marzo 2, 2021

Evo y Choquehuanca le dan a Bolivia otro triunfo ante el imperio

por: Luis Camilo Romero

Sin quitarle el mérito a las gestiones y la lucha emprendida en los años noventa por el entonces líder cocalero y ahora presidente de Bolivia, Evo Morales, el actual canciller indígena David Choquehuanca, ganó otra batalla más en la vía diplomática al lograr la readmisión de Bolivia a la Convención de Estupefacientes de la ONU con la reserva del masticado de la hoja de coca, con el respaldo de 169 países miembros del organismo internacional y el rechazo de sólo 15.

Y es que tras el retorno de Bolivia a la Convención de Viena, tanto el presidente Evo Morales como el propio canciller aymara, consideraron que la despenalización del akullico de la hoja de coca, aprobada por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) es un triunfo internacional de Bolivia frente al imperio.

El proceso vivido

En el pasado, habrá que ser enfáticos en esto, merced a la imposición estadounidense, las leyes nacionales criminalizaban a la hoja de coca, ignorando su valor ancestral y sus propiedades benéficas. Hoy se la reivindica como una milenaria hoja sagrada y se tiene muy en alto sus propiedades medicinales y nutricionales, se promociona su consumo tradicional y su industrialización.

El trabajo del canciller indígena desde el ámbito de las gestiones diplomáticas arrancó hace más de dos años incorporando la propuesta boliviana de Enmienda a la Convención Única de Estupefacientes de 1961, para la eliminación de la obligación de prohibir el masticado de la hoja de coca en aquellos países donde hay evidencia histórica de la práctica de esta antigua tradición cultural y religiosa preservando la propia práctica indígena milenaria y cultural.

En ese caminar diplomático, a finales de 2011, Bolivia planteó ante la ONU una reserva al Artículo 49, párrafos 1 c) y 2 e) de la citada Convención. Asimismo, reafirmó que la masticación de la hoja de coca es un patrimonio cultural del pueblo boliviano al ser una práctica ancestral y que expresa su identidad y vivencia.

En lo que va el último año, efectuó una serie de gestiones de contacto directo, lobby e intensas reuniones en los países de la mayoría de los continentes, lo que le llevó a Choquehuanca a que Bolivia obtuviera el apoyo de foros y mecanismos internacionales como la región de América del Sur-África (ASA), la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR), la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), y el Mercado Común del Sur, entre otros, se buscará definir nuevas estrategias a fin de lograr este objetivo.

Bolivia obtuvo el apoyo de foros y mecanismos internacionales como la región de América del Sur-África (ASA), la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR), la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), y el Mercado Común del Sur, entre otros, para lograr este objetivo histórico.

En el proceso de las luchas sociales, antes de llegada de Evo Morales, se aplicaban políticas de erradicación forzosa de la hoja sagrada (“Coca cero”), ocasionando la violación de derechos humanos. La política que se aplica ahora es “Cocaína Cero” y revalorización de la hoja de Coca.

La concertación con los productores y el control social permite la racionalización voluntaria de cultivos, logrando superar las metas de reducción, en un ambiente de respeto de los derechos humanos y de paz social. Asimismo, se pretende profundizar los procesos de desarrollo integral y sostenible en las zonas productoras (Yungas de La Paz y Trópico de Cochabamba).

Tras el logro ante la ONU, la hoja de coca no está vista como cocaína, por lo tanto los productores dejan de ser vistos como narcotraficantes o narcodependientes.

Pero también el canciller indígena nos recuerda que Bolivia cuenta ya con un plan estratégico de racionalización de cultivos de hoja de coca y lucha contra el narcotráfico, como respuesta a otras voces de las declaraciones de analistas y asambleístas referidas a un posible incremento del cultivo de esa planta, con la reserva del acullico.

Nos recalcó que, con la definición de una política estratégica existe la posibilidad de que Bolivia exporte productos derivados de la coca. De esta forma las organizaciones que quieran llevar afuera nuestro mate de coca, y cuenten con la normativa internacional no tengan ninguna dificultad de promocionarlo. Tras el logro ante la ONU, la hoja de coca no será vista como cocaína, por lo tanto los productores dejarán de ser vistos como narcotraficantes o narcodependientes.

La diplomacia de los pueblos

Los recelosos de la política exterior tendrán que saber que con un ministro indígena, se ha logrado posesionar a diferencia de los otros gobiernos una agenda con temáticas serias en las relaciones bilaterales y multilaterales.

Los anteriores gobiernos invisibilizaron los derechos de los pueblos indígenas, no respondieron a las demandas y necesidades reales de los pueblos indígenas de Bolivia. Jamás trabajaron para revalorizar y dignificar la hoja de coca, apoyar su promoción histórico-cultural-ancestral y fomentar la investigación e industrialización de sus propiedades benéficas.

En el escenario de las relaciones y propuestas a las Naciones Unidas, el gran logro en política internacional de la gestión de Evo Morales es la Resolución de la ONU que reconoce al planeta como la Madre Tierra. De igual modo, se conoce de una resolución para que el Agua y el Saneamiento Básico sean reconocidos como Derechos.

Relaciones con Estados Unidos

El canciller indígena después de las expulsiones de sus embajadores a raíz de su injerencia de los EEUU en política interna (caso separatismo), ha concretado una estrategia para continuar en una relación de respeto mutuo desde el acuerdo marco con el país del norte.

También sabemos que, advirtiendo esos antecedentes, podemos comprobar que se ha dado un giro muy importante; se ha cambiado de discurso y varias veces oímos decir a Choquehuanca que, la relación y la cooperación tiene que ser definida de “Estado a Estado”.

La relación de Bolivia con el país más poderoso del mundo, la ha sabido encarar de “Estado a Estado”, sin imposiciones y trabajando un nuevo Acuerdo Marco, y el título de este nuevo acuerdo entre Bolivia y Estados Unidos es de respeto mutuo, más allá que los medios especulen con una ruptura por lo de USAID y la falsa lucha contra las drogas que decía encarar EEUU en nuestro país a través de la DEA, la relación ahora es totalmente diferente.

El trabajo de la USAID en Bolivia, hoy cuestionada desde las organizaciones sociales y la propia cancillería, cubre casi todos los sectores de la vida política, se introduce en la sociedad boliviana y trata de promover un modelo político e ideológico estadounidense.

La política marítima

En este tema hay que ser serios y dejarnos de meras especulaciones. Ya han pasado más de 100 años y durante todo este tiempo no se discutió oficialmente el tema marítimo con Chile como debería ser. Apenas llega Evo Morales se incorpora de manera oficial una agenda con ese país, poniendo énfasis en que el tema marítimo pasa por hablar de soberanía y ahí, Choquehuanca, diseña otra estrategia que Evo Morales la hace pública un 23 de marzo para emprender la tarea decisiva de llevar la demanda a tribunales internacionales.

Pero también dice el ministro indígena, que se ha decidido construir la confianza mutua porque ya existe un espacio, un momento propicio, para abordar con confianza este tema que es tan sensible para Chile como para Bolivia y, además, sin afanes de politizar, sin generar falsas expectativas, sino trabajar responsablemente.

Y si se mira el proceso con detenimiento, tanto desde la gestión con Michelle Bachellet y ahora Sebastián Piñera, la agenda con Chile sigue avanzando, contiene 13 puntos sobre la base del tema marítimo y los avances están en varios documentos, porque ya se han realizado varias reuniones con cancilleres, vicecancilleres sobre lo que se ha venido a llamar, “trabajar propuestas concretas, útiles y factibles”.

El Silala

Se ha dicho bastante sobre el particular, tanto que escuchamos decir: “traición a la patria”, “nos están mamando” y a “este gobierno le imponen los chilenos”. No es así pues. Ambos gobiernos han concluido un acuerdo inicial y entre ambos, el año 2009, se ha diseñado una estrategia para la socialización.

Dirigentes cívicos potosinos en varias oportunidades han manifestado que estaban conformes con lo avanzado, porque lo fundamental se ha discutido en ocasiones de presentar la propuesta de la deuda histórica y la voluntad de diálogo y que se mantiene a pesar de las presiones que vienen de grupos de oposición.

Y pese a los impases que se dieron en este último tiempo, azuzados por los mismos medios de comunicación de Bolivia y Chile, el canciller indígena ha señalado que la agenda marcha, que hay propósitos de reencaminar el diálogo y que “no se descarta un encuentro de presidentes” para muy pronto.

Choquehuanca dijo que, a pesar de cualquier escenario, se abrirá a conversar con Chile. “Nunca vamos a cerrar las puertas del diálogo. Somos un país pacifista, somos de la cultura del diálogo. Nunca se van a cerrar las puertas del diálogo, aunque estemos en la Corte de Justicia Internacional de La Haya”, remarcó.

Oportuno es ahora responderle a un periodista que desde un sitio web se mando una serie de insultos contra el canciller indígena como que anda lejos de lo que éste llama la “política mundana” y que el canciller esta fuera del escenario de la política exterior y que “él nunca está”. Es más, le dice al canciller en tono burlesco que él es “el no tiempo”.

Habrá que una vez más afirmar que la ignorancia no sólo es atrevida en este tipo de casos sino, es altamente soberbia con los que ni se percatan de su entorno, por eso recurren al fácil recurso de los insultos y, para colmo, con ese tipo de discursos, estos, se ganan el título de “analistas” en los medios opositores para que los más ingenuos les crean.

Y podemos seguir con otros resultados de lo que en seis años se ha liderado en materia de resultados de la política exterior para que le quede bien claro que, en más de veinte o treinta años, los gobiernos anteriores no respondieron a la mínima parte del servicio exterior y apuntalar el trabajo diplomático desde una perspectiva que se ha venido a llamar: la Diplomacia de los pueblos por la vida”.

Las conquistas del canciller indígena

En anteriores gestiones no se atendía las necesidades de los compatriotas en el exterior ni se planificaba acciones para su documentación y regularización migratoria. Ahora se cuenta con acuerdos migratorios y bilaterales que garantizan su documentación.

Antes, los documentos necesarios para regularizar una residencia suponían un costo de 50 dólares en la Argentina, 127 dólares en el Brasil y más de 400 euros en España. Ahora, en Argentina cuestan 3 dólares; en España, los antecedentes penales cuestan 50 dólares, el pasaporte 65 dólares y el certificado de nacimiento 8 dólares.

El logro importante del canciller indígena para residentes bolivianos en el exterior nos muestra que, antes niños y niñas de padres bolivianos que nacían en el exterior o menores de doce años que eran llevados por sus padres no podían acceder a la cédula de identidad ni al pasaporte.

En España dijo a los residentes bolivianos que, ahora se asigna números de identidad para quienes no poseen cédula; se lo hace directamente en línea, en media hora y sin costo alguno.

Desafíos

Uno de los temas que el canciller indígena se ha propuesto es la readecuación de los tratados internacionales a la Constitución Política del Estado, y también el adecuar los tratados de inversión; otra tarea importante es ver cómo se implementan las autonomías en torno a las relaciones exteriores y hacer conocer, difundir ampliamente la diplomacia de los pueblos, diplomacia de la Vida.

Y finalmente para el 2014, la ONU ya ha adelantado que, por el impulso a las gestiones de la cancillería, se convocará a la Conferencia Mundial de Pueblos Indígenas ya que Bolivia consiguió se emita un informe acerca de la ratificación de la Declaración de Naciones Unidas sobre los derechos de los Pueblos Indígenas por parte de los países miembros y se evalué a través de un informe los progresos logrados y buenas prácticas sobre el ejercicio pleno de los derechos de los pueblos indígenas.

El canciller indígena a su paso por Cuba nos comentó que “desde muy joven su anhelo, y el de muchos como él, era visitar la isla en la que se estaba produciendo una revolución social que lo transformaba todo, y que para su generación significó la primera señal de cambio necesario para comenzar un camino emancipador para la especie y para el planeta”.

Las palabras del canciller boliviano, que resumían la sabiduría de su pueblo, me hicieron pensar que ahora son ellos quienes se erigen en referente imprescindible para las grandes transformaciones que aún deben operarse en el continente.

*             Luis Camilo Romero, es comunicador e investigador boliviano para América Latina y el Caribe

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