junio 15, 2021

Ser padre y ejercer paternidad

Si bien hoy en día el festejo de las virtudes y el sacrificio del padre varía de fecha de celebración y se ha ido convirtiendo en otra más de las festividades comerciales mediáticas, en la mayor parte del mundo, se ha designado como fecha para honrar a los padres a la que coincide con la tradición del santoral católico que recuerda el día de San José Obrero, esposo de la Virgen María y padre de Jesús por designio divino: 19 de marzo. En Bolivia, el ex presidente Hugo Banzer Suárez en 1974, estableció que cada 19 de marzo se conmemorará el “Día del Padre boliviano” en un merecido reconocimiento que glorifica el rol paternal de los varones.

En lo personal me regocijo mucho de tener a mi papi: Jorge Pereyra Zarco a mi lado en cada instante de alegría, reto, pesar, proyecto, acciones, credos, elucubraciones. Gracias le doy papi por cada vez que ahuyentó diablos, fantasmas y brujas; por todas y cada una de las noches de llegar a arroparme; por la infaltable colocada de calcetines para dormir; por la melodía única de don “Felix Soleto” y de “Coto Colorao”; por las tardes inolvidables de fútbol junto a Oriente Petrolero; por la sabia pasividad ante mis rebeldías e irreverencias; por los juegos y canciones que inventamos; por enseñarme a conducir automóvil, a montar bicicleta, a cabalgar, a ordeñar; por darme los juguetes y las muñecas Susy que más me gustaron; por las vaquillas que se tornaban trofeos ante mis calificaciones escolares.

Le agradezco a mi papi la posibilidad de brindarme las infinitas razones para vivir; por tanta paciencia; por esa chispa y humor tan sui géneris; por las jornadas de golosinas y helados que celebramos cuando el mundo y sus circunstancias me resquebrajan y estoy triste; por tanta sabiduría dicha con tanta simpleza; por tantas cosas ocurridas y tantas ocurrencias una tras otra; por las vehementes sobremesas de las reuniones familiares; por la comida especial; por la no imposición; por las noches estrelladas de San Xavier; por toda la felicidad que me persigue en cada recuerdo de mi infancia, niñez, pubertad y porque sé que mi barco puede siempre anclar en su puerto

Por otra parte, no se puede dejar de reconocer que -en Bolivia en particular y en el mundo en general- en la actualidad se han empezado a modificar las concepciones y actitudes respecto a la paternidad, más por demanda de la organización familiar que por convicción, resultando que hoy más varones se comprometen de manera más directa en la crianza de sus hijo@s y están cuestionando el modelo tradicional de ser padre 1.

Y si bien a pesar de que culturalmente se había arraigado como un ámbito preferentemente femenino a las labores que implican paciencia, ternura y conciliación, dándose por sentado que las actividades domésticas y el cuidado de los hij@s eran exclusivamente de dominio de la mujer; hoy en día estamos siendo testigos de una creciente flexibilización en la asignación de los roles. Las conductas socioculturales entre el hombre y la mujer empiezan a cambiar y se manifiestan en una incipiente participación de los varones -más jóvenes- en las labores del hogar durante el fin de semana, especialmente en lo referido a: realizar compras, preparar comidas (poner, servir y retirar la mesa), cuidar a los niñ@s (levantar y acostarl@, ayudarles en las tareas escolares, jugar, conversar, mimarlos, llevarlos al médico), reparar artículos del hogar y asear la vivienda: (ordenar, sacar la basura, planchar la ropa).

Y bueno, aprovechándome del reciente festejo mediático del “Día del Padre”, al margen de una serie de festejos que homenajean a los padres en el mundo en general con una serie de premios, concursos, festivales, shows artísticos, obsequios y promociones, en un merecido reconocimiento que glorifica el rol paternal de los varones; como mujer y madre boliviana me complace mucho ser participe de un presente que empieza a cuestionar, transformar y valorar positivamente la participación del hombre en un activo rol paternal.

1          Los datos estadísticos brindados por la encuesta en hogares que realizó en el año 2010 el Instituto Nacional de Estadísticas, detalla que en Bolivia hay 1.466.000 padres de los cuales un 14% (210.940) tienen entre 35 y 39 años; 72% está casado; 49% solo terminó la escuela primaria; 40% son trabajadores por cuenta propia y 36% habla sólo castellano.

Be the first to comment

Deja un comentario