octubre 15, 2021

La necesidad de un Segundo Encuentro Plurinacional

En los últimos meses se han registrado conflictos por quedarse con el mayor pedazo de la torta. Quizá el más importante y grande hasta ahora es el que enfrenta a los trabajadores asalariados de Colquiri con cooperativistas mineros. Es decir a hermanos contra hermanos.

La dura posición de ambos sobre la veta Rosario, que ha generado un clima de violencia innecesaria y que a todas luces se debe rechazar, muestra como los “particularismos” se han apoderado de los sectores sociales en contraposición de los intereses generales del país, que es lo que en definitiva debería primar.

Lo que muestra esa actitud es que ni los trabajadores mineros tienen un nivel de conciencia que caracterizó a la clase obrera y sus dirigentes hace décadas ni los cooperativistas mineros mantienen una alianza con el gobierno en función de los altos intereses del Estado Plurinacional. Los primeros no se incorporan al proceso de cambio para darle un contenido proletario, complementario al indígena campesino. Los segundos solo aprovechan de su presencia en el gobierno y del nuevo bloque en el poder para usarlo en su beneficio.

Así no se puede seguir. Si bien es cierto que ese tipo de disputa por el mayor pedazo de la torta es comprensible a la luz de los derechos colectivos que otorga la Constitución, pues sin su vigencia ningún sector tendría esa posibilidad, a la vez le hacen un daño a un proceso y al gobierno que justifican su existencia por todo lo que viene haciendo a favor de la inmensa mayoría.

Por esta razón, quizá es válida la idea de que el presidente Evo Morales convoque a un Segundo Encuentro Plurinacional, donde de manera clara y sincera se discutan estos problemas y sobre todo se acuerden medidas para llevar adelante la Agenda 2025. Los bolivianos necesitamos ponernos de acuerdo sobre el tipo de sociedad que queremos, sobre los puntos que debemos priorizar para alcanzar mejores condiciones de vida y sobre la forma de redistribuir la riqueza. Bolivia cuenta hoy, en virtud de un buen manejo de la economía, con recursos que son altos frente al pasado neoliberal, pero insuficientes para el futuro si lo queremos para todo.

El Primer Encuentro plurinacional fue altamente positivo, pero está visto que se necesita otro para hacer ajustes en función de la coyuntura y sobre todo que cuente con la participación de la COB. Los dirigentes deben entender que ese escenario es el más adecuado para dialogar con el gobierno respecto de temas estructurales, con lo cual el país se ahorraría de estar enfrentando conflictos recurrentes que provocan el desgaste innecesario de energía social y recursos. Hay que pasar del diálogo para la resolución de conflictos a un diálogo para la construcción del nuevo estado que queremos todos.

El Estado republicano y monocivilizatorio nos ha dejado una enorme deuda social, agravada en 20 años de neoliberalismo. Los problemas no se van a resolver todos de la noche a la mañana. Necesitamos de décadas para alcanzar una nueva sociedad. Los bolivianos requerimos con urgencia priorizar los temas de una agenda en el tiempo. No hay recursos económicos ni condiciones materiales suficientes para todo.

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