noviembre 25, 2020

¿Debatir con privatizadores?

por: Rafael Artigas

A medida que se acerca el día de las elecciones, la desesperación cunde en los ánimos y los cuerpos de los opositores. Son los mismos que siguen buscando pretextos para descalificar a sus contendores y a la vez ensayan mil piruetas para lograr un lugar en el escenario del poder.

Como para ellos contar con una verdadera propuesta para el país fue la tarea difícil y no lograron hilvanar un mínimo programa alternativo, sienten los mismos temores y viven con la paranoia de volver a perder, por ello, recurren ahora a lo que fue parte de la lógica neoliberal, implantar los famosos debates públicos como otro arma para mostrarse ante su fragilidad política.

De ahí que, con este nuevo recurso, y con el apoyo de sus medios privados se concentren en tratar de inhabilitar política y moralmente al gobierno, para que otra vez hablen de recuperación de la institucionalidad, recuperación de la democracia, nos hablen de la corrupción, de libertad de expresión, como un discurso que, para ellos, es nuevo en la agenda política.

Recientemente Samuel Doria Medina, propuso al presidente Evo Morales debatir acerca de temas coyunturales. La propuesta de Doria Medina se basa en discutir la inversión y manejo de 120 mil millones de dólares en los ocho años de gobierno, tratando así de eludir y tapar las fechorías del tiempo en que éste, como ministro, privatizó las empresas del Estado a precios de gallina muerta.

De ahí que el presidente Evo Morales le respondió en esa línea, revisando el modelo de Estado que trataron de imponer en el gobierno de Paz Zamora junto al dictador Hugo Banzer, refiriendo las pérdidas para el Estado con la política de privatización, por lo que contundentemente le dijo que no tiene nada que debatir y que sólo discutirá su plan de gobierno con las organizaciones sociales para 2015-2020.

Evo Morales también le recordó al candidato cementero que debido a la privatización del gas natural en periodos neoliberales, el Estado boliviano recibía en 2005, apenas 300 millones de dólares de renta petrolera, pero destacó que gracias a la nacionalización de los hidrocarburos, en mayo de 2006, Bolivia se beneficiará este año con 6.000 millones de dólares de renta petrolera.

¿No será que la “tuca” (temor, miedo) la tienen los que llevan en sus espaldas el peso de su culpa y, por quitarse esos temores, buscan espacios donde los aplaudan, los ayuden a levantarse de sus derrotas, los apoyen a superar esos traumas y les den un poco de autoestima? porque, es todo un país que guarda en su memoria, las calamidades de un tiempo donde vendieron a las empresas más importantes del país.

Ahora, si el propio Samuel Doria Medina se empeña en pedir debates y decir que nunca se escapa de éstos, habrá que recordarle que fue él mismo quien rechazó la invitación al debate de Manfred Reyes Villa, el año 2009, poniendo como argumento que éste último estaría copiando su plan de gobierno.

También recordemos que los debates públicos fueron parte del tiempo neoliberal donde la Confederación de Empresarios Privados de Bolivia y la Asociación de Periodistas de La Paz organizaban los debates electorales. Estas instituciones organizaban por año, dos de los debates electorales más esperados por los grupos empresariales y mediáticos.

Es de pensar que existen sobradas intenciones de agitar a debates públicos para que los nuevos voceros de la oposición que están en los medios y con fuerte respaldo de la Asociación de Periodistas de La Paz, impulsen a los niños mimados de Amalia Pando, como son Rafael Archondo, ex embajador interino de Bolivia en la ONU, Raúl Peñaranda, ex director de Página Siete y Andrés Gómez Vela, director de ERBOL, para que dirijan los debates de los candidatos, ¿qué podemos esperar?

Pero también está claro que, en el pasado y aún en el presente, muchos de estos espacios de debate en lugar de esclarecer y brindar información, insumos y miradas diversas sobre los fenómenos políticos presentes en el país, solo justificaban y ayudaban a fundamentar ese pensamiento único del pasado neoliberal, donde esos candidatos, tenían el poder político, económico y el control de los medios de comunicación.

Que no nos llame la atención que, así como apareció el conflicto policial de la mano de los candidatos de UN y MSM, el llamado al debate público, sigamos asistiendo a otros fenómenos políticos que continúen en la tarea conspirativa no sólo contra el gobierno, sino contra la propia democracia.


* Rafael Artigas, es comunicador e investigador orureño

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