“Descolonización, medios de comunicación y democracia intercultural en Bolivia” se denomina el libro presentado el pasado 31 de julio por Tribunal Supremo Electoral, que incluye dos trabajos de investigación, orientados a aportar a la definición de políticas y estrategias interculturales del Órgano Electoral Plurinacional, así como a la reflexión sobre el proceso de construcción de la democracia intercultural y la descolonización en Bolivia.
En su primera parte, denominada “Descolonización y medios de comunicación”, encomendado a la autora de esta misma columna, contiene una serie de reflexiones, algunas de las cuales comparto en esta ocasión:
Los medios de comunicación, así como la mayoría de las estructuras sociales (sino todas), incluyendo al propio Estado, no sólo siguen reproduciendo modos de colonialidad-patriarcalidad heredadas del pasado, sino que además, van creando nuevos.
El estudio muestra, asimismo, un claro posicionamiento y polarización política en la mayoría de medios de comunicación, situación que no es nueva, pues de un tiempo a esta parte, muchos trabajos de estudiosos de la comunicación, coinciden con este criterio. Dicha polarización, se hace visible en sus titulares, editoriales y columnas de opinión, tanto como en la selección, jerarquización y tratamiento de la información; es decir, en la definición de sus agendas.
Así, al ser la descolonización, una temática esencialmente política, no se escapa de ser instrumentalizada por parte de algunos medios del Estado o pro-gubernamentales con fines demagógicos; y, por otro lado, en la mayoría de los medios privados, se estaría evidenciando una suerte de no involucramiento táctico, a excepción de algunos, que desde distintas visiones, colocan en sus agendas elementos para el debate (La Época y Pukara, por ejemplo), contribuyendo asía la discusión; más estos esfuerzos resultan aún insuficientes, pues la sociedad boliviana necesita comprender el sentido amplio de lo que representa el concepto y esta política de Estado, instituida en la Constitución Política de 2009.
La mayoría de los medios de comunicación, no están cumpliendo con la difusión de mensajes contra el racismo, como lo establece el artículo 13 de la Ley 045. El Decreto Supremo 762, en su artículo 13 indica que “los medios de información deben promover acciones de prevención y educación para precautelar el respeto a la dignidad e igualdad de todas las personas, mediante la elaboración de productos comunicacionales propios en idiomas oficiales y alternativos de acuerdo con la región y la audiencia”.
En la medida en que la comunicación es entendida como un proceso mediante el cual se busca “poner en común” sentidos, no cabe duda que se constituye en un elemento sustancial de todo proceso de construcción social. No cabe duda que los medios de comunicación juegan un rol que no es posible soslayar, pues, como ya se señaló, el poder de éstos de crear agendas y de influir en la opinión pública, es indudable.
Empero, el reconocimiento de que los medios son actores políticos, no puede ser un pretexto para renunciar, como ciudadanía, a la exigibilidad de que éstos trabajen con equilibrio informativo, o a exigir de éstos un grado de responsabilidad social, que se traduzca en acciones orientadas a lograr la construcción de sociedades cada más justas, equitativas, plurales, con un horizonte de descolonización-despatriarcalización. Y es que si la colonización se ha caracterizado por la exclusión y la inequidad, la descolonización (como proceso deconstructivo) deberá caracterizarse por la inclusión y la equidad, de lo contrario no se estaría más que reproduciendo aquello que se pretende revertir.
Hace falta todo un aparato de medios públicos que se dediquen a la tarea de generar debate y promover la reflexión en la ciudadanía, para que la situación mejore sustancialmente. El reto queda abierto.
* Tania Delgadillo Rivera. Comunicadora, investigadora y periodista.
@TaniaDelgadillo
andamiajes@gmail.com

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