junio 20, 2021

El campo político reconfigurado como estructura disipadora

En el escenario nacional, podríamos hablar de la configuración del campo político desde 2000 a 2009, con la etapa de lucha inter hegemónica a través de la consolidación de dos bloques históricos de poder enfrentados no sólo en sus proyectos hegemónicossino también en sus formas organizativas y de representaciones políticas. El Bloque indiano originario campesino y popular sería el vórtice histórico de las estructuras corporativas no partidarias a través de sus configuraciones como movimientos sociales y las formas asociativas del Pacto de Unidad (la Confederación de movimientos sociales), que darían lugar al instrumento político conocido como el MAS IPSP. Por el otro lado, el Bloque Cívico Regional, que se articularía en torno a estructuras corporativas no partidarias como los Comités Cívicos en el oriente, además de las formas partidarias nacionales que se desplazarían en una alianza histórica y política hacia la geografía material y simbólica de la media luna. 1

En esta etapa de lucha inter hegemónica estaríamos evidenciando no sólo el enfrentamiento antagónico entre bloques históricos de poder y sus proyectos hegemónicos, sino también de dos formas (y visiones) de organizar, administrar e intermediar la disputa política: el enfrentamiento entre el campo político con sus actores y sujetos políticos corporativos no partidarios y el sistema políticopartidario. Luego del desenlace de la mencionada etapa de lucha inter hegemónica, sobreviene un breve periodo de transformación de ciclo entre fines del año 2009 (con las elecciones nacionales) y fines del 2010 (con el lanzamiento del Decreto Supremo 748, conocido como el “gasolinazo” y la promulgación de la “legislación estructural” 2)

En el año 2011, podemos dar cuenta de la reconfiguración del campo político al desplazarse el pluralismo de oposiciones desde sus expresiones partidarias hacia subsistemas políticos ubicados a nivel sub nacional. En otras palabras: el campo político nacional sería el escenario de las configuraciones políticas corporativas no partidarias que se desprendieron del Bloque indiano originario campesino y popular, deslizando a las representaciones partidarias a los espacios sub nacionales.

Este artículo propone explorar la posibilidad de la reconfiguración del campo político nacional como estructura disipadora 3 analizando la evolución de las relaciones de fuerzas entre el Gobierno y la oposición, las estrategias y dinámicas políticas desplegadas por ambas, además de las modificaciones sustanciales en el campo identificadas, así como algunas conjeturas prospectivas. Desde fines del año 2010 e inicios de 2011 se realiza la transformación de ciclo hacia una etapa de lucha intra hegemónica “agonista” 4, que a diferencia de la etapa precedente, estaría protagonizada por sujetos políticos corporativos no partidarios procedentes del desmembramiento del bloque histórico de poder indiano originario campesino popular del cual los “aliados” se convierten en “rivales” y luego en “adversarios” 5, mientras que se desplazarían las formas organizaciones partidos (que serían las expresiones del pluralismo de oposiciones y agonismos muy propios de esta etapa de lucha intra hegemónica) hacia escenarios políticos regionales, departamentales y municipales. La presencia paralela y simultánea de ambos actores pero en escenarios policéntricos diferenciados, daría contención institucional a la cohabitación de dos formas de organización y administración de la disputa política en Bolivia y (quizá) el cierre histórico de la transición continua desde la dictadura o el régimen burocrático autoritario 6 hacia otro régimen político que procese los legados de éste en la sociedad boliviana.

Otro eje transversal para afirmar lo anterior fue respecto a los contornos y falencias del proceso de transición hacia la democracia en Bolivia durante la década del ochenta, trabajando la idea (desde los aportes de la Teoría de la Transición) de que lo que se institucionalizó en Bolivia en los ropajes de una democracia liberal representativa, sería un “híbrido institucional” 7, por lo que el proceso de transición de la dictadura hacia otro régimen político estaría aun en “transición continua” o sería un proceso inconcluso. Recién en el año 2011 – con el desplazamiento de la forma organización partidos hacia los subsistemas políticos territorializados y la reconfiguración del campo de fuerzas políticas nacional hacia la lucha intra hegemónica – podríamos pensar en un proceso de transición finalizado, ya que se recién habría roto la hegemonía del bloque de poder de la dictadura. Además se habría generado una transformación de las reglas de juego, el diseño de nuevas instituciones, la incorporación de nuevos actores en la dinámica política, en los mecanismos de participación, en la competencia política, en la definición de la agenda nacional y en el proceso de toma de decisiones.

Para finalizar, tomamos el concepto de “estructura disipadora” de Ilya Prigogine, damos forma a la imagen del campo de fuerzas políticas reconfigurado desde su etapa de lucha intra hegemónica como una nueva estructura en un nivel superior o un estadio más elevado de diferenciación y complejidad, impactando los contornos, dinámicas contenidos del régimen de gobierno democrático en Bolivia.

1          ARGIRAKIS, HELENA: La Reconfiguración del campo político cruceño: de la lucha inter hegemónica a la lucha intra hegemónica. PNUD. (Sin publicar)

2          La “legislación estructural” hace referencia a 5 leyes promulgadas en julio de 2010: la Ley Marco de Autonomías y Descentralización, le Ley del Órgano Electoral, la Ley del Régimen Electoral, la Ley del órgano Judicial y la Ley del Tribunal Constitucional, que completan la ingeniería constitucional de la CPE, refrendada el 25 de enero de 2009.

3          Desde la teoría del caos, el Premio Nobel belga Ilya Prigogine señala que cualquier sistema complejo permanentemente experimenta cambios a pequeña escala, por lo que está en constante flujo. El interior de los sistemas experimentan fluctuaciones que dependiendo de la realimentación pueden quedar amortiguadas y permanecer en equilibrio el sistema o verse afectado el mismo, amenazando con la destrucción de la estructura existente. Sin embargo, Prigogine plantea que el quiebre del viejo orden no necesariamente termina en caos o destrucción, sino la creación de una estructura nueva a nivel superior. Este sistema nuevo y más complejo lo denomina “estructura disipadora”. http://www.antroposmoderno.com/antro-version-imprimir.php?id_articulo486

4          Según Chantal Mouffe, la relación agonista consiste en el “consenso conflictivo entre diversos actores”, en donde se reconoce la legitimidad de los conflictos y de los actores porque existen principios éticos políticos que van a ser interpretados de manera distinta y que esto es algo positivo, ya que no hay que tratar de llegar a una sola interpretación. Entrevista de KEVE, CAROLINA a Chantal Mouffe: Chantal Mouffe: la politóloga belga amiga del agonismo político. La democracia no significa llegar a consenso a toda costa. 9 de septiembre de 2010. En

5          MAYORGA, FERNANDO: Escenarios Políticos Pos Gasolinazo. Conversatorio de Análisis Político para el PNUD – fBDM. Santa Cruz, abril de 2011

6          La Teoría de la Transición utiliza la categoría analítica “régimen burocrático autoritario” para designar a las dictaduras militares de América Latina y para diferenciar este proceso de los regímenes totalitarios del contexto de la segunda guerra mundial. En O DONNELL, GUILLERMO Y SCHMITTER, PHILLIPE: 1988. Transiciones desde un gobierno autoritario. Conclusiones tentativas sobre las democracias inciertas. PAIDOS, Buenos Aires.

7          El proceso de transición comienza con alguna “ruta” o secuencia, es decir una medida tendiente hacia la liberalización del régimen autoritario para pasar a la puesta en práctica de otras medidas de carácter democratizador. Sin embargo, es posible observar en ciertos casos alteraciones en la secuencia que pueden provocar desviaciones en la consecución de la meta común (el cambio de régimen autoritario hacia el régimen democrático). Estas alteraciones o desviaciones entre las pulsiones liberalizadoras y democratizadoras se denominan “híbridos institucionales”. En MARTÍNEZ RODRÍGUEZ, ANTONIA: La Transición Política. En torno al significado de la transición política. Ficha Técnica. Universidad de Salamanca.

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