septiembre 3, 2026

Proyecciones: Bolivia, después de 30 años de democracia

por: Luis Camilo Romero 

Bolivia, América Latina, está viviendo una hora histórica, son tiempos donde la dignidad se pone por encima del desprecio, donde la solidaridad se pone por encima del sálvese quien pueda. La democracia en Bolivia ha dejado de ser un asunto de élites, para ser asunto de pueblos.

Se cumplieron 30 gloriosos años cuando ese 10 de octubre, Bolivia celebró una democracia ininterrumpida después que vivimos un largo, empinado y duro proceso para culminar la obra de todo un pueblo, que en sus diversas facetas históricas, fue definitivamente el esfuerzo consecuente y comprometido de sus organizaciones y sus líderes que, leales a ese pueblo, desafiaron todo escollo para instaurarlo.

Por cierto esa fecha se constituye en un hito muy importante, como importante es el mantenimiento y la profundización del sistema en beneficio de todo el pueblo boliviano, que, después de años de gobiernos de facto, fue el que recuperó la democracia, que no fue, ni es patrimonio de ningún partido político, ya que, más bien, fueron los políticos los que aprovecharon con creces ese sistema de libertades en beneficio propio.

Nos acercamos a esa recordación, en un día en el que, seguramente, muchos se atribuirán virtudes y victorias, como sucedió con el “octubre negro”, en el que también fue el pueblo el que se levantó y luchó hasta el final, aunque ahora aparezcan “autores” que en ese tiempo, se encontraban a buen recaudo.

El retorno a la democracia fue un camino muy difícil que costó muchas vidas, el destierro de dirigentes políticos, la desintegración de las familias y sobre todo el hundimiento del país en una grave crisis económica.

En ese tiempo la política exterior norteamericana utilizaba las dictaduras, se aplicó la Doctrina de Seguridad Nacional y el Plan Cóndor, como mecanismos de control militar en América Latina con visos a la implementación del neoliberalismo.

De los avances: Sus proyecciones

La democracia boliviana ha dado grandes avances durante los últimos años, porque el proceso se ha consolidado mediante elecciones para elegir primeros mandatarios y a los parlamentarios en actos que definieron el rumbo que quieren los ciudadanos y que han apostado por el sistema democrático, con su presencia masiva.

Al mismo tiempo, el proceso democrático ha permitido el ascenso y las oportunidades políticas de sectores tradicionalmente excluidos, como el sector campesino-indígena logrando el poder mediante elecciones en un hecho significativo que no puede ser ignorado y por el contrario tiene que ser reconocido como uno de los grandes logros de la democracia boliviana.

Se han cometido muchos errores, indudablemente, producto precisamente de esa multitudinaria participación de siglas partidarias en las cuotas de poder, con grave detrimento para la economía boliviana, desde la capitalización y la privatización de las empresas del Estado, hasta los beneficios para cada agrupación, así como en un tiempo en el que también los medios de comunicación debían estar alertas ante las “leyes mordaza” que se preparaban en contra de ellos.

Hemos pasado de una democracia meramente representativa a una democracia participativa y recientemente a un tipo de democracia comunitaria”, es decir, una democracia es participativa cuando el pueblo participa de las decisiones del gobierno, y es comunitaria cuando los distintos sectores de Bolivia se asocian para asumir el control de las decisiones y el destino del país.

Hechos que nos muestran una significación histórica de gran valor como referente para otros países es la convocatoria a otros actos democráticos que el pueblo respondió con mucha altura como fueron; La Asamblea Constituyente (2006-2007), los Referéndums autonómicos ilegales, las revocatorias, el acuerdo congresal para el texto final de la Nueva Constitución Política (2008), el Referéndum aprobatorio y dirimitorio (2009).

También destacamos la promulgación de la Nueva Constitución Política, las elecciones de 2009, (Evo Morales con el 64%), y finalmente el anuncio del Plan Patriótico 2025, constituyen hitos que hablan por sí solos.

Bolivia eco de los procesos democráticos de América Latina

La consolidación del proceso democrático en Bolivia permitió que muchos países de América latina forjen sus procesos democráticos e instauren una línea de defensa a la democracia, a la hora que el mandato del imperio pretendió intervenir esos procesos democráticos. Ejemplos de esas intentonas de golpe de estado en estos últimos años ya lo hemos conocido y evidenciado como fue en Venezuela en más de dos ocasiones, lo mismo en el Salvador, Honduras y en Ecuador.

En defensa de esos procesos democráticos estuvo al frente el gobierno de Evo Morales que con el respaldo de instituciones y alianzas democráticas marcó un referente para que se garantice los derechos individuales y colectivos de los países de América Latina.

Ejemplo de ello, se conoció con los pronunciamientos de la Unión de Naciones Suramericanas, UNASUR, el Mercado Común del Sur, MERCOSUR y diferentes países de Europa, Asia, América Latina, y de organizaciones de carácter electoral como el Comité de Expertos Electorales de Latino América (CEELA), y de la sociedad civil entre otros condenaron aquellos intentos de interrumpir los procesos democráticos.

No obstante, una minoría procedente de la antigua oligarquía, y que está aliada con los Estados Unidos de América, amenaza con una división territorial del país. Este grupo está provisto de un poder económico grande, controla a los medios de comunicación y apuesta por el racismo violento. Esas amenazas de separatismo y de frenar el proceso de democrático, como los que vivimos hasta hace poco, ya fueron derrotados, y sus líderes, se sepultaron por sí solos, porque el pueblo fue capaz de señalarlos como los verdaderos traidores al proceso democrático, por eso huyeron y están cerca a sus amos del norte.

Bolivia, América Latina toda, está viviendo una hora histórica, son tiempos donde la dignidad se pone por encima del desprecio, donde la solidaridad se pone por encima del sálvese quien pueda. La democracia en Bolivia ha dejado de ser un asunto de élites, para ser asunto de pueblos. La democracia ya no es nacional, es plurinacional.

*          Luis Camilo Romero, es comunicador boliviano para América Latina y el Caribe.

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