diciembre 6, 2021

Seducción, desilusión, despecho… Será posible la reconciliación?

No es el proyecto del guión de una telenovela. Se trata de una mirada retrospectiva y un intento de prognosis sobre el comportamiento de las clases medias urbanas respecto a su confianza y apoyo al proceso de cambio.

Hacen algo más de siete años, se produjo un momento de crisis estatal. Los partidos administradores del Estado, en diferentes y variados gobiernos del llamado pacto por la democracia (no olvidemos que llegamos a tener cinco presidentes en cinco años), habían desnudado su ausencia de proyecto de país generando un vacío de poder que hacía temer una guerra civil fratricida. La solución por el desastre pendía sobre la cabeza de los bolivianos.

Los ideólogos del evismo, vislumbraron que un binomio electoral que articulara la acumulación política rural de Evo más el evidente descontento de las clases medias urbanas, podía dar una profunda sorpresa electoral. Primero J.A. Quiroga y después A. García Linera fueron visualizados como la expresión de clase media urbana que acompañando a Evo, podía generar una propuesta de unidad nacional que ensamblara las reivindicaciones rurales y urbanas.

Y no se equivocaron. El Evo de la chompa a rayas y el Álvaro de la polera de cuello tortuga negra, por imagen, cercanía a la gente, claridad en sus conceptos y discurso articulador con clara tendencia de izquierda, consolidaron sus bases rurales e iniciaron un proceso de seducción de las clases medias urbanas.

Esta seducción y entrega se hizo cada vez mayor hasta concluir con un apoyo manifiesto que arrasó incluso en bastiones electorales de tradicional voto de derecha, como la zona sur de la ciudad de La Paz. Que había ocurrido? Que matamorfoseo la actitud política de la clase media urbana -tradicionalmente conservadora-, hacia posiciones de izquierda que desde el trópico de Cochabamba empezaban a copar el imaginario político del país? Porque apostaba la clase media al proyecto político del MAS?

Fue el desgaste de sus anteriores opciones políticas? fue su propuesta de revolución en democracia? fue la opción de izquierda no ortodoxa con rasgos nacionalistas? fue la concreción de un pacto social que les permitiría mantener sus expectativas aunque compartiendo más democráticamente sus espacios de privilegios forjados durante años? fue la necesidad de un re encuentro entre todos los bolivianos de las ciudades y el campo?

Pudo ser algo de lo dicho líneas arriba o algo más, pero lo cierto es que la clase media fue seducida.

En qué momento empezó la des-ilusión? Es más, como se entiende que la clase media se hubiera expandido en estos últimos siete años en Bolivia y al mismo tiempo, exista des-ilusión de la clase media urbana? Cómo se explica esta contradicción?

Sin duda alguna, fue la clase media rural con fuerte tendencia a la urbanización la que más creció durante el último quinquenio. Cocaleros, “interculturales”, transportistas rurales, comerciantes de ciudades intermedias, se empoderaron y desde un concepto de “vuelta de la tortilla”, arrinconaron a la clase media urbana que empezó a sentirse dividida y despechada por el gobierno de Evo Morales.

Siendo del mismo estrato social, porque las clases medias urbanas y rurales están en posiciones tan contradictorias?

Una de las explicaciones posibles es el colonialismo y el racismo encubierto. En una sociedad de tradicional in-equidad y donde la discriminación por origen social y cultural era considerada como algo normal, las políticas de igualación y el empoderamiento de los ayer discriminados, pasaron la factura al gobierno de Evo Morales.

Otra explicación posible y complementaria a la anterior es el transformismo del discurso, la actitud y hasta la imagen de los líderes del proceso. Y no es difícil comprobar esto: recurramos a escuchar un discurso de hacen 5 años, o a analizar la actitud ante una negociación, o a observar la imagen actual, mediada por el traje de diseñador exclusivo, la corbata de marca, la colonia (aunque que no les guste el nombre) o el trabajo de esmerados peluqueros, que nada tienen que ver con los dirigentes que conocimos años atrás: “nosotros los de entonces, ya no somos los mismos”. Los clase-medieros citadinos son muy sensibles a estas señales.

Una tercera explicación también complementaria es la asimetría en políticas tributarias, de proyectos locales, de créditos y oportunidades de crecimiento existente entre ambas.

La clase media urbana, es un factor fundamental para garantizar la estabilidad de un gobierno en Bolivia. Y más para reproducir el poder en un nuevo período de gobierno.

Será posible la reconciliación de Evo Morales con la clase media urbana? Una estrategia de poder consistente, no podría dejarla de lado. Cuáles serán las nuevas señales de la reconciliación? Evo y su gobierno tienen escaso tiempo para re-pensar, re-vivir sentimientos y volver a seducir a la celosa clase media urbana, o en su defecto, olvidarla definitivamente, —con los riesgos de solución por el desastre que ello significa—.

*          Fernando Rodriguez Ureña es zoociologo, con maestría en quimeras. Hizo su doctorado en la pluriversidad de Los Sauces en Lian Ma He Nan Lu. Alguna vez fingió como diplomático.

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