diciembre 4, 2020

Qué hubiera pasado si…

por: Oscar Eduardo Machicado Mendoza 

Al momento de pensar en algún hecho de nuestra vida que fue muy trascendental, muchas veces uno reflexiona de lo que hubiera pasado si la decisión tomada, o el destino tomado hubiera sido otro, que hubiera sido diferente para que no se diera un “final feliz”.

Podríamos ponernos a pensar cuan diferente hubiera sido nuestra realidad si no se hubiera elegido a Evo Morales como presidente del país en diciembre del año 2005, como nuestra realidad económica, por ejemplo no hubiera tenido el presente prometedor que tiene en nuestros días.

Para comenzar, supongamos que haya ganado las elecciones el candidato, que en ese entonces estaba postulando por la agrupación ciudadana PODEMOS, Jorge Quiroga, la administración del país no hubiera cambiado mucho. De hecho nunca hubiera existido una Nacionalización y la Generación de recursos por ventas del gas hubiera tenido una tendencia moderada al alza lo largo de los años, tomando en cuenta que entre 2005 y 2008 los precios internacionales de ciertas commodities como el petróleo, gas natural, oro, plata, zinc fueron subiendo de manera sostenida hasta que, con la crisis financiera, tuvieron una caída de precios “estrepitosa” que hubiera disminuido la renta petrolera de manera bastante significativa.

En otras palabras, continuando con el modelo económico neoliberal de antes de 2005, con alta dependencia de los ingresos de los hidrocarburos y sin ningún vestigio de transformación importante en el área productiva, el país se hubiera encaminado a la catástrofe real, comparable con la crisis sufrida en los años 80, donde la caída de los precios de las commodities afecto a los países cuyos precios dependían de éstas.

A partir de una crisis como ésta, los indicadores económicos hubieran sido diferentes: tranquilamente la tasa de desempleo llegaría a ser superior al 8,3% de 2005 ligado a un crecimiento negativo del PIB, como los que tuvieron nuestros vecinos en 2009, el déficit fiscal sería muy negativo, no existiría una política de endeudamiento público responsable ya que la dependencia de recursos externos continuaría.

En términos de pobreza extrema, el 21,6% de 2005 se hubiera incluso incrementado, ya que nunca se hubieran dado políticas de redistribución de riqueza como las que se están dando, esto ligado a una mayor desigualdad y a una mayor concentración del ingreso en pocas manos. En conclusión tendríamos un país más pobre y menos soberano.

Basta con ver los resultados de ahora para convencerse que elegimos el mejor camino en ese diciembre de 2005, eligiendo a un presidente que conoce a su pueblo y que está rodeado de profesionales jóvenes y responsables, que tiene un compromiso social fuerte con su país.


* Economista

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