diciembre 2, 2021

El “interés superior del niño/a” y la IX marcha indígena

Reflexionar sobre la experiencia de la IX marcha de indígenas del TIPNIS, es sin duda una tarea pendiente para toda la sociedad boliviana, pero sobre todo es ineludible hacerlo sobre el uso y presencia de niños, niñas y adolescentes en ella, lo que nos deja un reto enorme y urgencia de conocer, difundir y comprender las herramientas jurídicas nacionales e internacionales que los protegen y el papel que tiene la sociedad en velar por su protección.

Mujeres y niños que llegaron a La Paz, tras una caminata de más de 60 días, junto a algunos dirigentes de la región del TIPNIS, fueron evacuados hace unos días a su lugar de origen, tras haber sido afectados por un enfrentamiento con la Policía que mermó su salud, así como por las difíciles condiciones de su permanencia en La Paz: durmiendo en carpas, la inclemencia del frío y por el esfuerzo realizado durante la marcha, que afectó a las decenas de niños que caminaron junto a sus madres y padres.

Esta marcha que se inició en Trinidad, Beni, con el objetivo de ejercer presión sobre el gobierno para frenar la construcción del tramo carretero que atravesaría la región del TIPNIS, llegó a la sede de gobierno, tras un recorrido que representó grandes esfuerzos y sacrificios, sobre todo para niños, niñas y adolescentes que fueron empujados a esta situación, lo cual resulta reprochable desde cualquier punto de vista, consideración que lamentablemente muy pocos comprenden, atribuyendo a la cultura y a las “tradiciones” de los pueblos indígenas el hecho de llevar a sus hijos consigo a estas faenas.

Niños, niñas y adolescentes, sin embargo, en su condición de menores se han visto obligados a vivir situación de extremos sacrificios, poniendo en riesgo hasta sus vidas, tal como se tuvo que lamentar la muerte de una bebé de seis meses por asfixia, producto de una enfermedad respiratoria aguda.

No se comprende, (o no se conoce, quizá) que los niños, niñas y adolescentes, son “sujetos de derecho especialísimo, dotados de una supra protección, o protección complementaria”, ya que gozan de garantías adicionales a las que corresponden a todas las personas, como señala el experto el chileno, Miguel Cillero, en un documento donde explica ampliamente lo que representa “el principio superior del niño”, el mismo que tiene carácter nacional e internacional. Cillero agrega que: “Los roles parentales no son derechos absolutos, ni meramente poderes/deberes, son derechos limitados por los derechos de los propios niños, es decir, por su interés superior”.

Cillero recuerda que la Convención de los Derechos del Niño, representa “el consenso de las diferentes culturas y sistemas jurídicos de la humanidad en aspectos tan esenciales como los derechos y deberes de los padres y del Estado frente al desarrollo de los niños”, y muy a pesar de la discusión o posiciones que anteponen razones de tipo cultural para justificar la presencia de los niños en este tipo de medidas, rige el “principio superior del niño”, como “principio rector-guía” de la Convención.

En este sentido, UNICEF- Bolivia, se manifestó de manera contundente ante esta situación, pues más allá de los motivos y móviles que hayan servido de sustento a algunos dirigentes indígenas del Beni y sus bases para emprender la caminata, resulta inaceptable que hayan sometido a niños, niñas, incluso bebés, adolescentes y madres embarazas a esta faena que implicaba sacrificios sobrehumanos y riesgos, violando así sus derechos humanos, pues no existe argumento político alguno que justifique tal situación.

En el pronunciamiento de UNICEF se recordó que “la Convención sobre los Derechos del Niño, ratificada en Bolivia mediante Ley 1152, en 1990, establece como prioridad la protección de los niños, niñas y adolescentes en todas las circunstancias, reconociendo la primacía de su seguridad e integridad por encima de cualquier otro interés, demanda y exigencia, postulado que es recogido en la Constitución Política del Estado Art. 59 al 61.”

Esta consideración insta a que todas las organizaciones de la sociedad se pronuncien y actúen en consecuencia en casos como este; también a que toda la ciudadanía en su conjunto, pueda actuar, persuadir y cumplir con este precepto que funciona cual garantía, ya que como sujetos de derecho, niños y adolescentes deben recibir toda nuestra protección.

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