octubre 29, 2020

Testimonios de guerrilleros que lucharon en Teoponte: Fragmentos de escritos de Enrique Farfán Mealla. “Adrián” o “Chapaco” nació en Tarija. Murió en Teoponte y sus despojos fueron entregados sin pies y sin brazos

La conciencia social

“La gente demuestra muy poca sensibilidad y gran escepticismo. (…) Para los más, la vida no exige más que el afán de poseer dinero, aún a costa de traicionarse y traicionar. Mucha gente sufre con gran resentimiento. (…) Tengo fé en que puede nacer un nuevo concepto de la vida en sociedad, en el sentido espiritual y material. Creo que no podré dejar de preocuparme por ello y actuar cuando sea necesario”.

 

La construcción del hombre nuevo

“Construir un nuevo mundo es demasiado complicado y trae como consecuencia tocar los aspectos más delicados y profundos de la vida. Penetrar en el espíritu observando todo lo que se presenta al paso, descubriendo los defectos y males que uno lleva adentro, vivir con toda intensidad los sentimientos y creencias que también están en la intimidad. Descascararse para salir limpio. Luchar por la purificación y luego ver con amargura lo que es la verdadera realidad del mundo”.

De la teoría a la acción revolucionaria

“Me ha tocado una época de grandes acontecimientos y siento la obligación y necesidad de no huir a mi responsabilidad. Lo contrario sería mi destrucción como hombre. Soy conciente que el hecho de decidir emprender esta lucha, arrastra una contradicción que es inevitable, por cuanto se causa dolor a los seres más queridos, buscando aliviar el dolor de los demás. (…) Creo que lo que hago está bien y más aún, estoy seguro que sostengo la causa más justa. Voy a participar en la lucha que libran algunos hombres, por lograr primero el pan y luego estados sociales superiores. En todas mis decisiones y en ésta —quizás definitiva— estoy impulsado por sentimientos de amor”.

Confianza en el triunfo revolucionario

“Mucha gente cree que nuestro esfuerzo puede ser estéril. Nosotros creemos que no es así, porque creemos en el pueblo, en una nueva moral y en una nueva sociedad. Las condiciones son difíciles, pero esto nos hace más fuertes. Cuando un hombre está convencido de tener la razón, no es débil. Nuestros enemigos son fuertes, pero en otro sentido, la guerra será cruel y larga. El grito de rebelión es el inicio de la libertad para todos. Incluso aquél que caerá en el combate, lo hará ya LIBRE”.

Fragmentos de escritos de Néstor Paz Zamora. Nació en Sucre (?), Murió de hambre en Teoponte

Cristianismo y revolución

“Somos un grupo lleno de plenitud humana “cristiana” y eso creo basta para empujar la historia. Esto me reconforta”.

“Si la beneficiencia, la limosna, las pocas escuelas gratuitas, los pocos planes de vivienda, lo que se ha llamado “caridad” no alcanza a dar de comer a la mayoría de los hambrientos, ni vestir a la mayoría de los desnudos, ni enseñar a la mayoría de los que no saben, tenemos que buscar medios eficaces por el bienestar de la mayoría. Por eso la revolución no sólo es permitida sino obligatoria para los cristianos que ven en ella la única manera eficaz y amplia de realizar el amor para todos”.

Continuando el camino de los revolucionarios y del Che

“Siguiendo el camino luminoso de nuestros héroes los guerrilleros altoperuanos y de los héroes continentales, Bolívar y Sucre; la actitud heroica de los guerrilleros: Ernesto Che Guevara, los hermanos Peredo, Darío y tantos otros que encabezan la marcha de liberación del pueblo, nos ubicamos en la larga fila guerrillera, fusil en mano, para combatir contra el signo y vehículo de la opresión, El Ejército Gorila”.

La entrega de la vida a la causa revolucionaria

“Allá donde todavía corra sangre en nuestras venas, haremos sentir lacerante el grito del explotado. No importan nuestra vidas, si conseguimos que esta Latinoamérica, la patria grande, sea territorio libre, de hombres dueños de sus destinos. (…) No hay amor más grande que el dar la vida por los amigos”.

La opción de la lucha armada

“Por eso tomamos las armas. Para defender a la mayoría analfabeta y desnutrida, de la explotación de una minoría para devolverle dignidad al hombre deshumanizado. Sabemos que la violencia es dolorosa porque sentimos en carne propia la represión violenta del orden establecido, pero estamos despiertos a liberar al hombre porque lo consideramos hermano. Somos el pueblo en armas, es el único camino que nos queda”.

El hombre nuevo

“No queremos dejar a nuestros hijos una vida basada en la competencia como medio de posesión o en la posesión como medida valorativa del hombre. Creemos en un hombre que vale por lo que es, no por lo que tiene. En un hombre liberado enteramente que viva y construya una estructura amable donde pueda amar”.

“Quisiera que mi capacidad de amar crezca cada vez más a la par que mi capacidad guerrillera (…) es la única forma de mejorar cualitativamente y cuantitativamente el impulso revolucionario”.

Carta de despedida del guerrillero Moisés Rueda Pena, “Ringo”. La Paz, 18 de julio de 1970

Queridos padres:

“Razones que ustedes comprenderán me obligan a recurrir a esta vía para decirles un adiós que acaso sea el definitivo (…) me encontraré en las montañas al lado de Horacio y de otros que como yo creen que bien vale la pena perder la vida si con este sacrificio contribuiremos a crear el Hombre Nuevo, aquél que todo lo da y que nada pide para sí.

Sin duda que les sorprenderá esta mi actitud. Ni con ustedes ni con nadie de la casa charlé jamás sobre mi decisión de empuñar el fusil (..).

Hay una clase de gente que sencillamente no puede tolerar el sufrimiento y la miseria ajena. En mis años de práctica en el Hospital viví amargado por la pobreza de un pueblo cuyos hijos morían delante nuestro por desnutrición, por falta de dinero, medicamentos o por carencia de recursos para salvarles la vida. En mi año de provincia, en San Javier, siguió persiguiéndome la imagen de la miseria. Niños ventrudos por la parasitosis, campesinos anémicos que envejecen y mueren prematuramente, condiciones espantosas de vida. Me dirán que pude haber luchado para aliviar a la gente. Jamás cobré un centavo por mis servicios, como consta a todos en San Javier ¿Pero, de qué sirve el esfuerzo aislado de un hombre si contra él se alza todo un sistema de injusticia económica y social?

Es necesario hacer algo, queridos padres, para que seis de cada doce niños que nacen en el Trópico, dejen de morir antes de los tres años. Es necesario hacer algo para impedir que la desnutrición infantil siga legando al país organismos débiles que no darán ningún fruto y a los que la muerte arrebata prematuramente. No encuentro otra salida que la lucha. Sé que puedo morir, pero sé que nuestro gesto no será en vano. Algún día se comprenderá la magnitud y el verdadero significado de nuestro sacrificio, entonces estaremos satisfechos. Ustedes como padres y nosotros como combatientes de una causa que por encima de todas las críticas es la más pura de todo el continente (…). La vida es un tránsito muy breve y hay que vivirla con heroísmo y decisión”. “Moisés”.

Lista de estudiantes universitarios de Bolivia y otros países de Latinoamérica, combatientes en el alzamiento del 18 de julio de 1970, en la zona de Teoponte

  • Adolfo Quiroga Bonadona: boliviano, dirigente CUB, fusilado por el ejército
  • Mario Suárez Moreno: boliviano, dirigente CUB, capturado y desterrado
  • Juan José Saavedra: boliviano, dirigente de la CUB, fusilado por el ejército
  • Hugo Rodríguez Guzmán: dirigente de la CUB, muerto en combate
  • Antonio Figueroa Guzmán: boliviano, dirigente de la FUL, fusilado por el Ejército
  • Carlos Suárez Coimbra: boliviano, dirigente de la FUL de Trinidad, muerto por inanición
  • Ricargo Justiniano: boliviano, estudiante de la UMSA, capturado y fusilado por el Ejército
  • Darío Busch Barbery: boliviano, estudiante, muerto en combate
  • Álvaro Urquieta Paz: boliviano, estudiante, muerto en combate
  • Julio de la Cruz Olivares: chileno, estudiante, muerto por inanición
  • Adolfo Huici Alborta: boliviano, estudiante, fusilado por el Ejército
  • Luís Letelier Aráoz: boliviano, estudiante, fusilado por el Ejército
  • Alberto Revollo Olmos: boliviano, estudiante, fusilado por el Ejército
  • Carlos Suárez Soto: boliviano, ex-dirigente de la FUL de Trinidad, presumiblemente fusilado por el Ejército
  • Hogo Bohorquez Fernández: boliviano, estudiante, muerto en combate
  • Alberto Caballero Medinaceli: boliviano, estudiante, presumiblemente fusilado por el Ejército
  • Gonzalo Rojas Paredes: boliviano, estudiante, presumiblemente fusilado por el Ejército
  • Arturo Callapiña Hurtado: peruano, estudiante, presumiblemente capturado y fusilado por el Ejército
  • Orcar Ricardo Puente: argentino, estudiante, fusilado por el Ejército
  • Luis Renato Pires Almeida, brasileño, estudiante, presumiblemente fusilado por el Ejército (194)
  • José Miguel Celiz González: chileno, estudiante, expulsado del país a su tierra de origen

Integrantes del grupo que pierde contacto accidentalmente con el grueso de la columna el 1( de septiembre de 1970.

  • Horacio Rueda Peña: boliviano, dirigente de la CUB, se presume fusilado por el Ejército
  • Norberto Rodríguez: boliviano, presidente de la FUL de Trinidad, muerto
  • Edgar Soria Galvarro: boliviano, estudiante, fusilado por el Ejército
  • Carlos Navarro Lara: boliviano, estudiante, se presume que fue fusilado por el ejército
  • Rafael Antezana: boliviano, estudiante
  • Hernán Ampuero Ferrada: chileno, estudiante, fusilado por el Ejército
  • Julio E. Sambrano Acuña: chileno, estudiante
  • Fabián Barba:, colombiano, estudiante (195).

Bibliografía:

  • Assman, Hugo ojo “Teoponte. Una experiencia guerrillera”
  • Quiroga Bonadona, María René. Adolfo Quiroga Bonadona. Las palabras toman vida, Remaar, La Paz, 2005.

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