hegemónico del G20. Josep Stiglitz (Nobel de Economía en 2001) es uno de sus principales asesores y proponentes.
  3. Profundizar los procesos anticapitalistas buscando trascender el proceder salvaje del capitalismo y actuar, desde la economía y la política, en pro de la humanidad y su entorno natural. Sustituir la forma del desarrollo capitalista por otras iniciativas que surjan desde la praxis misma de la región.

Estas tres maneras de ejecutar el futuro de la región, merecen una ampliación. Aspecto que nos proponemos tocar en próximos trabajos.

*     Docente Investigador del IIE-UMSA, economista.

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