septiembre 20, 2021

A 45 años del programa del ELN para Bolivia

Han transcurrido 45 años desde el 23 de marzo de 1967, inicio de las acciones guerrilleras del Che en Bolivia. Sobre ese período de la historia se ha escrito desde diversos ángulos y puntos de vista. Pero poco se ha escrito sobre el programa que el ELN había propuesto para Bolivia.

Según Inti Peredo en Mi campaña junto al Che, el Che había entregado un texto programático y esperaba las reacciones de los guerrilleros de la columna pues había pedido a los combatientes que la corrijan, aumenten o amplíen algunos de sus puntos. Además, que bauticen a la naciente fuerza insurgente, que en ese documento, aún no tenía nombre.

Uno de los más importantes resulta el 4to punto, en el que llama a obreros y campesinos en torno a las siguientes tareas:

Democratizar la vida del país con la participación activa de los grupos étnicos en la toma de decisiones de gobierno; culturizar y tecnificar en lenguas vernáculas; derrotar a los flagelos en salud liquidados en países avanzados; promover la participación de obreros y campesinos en las tareas de planificación de la nueva economía; formular programas de desarrollo para aprovechar las riquezas minerales y fertilidad de la tierra; desarrollar las comunicaciones para hacer de Bolivia un gran país unido.

La vigencia de estas líneas programática casi medio siglo después, muestra la profundidad del conocimiento de la realidad boliviana.

Inclusión social e integración de las nacionalidades a la vida política es considerada una de las primeras tareas a ser desarrolladas. Revolución de la educación y formación de técnicos en lenguas propias de las nacionalidades devela su sentido de necesaria interculturalidad. Mejorar la calidad de la salud poniéndose como horizonte el superar las enfermedades endémicas y epidémicas es un indicador de mejoramiento de la calidad de salud de los pobres; incorporar en las tareas de la planificación a las mayorías nacionales, haciendo de esta un instrumento político y no solamente una práctica tecno/burocrática; conocer la potencialidad minera del país, pues por entonces y hasta ahora, no se tiene un mapa minero de Bolivia; de igual manera un mapa de usos de la tierra; integrar al país física y comunicacionalmente como un elemento sustancial de la integración de las regiones y la unidad nacional.

Este texto demuestra la agudeza del conocimiento de los dirigentes del ELN en su proyecto de transformación revolucionaria de la realidad boliviana.

La vigencia de esta propuesta sigue teniendo pertinencia histórica 45 años después y debería ser material de inspiración para los gestores de las políticas públicas del actual proceso de cambio.

Este documento, era fundamentalmente un material de educación política e ideológica en los campamentos guerrilleros. Los campamentos eran escuelas de formación. Porque escuelas de formación? Porque el Che decía que tan importante como tomar el poder era tener la gente cualificada capaz de hacer posible la gestión de la revolución. Una verdad tan grande como una catedral.

Es hora de recuperar el documento, su espíritu y reconocer el visionario aporte del ELN a la revolución en Bolivia.

*          Fernando Rodríguez Ureña es zoociologo, con maestría en quimeras. Hizo su doctorado en la pluriversidad de Los Sauces en Lian Ma He Nan Lu. Alguna vez fingió como diplomático.

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