diciembre 3, 2020

1 de mayo: resistencia y lucha proletarias

Federico Escobar Zapata fue uno de los dirigentes más emblemáticos de la FSTMB, de formación marxista pero con fuerte identidad cultural, en su figura se puede sintetizar al movimiento proletario boliviano, porque fue capaz de consolidar la unidad de todas las corrientes políticas en torno a los objetivos históricos del movimiento proletario mundial: derrotar al capitalismo y sus formas de gobierno y Estado.

Hoy en pleno siglo XXI, cuando la clase obrera mundial ha sido sacudida y casi aniquilada por las reformas neoliberales, hacen falta líderes como el “Macho Moreno” que sepan interpretar los tiempos que vivimos e identificar a los enemigos de clase en el horizonte histórico.

En Bolivia la COB, después del 21060, ya no es la misma, es más, no puede ser la misma tiene que realizar una profunda tarea de reconstrucción del movimiento obrero, fuera de las aventuras oportunistas de corrientes políticas fracasadas a nivel mundial.

Mientras exista el capitalismo existirá la explotación del obrero, o tal vez como en esta época de alta tecnología, los obreros no se reconozcan así mismos porque son ingenieros, técnicos y trabajan pegados a una computadora, pero igual son obreros de la gran maquinaria capitalista de la era posfordista, pero también existe el obrero clásico el que solamente tiene su fuerza de trabajo para vender, ese trabajador que está siendo despojado de sus derechos en todos los lugares donde se implementan los ajustes neoliberales.

La tecnología ha reemplazado la mano de obra hasta el punto que se habla de la “muerte del trabajo”, por supuesto que esta es una falsedad, se trata de imponer ideas parecidas al “fin de la Historia” que solo pretender legitimar el dominio de los países imperialistas.

Los proletarios, en estos tiempos del capitalismo salvaje, estamos diseminados, con poca capacidad organizativa, somos cuentapropistas, gremialistas y alguna vez nos han convencido que ya no somos obreros sino que somos empresarios, hemos caído en la trampa y hemos abandonado a nuestros hermanos de clase, es tiempo de recuperar la identidad cultural y también la identidad de clase.

Mayo es el mes de los trabajadores, es el mes para recordar vivamente la misión histórica de los obreros del mundo, de esa tarea que se llama revolución para arrebatar de manos del capitalismo salvaje la dignidad humana y construir un futuro sin imperios.

Es el tiempo de recordar las masacres obreras, que junto a las masacres campesinas son los soportes de la memoria que están construyendo un Estado Plurinacional. En todo esto, la unidad entre la historia larga de la colonialidad y la memoria de las luchas obreras y de liberación nacional son la conciencia del Estado Plurinacional.

Por estas consideraciones no pueden existir pugnas y fracturas en los dos movimientos constitutivos de nuestro espíritu libertario que son los pueblos originarios y los proletarios bolivianos.

Con la imagen de Federico Escobar y Domitila Chungara presentes en nuestra memoria, estamos obligados a seguir resistiendo las fuerzas del capitalismo no solamente en Bolivia sino en el mundo con esa solidaridad, que hace mucho tiempo atrás lanzó la consigna de: “proletarios del mundo uníos”.


*    Camilo Katari, es escritor e historiador potosino

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