octubre 22, 2020

“Violeta se fue a los cielos” de A. Wood, en su paso por La Paz

Violeta Parra revivida en la pantalla, retratada y reconstruida magistralmente por Andrés Wood, sumada a la excelente interpretación de Francisca Gavilán, como protagonista de la película “Violeta se fue a los cielos”, fue un regalo y un privilegio de algunos pocos que la semana pasada asistieron en La Paz, en salas de la Cinemateca Boliviana, a la única exhibición en nuestro país, de esta estupenda producción chilena .

Estrenada hace unas semanas en Chile, y tras tener un éxito rotundo, el Consulado de Chile en Bolivia, tuvo el gesto de traerla a La Paz, junto a la protagonista, en ocasión de celebrar su aniversario patrio, la semana pasada, y la brindó a los residentes chilenos e invitados especiales, que se deleitaron al ver encarnada a esta cantautora chilena en las pantallas.

Este gesto se constituye en uno de los aciertos de las gestiones culturales recientes que viene realizando el Consulado de Chile en La Paz, que ha centrado sus esfuerzos en promover parte de la filmografía reciente de ese país, que es de una impecable calidad, por cierto, como esta película basada en el libro homónimo de Ángel Parra, o como “Coronación” de Silvio Caiozzi, exhibida meses atrás, entre otras que, forman parte de la programación de la Cinemateca Boliviana, que realiza incesantes esfuerzos por llevar al público obras cinematográficas de cine independiente, producidas dentro y fuera del país.

“Violeta se fue a los cielos”, es una ficción muy bien lograda, construida en base al libro de Ángel Parra que lleva el mismo nombre, y en una sólida investigación. No cabe duda que, además, sus productores asumieron la arriesgada tarea de narrar una historia de un personaje tan particular, que no se sujeta a un relato cronológico, sino que utiliza los hechos como elementos anecdóticos para hablar, principalmente, de las facetas y las pasiones de esta mujer-artista-madre-poeta- hija-amante que dejó huella en su breve paso por la vida.

Se trata de una obra de la que por seguro el público paceño disfrutaría enormemente, de ser ésta exhibida en un ciclo, en nuestras salas, pues la artista chilena, fue muy querida y admirada en Bolivia, no sólo por su amistad con la gente de la Peña Naira, Los Jairas y otros artistas amigos de Gilbert Favré (el gran amor de Violeta, que eligió nuestro país para quedarse), sino por su gran sensibilidad que la hermanaba con la gente, con las culturas de los pueblos, por su personalidad, poesía llana y sincera, y por ser tan profundamente humana.

Y es que la obra de Wood rescata a la Violeta, a esa mujer cargada de coraje, con una personalidad valiente y genuina, que con su particular forma de entregarse al arte fue revolucionaria, en el amplio sentido de la palabra, pues con su talento fue capaz de re-crear la música popular chilena, logrando trascender sus fronteras y nutrir la nueva canción latinoamericana.

No es posible cerrar esta nota, sin antes destacar la admirable actuación de Francisca Gavilán, por su capacidad de encarnar a la Violeta, tanto así que quienes conocieron personalmente a la autora de “Gracias a la Vida”, quedaron sorprendidos por la interpretación de la actriz chilena, quien se entregó a la tarea de no sólo trabajar en la actuación, sino que tuvo que aprender a cantar y tocar guitarra, a fin de ser lo más fiel posible a su personaje.

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