septiembre 26, 2021

¡Abundancia!

Es probable que la Pachamama le conceda a Evo Morales todo lo que solicita en los rituales durante el calendario agrícola. Quizá los economistas tengan otra explicación. El Ministro de Economía y Finanzas Luís Arce puede agregar el asunto a sus logros. Lo cierto es que vivimos una temporada de abundancia que, más allá de la bonanza en la macroeconomía, llegue, finalmente, al ciudadano común, a la ama de casa cuando llena la canasta familiar.

Desde diciembre de 2011, como toda mujer que practica la economía doméstica más que la consulta a las cifras del Instituto Nacional de Estadísticas, noto que la mayoría de los precios de los productos de primera necesidad se mantienen estables y, además, la oferta de alimentos se ha multiplicado. En comparación a septiembre de ese año han bajado los precios al por menor de varias verduras y hortalizas.

Mi referencia es el Mercado Rodríguez, desde la Zoilo flores hasta los tambos y la Garita de Lima. La libra de arveja de mejor calidad está en Bs. 4, procedente de los cultivos bajo el Illimani; se la puede guardar sin cáscara por varios meses. El kilo de tomate de calidad óptima bajó de Bs. 6 a Bs.5. Hay tomate de diferentes poblaciones bolivianas y los pequeños cuestan menos. Se mantuvieron estables los precios del haba, la cebolla (blanca, roja, con o sin cola), el brócoli, el plátano postre, el plátano verde, la espinaca, la acelga, el zapallo, la betarraga o remolacha, las vainitas bajaron Bs. 0.50.la libra; el coliflor subió un poco en febrero (según el tamaño). Este verano no fue necesario comprar paltas peruanas porque hubo oferta desde Sucre, desde Lloja, desde el norte paceño.

Si uno camina por el mercado popular puede encontrar productos —¡bolivianos!— en distintos precios, para todo bolsillo, con una abundancia que llena los ojos, con sus colores. Para hogares con menos recursos, es posible encontrar verduras y hortalizas más baratas en el mercado de Villa Fátima o los jueves por la tarde, cuando llegan los camiones. Por ejemplo, 10 choclos pueden costar Bs. 20 ó Bs.10. La papa sufrió variaciones entre semanas, pero no tan drásticas como hace dos años.

También hay ofertas de hierbas finas y ahora se encuentra tomillo, toronjil, albahaca, hierba buena, cilantro, romero, que no eran usuales en los puestos populares.

Los ganaderos están felices pues su producción fue abundante y este año podrán ganar 10 millones de dólares con la exportación de carne a países vecinos. (También otros agro empresarios exportarán azúcar, trigo, maíz.) Aunque la carne es cara es incomparablemente más barata que en cualquier capital latinoamericana. Hay carne de pollo, de cerdo (cada vez más barata, no sé por qué), de cordero, menudencias. Aunque el pejerrey escasea, hay buena oferta de truchas.

Podemos escoger entre infinidad de tipos de quesos, desde los más finos de Flor de Leche, los tradicionales de Collana, a los nuevos de microempresas familiares y una creciente oferta de productos lácteos. Nuevas empresas ofrecen huevos más baratos.

Sandías, papayas, mangos, toronjas, damascos, duraznos, fresas, frutillas y moras, guayabas, nísperos, bananas, piñas, peras de diverso tamaño, tunas, tumbos, grosellas, maracuyá, manzanas, limones, en los tambos. ¡Somos unos privilegiados!

Y hay, reitero, alimentos para todo bolsillo.

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