noviembre 26, 2020

Tuto y el retorno de los «muertos vivientes»

por: Rafael Artigas

Recuerdo hace muchos años atrás a ver visto algunas películas de la serie “El retorno de los muertos vivientes”, en una de ellas, un joven le lleva a otro al sótano de una casa, donde le enseña un barril que contiene a uno de los zombies, ese grupo de jóvenes que fueron a pasar la noche al cementerio, serían testigos del despertar de los muertos.

Similar relato ocurre en nuestra realidad política, con algunos que salen de sus tumbas después de ser enterrados hace más de un lustro. Partidos políticos como el MIR, ADN, MNR, NFR, UCS y sus pocos líderes que aún quedan. Ese es el caso de uno de los muertos vivientes que reaparece en la arena política, Jorge Tuto Quiroga, quien a fines del año 2000, llegó con el dictador Banzer y en 2005 volvió a la actividad política.

Jorge Tuto Quiroga fue enterrado por sobrados motivos en su trayectoria política, primero en el campo electoral, cuando participó con la sigla PODEMOS el 2005, que alcanzó sólo el 28% de los votos, quedando en segundo lugar por debajo de Evo Morales que obtuvo el 54%, pero por sobre todo, en su gestión, por delitos de conducta antieconómica en contra de los intereses del Estado e incumplimiento de deberes.

Pero también por aquella calumnia y difamación contra el Banco Unión el año 2009, cuando éste denunció que el Banco era una “lavandería de corrupción” y, tras ser condenado, un año después, ratificó que esa entidad financiera manejaba “más de mil millones de dólares de fideicomisos fuera de presupuesto, sin auditoría y sin control”. El Banco Unión ganó en 2010 el juicio contra Quiroga por dañar su reputación y la justicia se pronunció confirmando la sentencia emitida por el juez el 8 de septiembre de 2010.

Tuto Quiroga, por todo ello, pasó a ser un cadáver político y con su retorno busca recuperar un rol de la oposición que yace tristemente sucumbida y que ha ido perdiendo en paralelo debido a su poca incidencia política y mediática a partir de la crisis y fracasos del propio PODEMOS, incluso de Convergencia Nacional; en suma, vuelve para que vean su rostro cadavérico, sepulcral, antes que le llegue su muerte real, física como lo fue de su líder, Hugo Banzer Suarez hace más de una década.

Tuto Quiroga llevará a Tomasa Yarwi como candidata a la vicepresidencia, la ex ministra en su gobierno y siempre aliada a los grupos opositores en Chuquisaca, otra mujer que no se pronunció cuando vio a sus “hermanos” flagelados en la Plaza 25 de mayo de Sucre por racistas y xenófobos, y se mandó a decir en su presentación, que los indígenas fueron “excluidos y que nunca el gobierno los tomó en cuenta”.

Con la presencia de Yarwi, Tuto Quiroga y su partido el PDC, trata de recuperar hipócritamente la imagen de la mujer indígena que, al igual que hicieron con Savina Cuellar, sólo será para captar votos de los sectores indígenas originarios, que bien saben ellos, con la experiencia de Savina Cuellar, ya no apostarán por quien los traicionó y sólo los utilizó para fines electorales.

También con Tuto se arrastran a otros cadáveres de su gobierno y que otrora brillaron al amparo del Banco Mundial o el FMI que los cobijaron después que dejaron de gobernar, hoy algunos de esos fungen como analistas y columnistas en los matutinos de la oposición, como es el caso de Fernando Untoja, Carlos Cordero o Iván Arias, llamado también por él mismo, ciudadano de la República Plurinacional de Bolivia y que en tiempos del neoliberalismo gozó de la mamadera como consultor de los gobiernos MNR-ADN, candidato por éste último al parlamento en la elección de 2002 y que salió derrotado.

Y finalmente, Tuto Quiroga en su plan de gobierno propone un proyecto para explotar el litio cuando paradójicamente, en los gobiernos neoliberales defendían concesiones y privatizaciones del salar de Uyuni. Curiosamente Quiroga, como novedad nos habla de la producción de baterías de litio para los teléfonos celulares, lo que es una mala copia de la propuesta del MAS, según el presidente Morales, que propuso hasta la fabricación de vehículos con baterías de ion litio.

Tuto Quiroga, con ésta experiencia volverá a su fosa, no por una lógica de condena o satanización al neoliberalismo y a las políticas usurpadoras de los recursos naturales, sino por lo que representa, una vieja práctica de hacer política que está en franco proceso de decadencia, de muerte y cero incidencia, y que de hecho no ha logrado replantearse en busca de la tan anhelada vigencia que no podrá recuperar.

Tuto Quiroga, hoy por hoy, es uno de los pocos políticos neoliberales que no ha podido regenerar a su propia imagen, convirtiéndose en el último de la fila de una generación que hace mucho tiempo buscó el retiro político, evitando el papelón que hoy no se cansa de interpretar. La pregunta que nos hacemos y se hará usted amigo lector de cara al futuro de Tuto Quiroga, si no llega a sacar por lo menos un 5% de la votación ¿se irá?

¿Dónde fugará Tuto? ¿Irá al Brasil donde le esperan los prófugos Roger Pinto y Branko Marinkovic, con quienes se le vio en una foto hace un par de años? Irá a EE.UU donde posiblemente tenga ciudadanía porque su esposa es norteamericana y donde lo esperan los también prófugos de la justicia, como son Gonzalo Sánchez de Lozada, Reyes Villa y Sánchez Berzaín?

Las fuerzas opositoras orgánicas, aún existentes, están diezmadas al igual que Tuto Quiroga, y con la lista de sus candidatos, como todos los candidatos de la oposición, ¿será que asistimos a la nueva reedición de la serie de películas de terror como es el retorno de los muertos vivientes?


* Rafael Artigas, es comunicador e investigador orureño.

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