octubre 15, 2021

A los confines del TIPNIS: Un viaje que cambió mi vida en medio de sobrevivencia, lucha y discriminación

por: Sonia Avilés

A Ñosiki, nuestro guía. Confiando haya logrado sus sueños y principalmente resistido con éxito junto a su familia, al sistema que esta(ba) destruyendo su comunidad.

Actualmente se proyecta la carretera Villa Tunari-San Ignacio de Moxos, que inintegraría directa e indirectamente varias poblaciones del Territorio Indígena del Parque Nacional Isiboro Sécure Tipnis, el Bosque de Chimanes (en sus confines noroccidentales) y otros territorios aledaños al Parque Nacional, con el sistema vial carretero del resto del país. Ésta es la motivación para escribir el presente artículo, que me retrotrae a la memoria mi primer trabajo de campo. Si bien ese viaje lo realicé hace 23 años, la situación social de las comunidades de la selva no ha cambiado sustancialmente, es tan lamentable como hace más de dos décadas. Hoy el bosque de Chimanes ya no es tan rico en madera como en aquella época, ha sido bárbaramente deforestado, a pesar que nunca hubo un camino que integrara el bosque con los centros urbanos. ¿Cómo saquearon la madera? ¿Magia? ¡Claro que no! Hay caminos clandestinos, que cruzan el corazón del Tipnis!

Bosque de Chimames. 1989

En ese tiempo el pueblo Chimán no era dueño del territorio que ancestralmente ocupaba. No había ninguna ley que respaldara la propiedad de los pueblos de tierras bajas. 1 El gobierno Víctor Paz Estensoro con el futuro presidente Gonzalo Sánchez de Lozada, entonces Ministro de Planificación, había dado carta libre a hacendados y madereros en el bosque y selvas amazónicas en general para su explotación indiscriminada, continuando con las políticas feudales de los anteriores gobiernos terratenientes 2.

Navegando el Río Maniqui accedimos (junto al profesor de Antropología jefe del proyecto y un compañero de estudios) a los diversos asentamientos rivereños chimanes y posteriormente al Bosque, donde nos adentramos hasta llegar a la Misión Redentorista de Fátima a cargo del padre Martín Bauer, después de 5 días de canoa. Fue una experiencia dura que llegó antes de tiempo para mí, no estaba preparada para ver una desigualdad tan abismal de mi mundo y el nuevo mundo que se abría ante mis pasos 3. Me marcó para siempre el hecho de que violar a una mujer chimán o mosetene o yuqui, era igual que golpear a un animal, no era un delito, no era nada, nadie lo castigaba, nadie lo denunciaba, porque generalmente lo hacían sin más restricciones. Los chimanes no tenían carnet de identidad, no eran ciudadanos del Estado con derechos, eran invisibles, en el contexto nacional no contaba su existencia.

Los comerciantes

Comerciantes inescrupulosos y algunos más humanos que otros (como aquel que al ver mis brazos de color rojizo quemados por el sol me prestó su camisa manga larga, pues yo tenía toda la ropa sucia y húmeda a mitad de la permanencia en la zona) nos cruzaban varias veces durante la navegación y en algunos casos acampaban con nosotros en las playas. Los comerciantes navegaban al igual que nosotros en canoas talladas en grandes troncos de la zona. El intercambio o cambalache, realizado entre comerciantes y chimanes era totalmente desigual. Los productos que llevaban los comerciantes eran básicamente alcohol, sal, aceite, dulces y azúcar, ropas y zapatos, velas, pilas para radio y linternas, balas para rifles de caza y anzuelos metálicos para las cañas de pescar. De los productos chimanes más preciados, los comerciantes tomaban los pescados de forma abusiva:

“… fue violento el comerciante arrebatando un grupo de aproximadamente 20 pescados ligados con cuerdas, a un pescador, dándole a cambio un puñado de caramelos de la peor calidad (para mí es retroceder a las crónicas de la conquista del siglo XV)” 4; ¡¡¡igual que en la colonización con los espejos de colores!!!

Los chimanes endeudados y encadenados a la producción de paños de jatata 5

El producto más apetecido por los comerciantes eran los magníficos paños de jatata, tejidos —con habilidad digna de grandes artesanos— por hombres, mujeres y niños, con hojas de la palmera jatata (Geonoma deversa), paños o láminas rectangulares impermeables y frescas que cubren gran parte de las casas del Beni y Santa Cruz, son los techos perfectos para el clima tropical, porque equilibra el calor y la lluvia. Éste si que era un negocio, los comerciantes pagaban 10 centavos por un paño y lo vendían en San Borja en 14 pesos! Por supuesto, que los productos de los comerciantes eran costosísimos, por lo tanto, los chimanes se endeudaban enormemente. Los paños de jatata, no eran suficientes, por ello pasaban la mayor parte del día tejiéndolos, descuidando incluso sus cultivos de arroz y hortalizas, en un ciclo de endeudamiento cada vez mayor. ¡Qué ironía! Un producto artesanal hecho con maestría y con gran mercado en las ciudades y pueblos de tierras bajas, una techumbre bien pagada en esos lugares, en vez de ser el mecanismo para salir adelante, era el mecanismo esclavizante de empobrecimiento.

La Misión

Finalmente, llegamos a la Misión del padre Martin Bauer, donde los chimanes estaban “protegidos” de los abusos de los comerciantes. Bauer, frisaba los 80 años, había pasado la mayor parte de su vida en el Bosque, donde llegó muy joven, y todavía luchaba por alfabetizar a los chimanes, para quienes leer y escribir sería su única arma de defensa contra el sistema, pero también para quitarles la tradición del alcohol 6 que, según sus propias palabras, “estaba destruyendo la sociedad chimán”.

El viaje para mí fue más productivo que todos los años de estudio que me tomó la carrera en la UMSA, concebí la antropología desde aquel viaje, no como la observación participante neutra, sino como la ciencia social del cambio. La antropología social que devolvería la dignidad a los pueblos a través de la investigación, pero también a través de la denuncia.

Tierra de nadie

La presencia del estado era nula. El guía de los comerciantes de origen beniano o local citadino, me tomaba el pelo todo el tiempo: “…ustedes los bolivianitos…”, a lo que yo respondía que él también era boliviano, entonces me decía: “…No. Yo no, aquí no es Bolivia”. Evidentemente, en esas “tierras de nadie”, imperaba la ley del más fuerte y no las leyes del Estado Boliviano.

Nuestro guía, de origen chimán, si bien tenía un nombre cristiano, cuando le pregunté su verdadero nombre, me dijo llamarse Ñosiki, que en chimán significa “estrella de la mañana”. Ñosiki me contó sus sueños de poder ahorrar el dinero que le pagábamos por ser nuestro guía y el alquiler de la canoa para comprar unos cerdos y con la crianza de éstos mejorar la calidad de vida de su familia.

Los chimanes también cultivaban el algodón, que luego tejían para confeccionar tradicionales hábitos, largos y amplios, más utilizados por niños y ancianos que por adultos jóvenes, que generalmente se vestían a la moda citadina, con pantalón y camisa o vestido, falda y blusa en el caso de las mujeres.

La presión de los hacendados, madereros, comerciantes, terratenientes, latifundistas y la estrategia o “tradición” del alcohol, golpeaban la cohesión del grupo y obligaban a los chimanes a emigrar a ciudades o pueblos, donde despojados de sus tierras, eran los mendicantes de las calles: las mujeres en su mayoría prostituidas, los niños mendigos y los hombre alcohólicos.

Herencia arqueológica

Dejando la selva rumbo a San Borja y posteriormente a Trinidad, es inevitable notar la cerámica antigua, gruesa y con decoraciones geométricas de los antiguos habitantes. En posteriores viajes tendría la oportunidad de explorar Moxos y estudiar los mapas coloniales y verificar fragmentos del antiguo camino prehistórico Cochabamba-Moxos 7, que posibilitaba a los inkas y los pobladores de los Moxos, conectar Andes y Amazonia, en pocos días. Fragmentos de ese camino aun son visibles, así como informaciones de su uso en época colonial 8. Por lo tanto es necesario el acompañamiento de arqueólogos en las obras para reconocer, documentar y cuando se pueda preservar los restos del antiguo camino.

Infraestructura, caminos, salud, educación, luz y agua potable no son lujos sino derechos para todos, citadinos y cazadores – pescadores!

Bolivia es un país sin infraestructura, y peor si hablamos de infraestructura caminera, ocupando el último lugar después de los países africanos. Un país que se ha mantenido desarticulado por intereses oligárquicos. ¿La razón? Pues, es más fácil controlar y explotar gente y territorios aislados que en un país integrado. En el pasado, ningún gobierno se ha ocupado de dotar de infraestructura a los excluidos de la sociedad. Me avergüenzan los colegas que pretenden proseguir con la tesis de que “aquel que caza y pesca debe quedarse cazando y pescando”, sin ninguna oportunidad de implementar su tecnología, ciencia o arte, o simplemente sin acceso a los servicios básicos como caminos, luz, agua, educación y salud.

Los datos de los pobladores de la selva son alarmantes en cuanto a enfermedades (leishmaniasis, tuberculosis, difteria, fiebre amarilla), muertes por falta de asistencia médica, anemia, abortos, mortalidad infantil, muerte post parto, muerte durante el parto ya sea de la madre o del neonato o de ambos, alcoholismo, etc. 9

Es cínica la posición de ciertas ONG’s, que bajo la bandera de ‘ecologismo radical’, pretenden mantener a estos pueblos en situación de aislamiento, sin vías de comunicación. Me hace pensar en un proyecto de ‘reservas indias’, a la moda de EEUU. Basta ver la página web del Isiboro Secure (no sé si al momento de esta publicación, mantengan todavía ciertas fotos), la escuela de la comunidad, un cuarto oscuro, sin muebles adecuados, carente de material didáctico, impresentable, donde es criminal pretender educar a los niños.

¡La tecnología y la ciencia deben estar al servicio de todos los bolivianos, también de los pobladores de la selva! ¿Cómo llevar estos beneficios al Tipnis, al Bosque de Chimanes y a los pueblos aislados sino se cuenta con caminos?

El interés egoísta y colonialista de continuar saqueando clandestinamente la reserva del Tipnis, aprovechando la ausencia del Estado debe frenarse 10. Es necesario plantear a las potencias del primer mundo la compensación económica preventiva del medio ambiente, a cambio de no explotar los recursos hidrocarburiferos y forestales del parque como lo ha hecho nuestro hermano país Ecuador, con exitoso resultado 11.

Guerra de perros

Se ha afirmado que “esta carretera “apocalíptica” Villa Tunari – San Ignacio de Moxos, es causa de todos los daños de la humanidad, desde el atropello a la dignidad de la mujer hasta el exterminio de los delfines rosados, pasando por la deforestación de la amazonia y la invasión del narcotráfico en la región”, sin embargo, no es otra cosa que el pretexto perfecto para desestabilizar al gobierno.

Así, el motivo de la carretera ha definido a los buenos y a los malos. Los buenos “los indígenas guardianes del medio ambiente”, termino a mi juicio obsoleto (porque todos somos indígenas desde el momento que crecemos y vivimos en el lugar de origen), un título inmerecido, ya que la deforestación ilegal es una realidad alarmante frente a la cual los “indígenas guardianes” por un lado no tienen la fuerza para detener las motosierras, y en otros casos venden la madera en su necesidad. Y los malos: “los cocaleros, sinónimo de narcotraficantes o narcotraficantes en potencia”, olvidando la lucha cocalera por el cambio, la dignidad y la resistencia de estos agricultores bajo una consigna, por demás real: coca no es cocaína.

Estos afanes ideológicos de los media y de algunos ingenuos seguidores de derecha se enmarca en la técnica de la “Guerra de perros 12”, detrás de la cual están los EEUU y la cara más oscura de Europa a través de ONG’s que han comprado a los dirigentes 13 (maldecidos por Malinche y Felipillo 14). Los perros somos nosotros enfrentados, obnubilados en el egoísmo que no nos permite ver la necesidad de la migración interna hacia las tierras bajas inmensas y deshabitadas y que la coca no crece a gran escala en la selva sino en el pie de monte.

*          Agradecimientos. A mis profesores de la Carrera de Antropología en los 80’s: Lissette Canavesi y Luis Oporto por la amable lectura del artículo y apoyo para su publicación.

*          Arqueóloga, con estudios en Latinoamérica, Europa y Medio Oriente. Es miembro fundadora del Colegio de Arqueólogos y Antropólogos de La Paz – Bolivia (2000). Actualmente es presidenta de la sociedad de investigación Bononia Archeologia SRL. Entre sus obras se destacan: Qhapaqñan. Caminos Sagrados de los Incas, Aspetti sulla conservazione della Roccia scolpita di Samaipata, Caminos del Nuevo Mundo, Cuentos de los Andes para Inti.

1          A partir del Gobierno de Jaime Paz Zamora (1989-1993), luego de la marcha por Territorio y Dignidad, se entregaron los títulos de Territorio Indígena en el caso de los parques nacionales (Bosque Chimán, Tipnis, entre otros) y TCO -Tierras comunitarias de Origen, a todos los de tierras altas y bajas que no se encontraban dentro de un parque nacional.

2          Las minas de propiedad de Gonzalo Sánchez de Lozada contaminaban los ríos, extinguiendo el 50 % de la Población Ayorea en el Departamento de Santa Cruz. Los ayoreos, obligados a abandonar sus asentamientos rivereños escapaban hacia la capital departamental u otros pueblos, preguntándose con infinita angustia sobre el paradero de sus familiares y amigos. Hecho denunciado por estudiantes de la Universidad NUR y su docente la Directora de la Casa de la Cultura de Santa Cruz, de aquella época. Véase Gómez, María del Pilar et al. 1989. “Denuncia sobre genocidio del pueblo Ayoreo”. Periódico El Deber, Santa Cruz.

3          Avilés, Sonia. 1989. Informe de Investigación en el Bosque de Chimanes. Carreras de Antropología y Arqueología – Universidad Mayor de San Andrés, La Paz. Con 19 años de edad cursaba mi primer año académico en la UMSA. Hasta ese viaje, había gozado de la protección de mi familia en un ambiente social privilegiado, ignorando que podían haber realidades tan crudas y tan cercanas.

4          Avilés, Sonia. 1989. Diario de campo. p.37.

5          La Jatata es un tipo de palmera pequeña única en su especie, originaria de la región tropical Americana. Véase Montoya Vargas, Percy. 2002. Guía para el manejo y aprovechamiento del PALMICHE o JATATA Geonoma deversa (Poiteau) Kunth, CAB, Bogotá.

6          El alcohol es la vieja estrategia española de destrucción social que se aplicó en el Nuevo Mundo. Hoy un buen negocio, por ello, los comerciantes lo llevaban en gran cantidad en relación a los otros bienes. Era el producto más requerido por los chimanes según ellos. En mi opinión, lo hacían para embrutecerlos y crear confusión al interior de las comunidades, para explotar con más facilidad a la gente.

7          Avilés, Sonia. 2010. Caminos Antiguos del Nuevo Mundo. Bolivia – Sudamérica. Siglos XIV – XVII. A través de fuentes arqueológicas y etnohistóricas. Dipartimento di Storia e Metodi per la Conservazione dei Beni Culturali, Ravenna. Alma Mater Studiorum Università di Bologna. Tesis de Doctorado en Historia/Arqueología. http://amsdottorato.cib.unibo.it/2979/

8          Idem.

9          Organización Panamericana de la Salud/Organización Mundial de la Salud. (OPS/OMS) Iniciativa salud de los pueblos indígenas. Salud de los niños indígenas. Incorporación del enfoque intercultural de salud en los contenidos y metodologías de la estrategia AIEPI. Orientaciones, (2003); UNICEF. Indicadores básicos por país, 2007.

10       “Con o sin carretera, el Tipnis está expuesto a la deforestación”. Periódico Digital del PIEB. Jueves, 4 de agosto de 2011. http://www.lapatriaenlinea.com/?nota=77614

11       Mediante el Proyecto YasuníITT, el Ecuador se compromete a mantener indefinidamente bajo tierra las reservas petroleras del Parque Nacional Yasuní, el lugar más biodiverso del planeta, a cambio de una contribución internacional equivalente al menos a la mitad de las utilidades que recibiría el Estado en caso de explotar el petróleo de este bloque en la Amazonia. http://yasuni-itt.gob.ec/

12       Badiou,Alain, 2001, ETHICS An Essay on the Understanding of Evil, Verso, London – New York.

13       Se informó que Eliseo Abelo, funcionario de la Embajada de EE.UU. mantuvo contactos telefónicos con dirigentes de la marcha del Tipnis. “Marcha en defensa del Tipnis: Evo Morales revela llamadas entre indígenas y embajada de EEUU”. Lunes, 22 de agosto de 2011. http://www.youtube.com/watch?v=n0_GMvB-GvU&feature=related

14       Tanto Malinche como Felipillo, ambos nacidos en el Nuevo Mundo, traicionaron a sus pueblos mexicano e inca, respectivamente en favor de los españoles. Asumo que ambos maldijeron a los dirigentes para traicionar en un ciclo infinito su sangre y su tierra. Véase Robert, Brigitte, 2005, Espaces et identités dans le roman féminin centre-américain contemporain (1980-2000). Université de Poitiers.

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