octubre 20, 2020

¡¿Crisis financiera mundial y cocainomanía?!

Hace algunos días David Nutt, ex-presidente del Consejo Consultivo contra el Abuso de las Drogas de Reino Unido y consejero de los ministerios de Defensa, Interior y Salud británicos afirmaba que la crisis financiera mundial ha sido causada por la adicción de muchos banqueros a la cocaína. “Los banqueros consumen cocaína y nos arrastran en este terrible desastre, mientras tanto, que para ellos es la —cultura de la excitación y el impulso”— puntualizó. 

La noticia sin embargo no ha tenido mayor repercusión, se ha publicado en algunos medios, sobre todo europeos y ante la gravedad de la afirmación es sorprendente la estrategia de invisibilización para minimizar los hechos. 

En una entrevista concedida al periódico Sunday Times el David Nutt declaró que la cocaína ayudó a que ejecutivos y agentes bancarios tengan “exceso de confianza en sí mismos” y “asuman más riesgos”, que no solo provocó el colapso del banco Barings, sino que posteriormente trajo como resultado la crisis financiera actual, puntualizando que la cocaína fue perfecta para la “cultura bancaria de la excitación, el impulso y el más y el más y el más. La cocaína es la droga del más”. 

De las catástrofes financieras pareciera que más se ha ocupado la cinematografía combinando la ficción con la realidad e incluso muy cercano al abordaje documental, pero no ha sido suficiente para despertar las alertas necesarias que siguen provocando multimillonarios salvatajes, gracias a los excesos del dinero y el poder, como los films “Wall street”, “American Psycho” o “El estafador” que se acerca a la historia de Nicholas Leeson, un empleado del prestigioso Banco británico Barings y que en 1995 hizo colapsar el sistema financiero del sureste asiático, en el que secretamente robaba enormes cantidades de dinero para tapar los gastos de sus operaciones financieras que arrojaban pérdidas o la estructura que monto el famoso estafador Bernard Madoff presidente de una firma de inversión que llevaba su nombre y de las más importantes en Wall Street. Imperios bancarios con ejecutivos “brillantes”, adictos al trabajo con jornadas diarias que superan las 15 horas diarias, sustentados por estimulantes diversos como la cocaína y obviamente, las mieles del poder y el dinero. 

“Los banqueros abusaron de la cocaína y nos metieron en este lío terrible”, la cocaína les ayudó a tener un “exceso de confianza en sí mismos” y les llevó “a tomar más riesgos, esta situación no solo provocó el colapso del banco Barings, sino que posteriormente trajo como resultado la crisis financiera actual” ha denunciado Nutt. “Consumir cocaína y grandes cantidades de alcohol es parte de la cultura de la City. Trabajas duro, apuestas fuerte y obtienes tu recompensa porque tu bonus es fantástico”, corrobora Philip Hopley, un prestigioso psiquiatra. 

La debacle y constante crisis financiera desde hace dos décadas aproximadamente se la ha vinculado al consumo de cocaína por parte de los banqueros. Ya en 2009, Adjiedj Bakas, un reconocido —estudioso de tendencias— y analista holandés en un discurso ante 600 banqueros en el Foro de Luxemburgo les pidió que “ya deberían de dejar su costumbre de inhalar cocaína”. 

“Las personas que trabajan en Wall Street viven en una vida muy agitada… Más ganancias, más y más. Eso hizo que usaran la cocaína. Una de las consecuencias de la cocaína es que la gente toma repentinamente enormes riesgos. Los negociantes de Wall Street siguieron jugando el esquema piramidal mientras sabían que iba colapsarse.” 

Adjiedj Bakas también instó en aquella ocasión a una feminización de la banca, pues según éste, “las mujeres toman menos riesgos que los hombres. Las aseguradoras han sabido eso desde hace mucho. Si invierten, lo hacen con más cuidado y logran mejores resultados a la larga”. 

Los también denominados “golden boys” o “el cartel del cuello blanco”, muchos prestigiosos y jóvenes graduados en las mejores universidades de EEUU, han dinamizado Wall Street con inversiones, desvíos, paraísos fiscales, lavados de dinero del narcotráfico sociedades ficticias, secretos bancarios, sueldos y primas estratosféricos, cuentas “off-shore” entre astucia y adicción cocainómana cuyas consecuencias aún se seguirán sintiendo en los mercados financieros, aunque los ultramillonarios salvatajes bancarios deriven en cientos de suicidios, desempleo y mayor desigualdad, lamentablemente silenciados o invisibilizados por el poder mediático global. 

*    Feminista queer y periodista

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