noviembre 27, 2020

Algunas preguntitas para la cúpula eclesial Boliviana

Los obispos de la CEB dicen estar perplejos con la corrupción que existe en el gobierno actual, pero en el pasado, ¿dónde estuvieron cuando Bolivia era catalogada como la campeona o sub campeona en la corrupción mundial durante los gobiernos católicos? ¿Acaso no celebraban y bendecían a aquellos corruptos hijos suyos?
Mientras muchos obispos católicos del mundo, sonrojados intentan guardar silencio ante el revelador informe de la ONU que acusa al Vaticano de encubrir a sus miles de pederastas [1] y el Papa Francisco I, se esfuerza por explicar los fondos oscuros del Instituto para las Obras Religiosas (IOR, que es el Banco del Vaticano), [2] los “cándidos” obispos católicos de Bolivia intentan distraer a la opinión pública sobre “el narcotráfico creciente” [3] y la “corrupción pública” [4] que enfrenta al gobierno y a la sociedad boliviana.

La jerarquía católica en los primeros años del proceso de evangelización (al igual que todas las entidades religiosas) acumuló multimillonarias riquezas en estas tierras de lo que fue el Abya Yala, hoy América Latina y en el mundo, producto de la corrupción y el saqueo sangriento.

Ellos vinieron a estas tierras hambrientos y desnudos, habitados por la avaricia, con el cuento de “bautizar aborígenes para civilizarlos” ¿Y, ahora? ¿Alguien sabe cuánta riqueza acumula inmoralmente la Conferencia Episcopal Boliviana (CEB)? ¿Por qué, mientras las economías más fuertes del mundo sufren crisis financieras, la economía de las iglesias no padece crisis alguna?

Existen millones de preguntas para la Conferencia Episcopal Boliviana (CEB) por su complicidad criminal en el país, como almas en pena existe en la triste historia boliviana. Pero, no viene al caso ahora, porque tenemos otras preguntas más.

Los obispos de la CEB dicen estar perplejos con la corrupción que existe en el gobierno actual, pero en el pasado, ¿dónde estuvieron cuando Bolivia era catalogada como la campeona o sub campeona en la corrupción mundial durante los gobiernos católicos? ¿Acaso no celebraban y bendecían a aquellos corruptos hijos suyos?

¿Qué hacían los mitrados cuando los neoliberales católicos entregaban las propiedades y bienes comunes del país condenando a la miseria más brutal a las y los bolivianos? ¡Ni hablar de la sacrosanta corrupción milenaria que pudre por dentro a la entidad católica! Y, lo decimos con conocimiento de causa.

La cúpula eclesial indica que la corrupción del gobierno actual daña a las personas, y probablemente tengan la razón, porque el gobierno dijo que la lucha está dentro y fuera, pero, ¿existe acaso mayor acto de corrupción que dañar sexual y moralmente a los niños indefensos de por vida? Para esos millones de niños (ahora, jóvenes o adultos), víctimas de curas y obispos pederastas, que hoy cargan las consecuencias católicas, ¿no hubiese sido mejor que sus madres los aborten?

¿Sacó algún comunicado la CEB sobre sus pederastas que disfrutan libres bajo el manto sagrado de la impunidad? Si corromper a niños y niñas ya es una brutalidad que no tiene nombre, encubrir sistemáticamente a los culpables no tiene perdón, ni aquí, ni allá.

Acostumbrados a monopolizar los privilegios, los obispos se escandalizan porque el narcotráfico crece en Bolivia. Pueda que sí, porque las sociedades occidentales (cristianas), ahora, demandan más droga. Pero, ¿qué dijo la CEB sobre el lavado de dinero y quiebra del santo Banco Ambrosiano [5]? ¡Hasta colgaron, bajo un puente, en Londres, al Presidente de este sagrado banco del Vaticano para que no develase el origen oscuro de los euros con aroma al opio oriental!

¿Por qué la CEB guardó silencio, en la segunda mitad del pasado siglo, cuando en las carreteras de Bolivia se vendía la cocaína como harina de trigo? ¿Será porque la élite política, de ese entonces, estaba integrada por católicos privilegiados y absueltos? ¿O será porque compartía el negocio y el festín de las drogas? También dicen los obispos que la corrupción boliviana se arrastra de generación tras generación. Pero, ¿quién y dónde se educaron y bautizaron esos corruptos?

A los obispos católicos bolivianos, que ahora, juegan a caballos apocalípticos del desastre para defenestrar los intentos de cambios innegables en el país, se les sugiere que en estos tiempos de cambio la mejor prédica sea con el ejemplo. Es evangélico que se miren la viga que llevan en el ojo, antes de mirar la paja en el ojo ajeno.

Reviviendo las palabras de Lucho Espinal y poniendo en contexto lo que manifestó en varias oportunidades respecto a su visión de la Iglesia Católica, expresada en varias de sus Oraciones a Quemarropa y en sus homilías, manifestaba su gran preocupación por la postura inerte y sin identificación plena con el pueblo, su crítica a las ambigüedades de la Iglesia y su falta de coherencia.

Lucho Espinal criticaba a la institucionalidad eclesial llamándolas las “instituciones fósiles”, ancladas en el pasado y sin vida y denunciaba a las sociedades que levantan monumentos a los profetas que antes ellas mismas asesinaron.

¡Qué lejos está la Iglesia de hoy para imitar el modelo del hombre comprometido, claro y transparente con su pueblo, como lo fue Lucho, que asumió la cruz en plenitud hasta la muerte! 
*    Ollantay Itzamná, es educador y promotor social 1    http://www.jornada.unam.mx/ultimas/2014/02/05/exige-onu-al-vaticano-denunciar-ante-autoridades-a-curas-pedofilos-9410.html 2    http://www.excelsior.com.mx/global/2014/02/18/944440 3    http://www.erbol.com.bo/noticia/social/28032014/ceb_el_narcotrafico_esta_creciendo_fuertemente 4    http://www.lostiempos.com/diario/actualidad/nacional/20140328/obispos-“perplejos”-por-corrupcion-y-extorsion_249547_544909.html 5    http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2012/04/120403_economia_vaticano_banca_escandalo_cch.shtml

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