diciembre 4, 2020

Ley de consulta previa, el diálogo entre el Estado y los pueblos indígenas

por: Cynthia Silva Maturana

El 5 de mayo, las Organizaciones de las Naciones y Pueblos Indígena Originario Campesinas, entregaron al Presidente Evo Morales Ayma, el Anteproyecto de Ley de Consulta Previa Libre e Informada.

Este Anteproyecto fruto de un largo y profundo trabajo del equipo del Ministerio de Gobierno con cada una de las organizaciones, plasma como el Presidente lo ha dejado en claro, un instrumento que permitirá el diálogo permanente entre el Estado y las Organizaciones, buscando equilibrios entre el ejercicio de los derechos colectivos y las necesidades del desarrollo nacional.

La “consulta” es un elemento que ha sido muy tratado y maltratado a raíz del proceso del TIPNIS, y requiere algunas aclaraciones fundamentales para ir entendiendo y aprendiendo su aplicación a nivel nacional.

La consulta como derecho fundamental

El Anteproyecto de Ley establece que la consulta previa es un derecho fundamental pues permite y garantiza el ejercicio de los demás derechos colectivos y de la libre determinación, así como permite profundizar la democracia directa, participativa y comunitaria.

¿Que implica esto? Quizás es importante entender que el proceso de consulta no es una encuesta o una votación, no es responder si o no a una pregunta cerrada.

El proceso de consulta es un diálogo en el que el Estado y las organizaciones cuyos derechos pudieran verse afectados por una decisión estatal, se acercan y buscan resolver la implementación de una medida (norma, programa o proyecto) con el menor o ningún impacto negativo en los derechos colectivos de pueblos y naciones.

En ese sentido, es un diálogo en el que se asegura que el derecho a la libre determinación, el derecho a vivir según la propia cultura, el derecho al territorio y otros muchos, son garantizados. Pero más aún es un diálogo donde se busca un equilibrio entre las visiones de desarrollo distintas, entendiendo que en el Estado Plurinacional, todas las visiones deben ser consideradas, buscando tomar decisiones equilibradas y acordadas. Es decir es un mecanismo que profundiza la democracia, fortaleciendo los procedimientos propios de pueblos y naciones.

Por tanto la consulta busca lograr acuerdos.

¿Es o no es vinculante la consulta?

En los falsos debates que se han instalado para desvirtuar el proceso de consulta en el TIPNIS y la construcción de este Anteproyecto de Ley, se ha buscado determinar si la consulta es o no es vinculante.

El Anteproyecto de ley lo deja claro, la consulta en si misma busca lograr acuerdos. ¿Y que son los acuerdos? Pues son decisiones que las partes deciden cumplir. Por tanto las decisiones conjuntas, los acuerdos son vinculantes y obligan a las partes a cumplirlos. De otra manera no serían acuerdos.

Lo dice claramente el Anteproyecto de Ley en su artículo 25: “los acuerdos suscritos son de cumplimiento obligatorio y por tanto de carácter vinculante”.

Consentimiento previo

Otro falso debate. ¿Es consulta o consentimiento? Es una consulta que busca alcanzar el consentimiento, entendido este como el consenso y el acuerdo alcanzado en el diálogo intercultural entre Estado y Naciones y Pueblos.

El falso debate

¿Entonces por qué el falso debate? Es probablemente importante establecer con claridad algunos elementos promovidos por sectores que se llaman a sí mismos a defender la naturaleza y a los indígenas, sin entender que este Estado ha cambiado, y que ya no se trata de “defender a los indígenas de las decisiones del gobierno de turno”, sino que este Estado Plurinacional ha avanzado como nunca en la inclusión de las naciones y pueblos en los diferentes ámbitos de la toma de decisiones.

Uno de los postulados de ese sector es que el consentimiento debe ser un si o un no a una decisión del Estado. Detengámonos un momento a analizar que implicaciones tiene esta visión. Esto significa que ante una decisión del Estado dirigida al bien común, al bienestar de todos y todas los y las bolivianos y bolivianas, se le debiera otorgar a un territorio el negarle el permiso de ejecución.

Es decir significa otorgar el derecho a ciertos territorios a actuar de manera independiente del resto del Estado Plurinacional, reconocer pequeñas repúblicas o microestados que tienen el derecho a bloquear decisiones nacionales.

Durante el proceso de construcción de este Anteproyecto, en ningún caso las organizaciones de naciones y pueblos indígena originario campesinos, comunidades interculturales y pueblo afroboliviano, han planteado que quieran desmembrarse del Estado, que quieran considerarse Estados independientes. Estas son simplemente visiones de sectores extraños a sus visiones, extraños a sus territorios y que solo buscan contraponer al Estado y a sus pueblos.

¿A quién se consulta?, ¿Quién consulta?

Se consulta a todos y todas las naciones y pueblos indígena originario campesinos, comunidades interculturales y pueblo afroboliviano, a quienes la Constitución Política garantiza el ejercicio de sus derechos colectivos.

Y consulta la entidad que desea implementar y ejecutar una medida legislativa o administrativa que puede afectar derechos colectivos. ¿Que significa esto? Por ejemplo, si se busca aprobar una ley que trata elementos relativos al ejercicio cultural, al acceso a los recursos naturales, al territorio u otros por ejemplo, debe ser elaborada de manera conjunta con naciones y pueblos o al menos consultada con los mismos.

Práctica que se realiza en Bolivia desde hace varios años, pues las organizaciones sociales participan de manera activa de las leyes sustanciales que tienen que ver con las visiones del Estado, con sus derechos, y muchos otros. Ejercitándose en Bolivia como práctica de manera mucho más amplia y profunda de lo que se aplica en otros países o lo que está establecido en la normativa internacional.

En el caso de planes, programas y proyectos, también se debe consultar a pueblos y naciones que pudieran ver afectados de manera directa sus derechos colectivos.

Pero más aún, el Anteproyecto de Ley establece con claridad que el proceso de consulta se realiza a través de las normas y procedimientos propios de los directamente afectados. Es decir se busca que el diálogo intercultural se establezca en respeto y con base en procedimientos de las naciones y pueblos indígena originario campesinos, comunidades interculturales y pueblo afroboliviano, permitiendo así que participen y se logren consensos a través de mecanismos que respetan el idioma, la manera de organizarse, los mecanismos propios de toma de decisiones, las autoridades propias y otros tantos elementos que hacen a las normas y procedimientos propios.

En resumen la consulta como derecho contribuyen de manera efectiva la construcción del Estado Plurinacional, estableciendo mecanismos que permiten que las visiones distintas y propias de pueblos y naciones, sean parte fundamental de las decisiones del Estado. Que las medidas del Estado se realicen y ejecuten incorporando medidas, mecanismos, correcciones y otros propuestos y acordados por aquellos cuyos derechos colectivos deben ser garantizados.

Es un paso fundamental, un avance, y un mecanismo que todos los sectores del Estado tendrán que aprender a aplicar.

Y como ha dicho el Presidente, permitirá que los proyectos de importancia nacional se lleven adelante en un contexto de respeto a los derechos de las naciones y pueblos indígena originario campesinos, comunidades interculturales y pueblo afroboliviano, en un contexto de respeto e inclusión de las visiones de desarrollo diferentes, buscando el Vivir Bien de bolivianas y bolivianos.

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