diciembre 4, 2020

Las máscaras y el verdadero rostro de un empresario-político

por: Gastón Núñez

Samuel Doria Medina se ha presentado como es, pero contra su voluntad, pues un audio de la conversación con la esposa de su colega de partido, Jaime Navarro, puso de manifiesto no solo complicidad con la violencia intrafamiliar sino su papel de maltratador ­—por su condición de patrón— de la víctima de esa violencia.

A Samuel Doria Medina muchos lo conocen como un empresario, único magnate del cemento y de “comida chatarra”. Pocos saben del uso de los dólares preferenciales en e gobierno de la UDP. Pero, el empresario-político, que se postula por tercera vez a la Presidencia desde 2005 y que proviene del viejo tronco mirista socialdemócrata, no ha podido evitar, por más esfuerzo que se hizo, que se pongan de manifiesto otras facetas de su personalidad.

El principal accionista de SOBOCE es conocido por su perseverancia en llegar a la presidencia del país y no pocos señalan que esa perseverancia convertida en obsesión continuará mientras tenga como financiar su campaña y al partido que organizó con ese objetivo.

Aunque es difícil verle la sonrisa o gestos de amabilidad, lo que menos se conocía era su complicidad abierta con el maltrato a las mujeres y peor aún con el maltrato suyo, por la vía de su condición de patrón, a las víctimas de la violencia intra familiar.

El patrón de Burgen King ha realizado una de las campañas más largas de la historia política boliviana, ya lleva como diez años haciendo ese tipo de operaciones. Quizá le falte poco para incorporar su nombre en las páginas de Guinnes como el empresario-político que ha gastado dinero sin poder coronar su máxima aspiración: ser presidente de Bolivia

A lo largo de esta crónica descubriremos las facetas que, en su acumulado histórico, nos dan la pauta para justificar las intencionalidades que trae este candidato que van desde el más clásico empresario, pasando por el político privatizador, el reciclador de residuos, hasta cómplice de golpeadores de mujeres.

Su faceta política

Doria Medina comienza en 1980 como militante, dirigente e “ideólogo económico” del MIR y es parte de esa generación de jóvenes exiliados políticos, que estudiaron en

Lovaina (Bélgica) y Harvard (EE.UU.).

Entre 1989 y 1993 fue designado Ministro de Planeamiento y Coordinación por Jaime Paz Zamora, aquel que siendo tercero, por presión y cruzando los “ríos de sangre” fue presidente de Bolivia, casi por casualidad combinada con la astucia mirista que resultó mejor que la de sus maestros: los emenerristas.

Como ministro elaboró, impulsó e hizo aprobar la “Ley de Inversiones” y el Decreto 22836 junto a Jorge Tuto Quiroga, quien era Ministro de Finanzas. Esas normas fueron el antecedente directo de leyes como las de Capitalización (Ley 1944), Hidrocarburos (Ley 1689) u otras consolidadas por Gonzalo Sánchez de Lozada.

Tras dejar el gobierno, su apego a la “economía de mercado y la privatización” le permitieron asumir en 1993 como “Gobernador” del Banco Mundial y del Banco Interamericano de Desarrollo-BID.

En 1997 fue candidato a Vicepresidente con Jaime Paz Zamora (su jefe y mentor político). En 2004 crea (y financia) su partido, “Unidad Nacional”; en 2005 es candidato presidencial junto con Carlos Dabdoub aquel mentor de la “Nación Camba”, ambos obtienen el 7,81% de votos. En 2006 es elegido asambleísta constituyente por UN.

Pero dentro de su actividad política poco trascendente, en los últimos años por sus múltiples fracasos, se atrevió en una ocasión, siguiendo el libreto de opositores, decir que iba a colgar al Presidente Morales cuando éste visitó a organizaciones en El Alto y donde se hablaba de un contubernio, un pacto entre Doria Medina con Juan del Granado quienes agitaban fuertemente las banderas de la conspiración.

Doria Medina en un canal televisivo dijo: “El viernes estuve en El Alto y escuché criterios de la COR, de la Fejuve, UPEA, (….) que eran muy duras en sus calificativos con el Gobierno, alguno incluso dijo que si seguía el Gobierno así lo iban a colgar al presidente Morales como a Villarroel”.

Samuel el privatizador

Entre 1989-1993, como Ministro de Planeamiento, Samuel proclama: “Privatizaré una empresa estatal por semana”, porque “el mercado, la oferta y la demanda definen la actividad productiva del país”. Por ello, entre 1991 y 1993 se cierran, por quiebra, los bancos “Del Estado”, “Minero”, y “Agrícola”.

El Banco Central de Bolivia tuvo que prestar 600 millones de dólares para devolver cuentas corrientes, cajas de ahorro y préstamos del público de esos tres bancos clausurados por Samuel.

La prestigiosa escritora Verónica Ormachea lanza una conjetura en su libro: “Entierro sin muerte”: La familia Doria Medina encontró un tapado (tesoro) de joyas coloniales, que presuntamente derivaron en su fortuna familiar. Partiendo de esta conjetura de su bióloga oficial surgen tres fenómenos llamativos: a) “Dólares preferenciales”; b) Empresas privatizadas y beneficiarios y, c) “Comida chatarra”.

Samuel Doria Medina padre, por entonces accionista de la deficitaria empresa SOBOCE compra miles de los baratos “dólares preferenciales”, paga las deudas de SOBOCE, compra las acciones de sus socios y aparece como dueño único; entonces, no fue difícil que en 1986 Doria Medina hijo, sea Presidente SOBOCE, como ya se comprobó.

Por otro lado, Doria Medina se beneficia de varias empresas que él mismo privatizó siendo ministro; por ejemplo, las cementeras “El Puente” (Tarija) y FANCESA (Sucre). Pero también benefició a Branco Marinkovic (Aceite “Rico”) que se adjudicó la ex fábrica de aceite “El Rey” (Villamontes) o la “Hilandería Santa Cruz” que benefició a Raúl Garáfulic Gutiérrez (ex dueño de ATB-La Razón).

El tercer caso es que en 1997 llega a Bolivia “Burger King”, esa comida chatarra —de hamburguesas y pollo frito—, que es considerada por los ecologistas como altamente contaminante y dañina para la salud. En 2008, Burger King tiene 7 restaurantes (en La Paz, Santa Cruz y Cochabamba). Ese mismo año, Doria Medina pide a los bolivianos consumir alimentos ecológicos.

Doria Medina proclama lo que no practica, pero a la vez vende y hace fortuna con la “comida chatarra”. Y la “Responsabilidad Social Empresarial” que el cementero publicita parece más una limosna frente a las millonarias ganancias que derivan en fuga de capitales, bienes suntuarios, ostentaciones y derroches varios. Samuel es, entonces un magnate, un multimillonario desorientado que no sabe qué hacer con su dinero. Tiene fábricas, partidos y lujos varios.

A partir de lo que afirmamos está claro que, la privatización impulsada por Doria Medina benefició a una élite económica poco ética (Garafulic, Marinkovic, y otros). Samuel utilizó al Estado para beneficio económico-empresarial y personal-familiar; mantiene y es coherente con una línea política conservadora (gestiones Paz Estenssoro-1985; Paz Zamora 1989-93; Goni 1993-97; Banzer 1997-2001; Quiroga-2001-02; Goni 2002-03; Mesa-2003-05).

Hoy, el empresario-político, marchando contra el “sentido común de la epoca”, ha declarado que si llega al poder volverá a privatizar los bienes del Estado, comenzando con el avión presidencial.

El verdadero despilfarro y la efectiva farra de recursos, ocurrió cuando los dineros llegaban a los bolsillos de empresarios y banqueros ligados al capital internacional. Debemos tener memoria y recordar ¿Cuántos bancos desaparecieron? ¿Cuánto era la deuda externa durante los gobiernos neoliberales?

Nacionalización: “50 – 50”

Con relación a la nacionalización de los hidrocarburos, Samuel Doria Medina recientemente propuso disminuir los ingresos para el país y favorecer a las petroleras. Si se aplicara la fórmula 50 por ciento como propone Doria Medina, La Paz, por ejemplo, solamente recibiría 120 millones de dólares. De los cerca de 7.000 millones que generará la industria petrolera hasta fin de año, 3.500 millones se irían a los bolsillos de las transnacionales. El empresario-político, como si la gente no razonara, sostuvo que esa fórmula no era para ahora sino para después.

Miramos al país después de ocho años del desastre neoliberal y vemos que sí hay transformaciones. El proceso de cambio, donde el pueblo es el principal protagonista, no puede dejar de seguir adelante, justamente por sus protagonistas, porque el principio de redistribución de la riqueza está logrando achicar las brechas sociales.

Los que se fueron

Rostros conocidos del pasado reciente aparecieron en principio en su llamado “Frente Amplio”, que de Amplio solo le quedó el nombre, porque fue reducido a la mínima expresión al verse noqueados y, como lo dijo uno de sus ex aliados, José Antonio Quiroga, el FA “está herido de muerte”, luego que Unidad Nacional firmara un pacto con el Movimiento Demócrata Social del binomio Doria Medina y Suárez, con Rubén Costas como parte. Doria Medina, con un pragmatismo propio de los hombres de negocio, se sacudió de la molestosa presencia de algunos personajes de izquierda, como Loyola Guzmán, quienes terminaron arriando banderas por las que en su pasado lucharon.

A ello se sumaron German Antelo junto a Centa Reck quienes dijeron que ese Frente sigue trabajando sin la presencia de Unidad Nacional. “Nosotros hemos roto nuestro compromiso con Unidad Nacional. Ellos que continúen su alianza con los Demócratas. Nosotros no participamos en ese planteamiento”, dijo Antelo tras alejarse de la alianza política de ese Frente.

Por otro lado, Pamela Fernández, hija del exprefecto de Pando Leopoldo Fernández, escribió una carta en contra del gobernador de Santa Cruz, Rubén Costas, que desató una crisis interna en la alianza entre Unidad Nacional y el Movimiento Demócrata Social y que amenazaba con una ruptura entre Fernández y Samuel Doria Medina.

A ese anhelado proyecto de “unidad” que se quebró por la alianza con Costas, se sumaron, el Pacto de Integración Social, PAIS y el Movimiento Nacionalista Revolucionario, que son parte del Frente fundado, incluyendo a la ex asambleísta constituyente, Loyola Guzmán, que al igual que Quiroga y Samuel Lara, se retiraron porque la veían “como una transacción de cuotas parlamentarias”.

Pero Doria Medina no jugó claro desde el principio. Con inocultable obsesión de ser candidato presidencial, lanzó el fetiche de la elección del candidato opositor por la vía de primarias en la oposición a través del voto popular. No pasó ni dos meses, y el empresario-político impuso que la elección del contrincante de Evo Morales sea por la vía de una encuesta, lo que finalmente se hizo sin que se haya sabido el universo de la consulta.

Samuel cómplice de los golpeadores de mujeres

En medio de esa trayectoria política nada creíble por sus constantes metidas de pata, surgieron otros más de gruesos calibres que se lanzó el empresario hace un par de años, donde sacó a relucir su rostro verdadero. Doria Medina que vive de la especulación mediática siguió los comentarios y acusó al propio Presidente Evo Morales, de embarazar a una menor hija de la Ministra de Desarrollo Rural y Tierras, Nemesia Achacollo Tola.

Frente a esos rumores sobre la paternidad de Morales, Doria Medina contestó: “Que sea padre no es la noticia, que la madre sea menor de edad eso sí tiene implicaciones”. Ante el revuelo de su afirmación, el empresario retrucó: “pregúntenle a la madre de la menor: Nemesia Achacollo”.

Doria Medina ratificó la denuncia en una entrevista televisiva en el canal Cadena A y hasta deslizó la posibilidad de presentar pruebas que acrediten sus dichos. Pasarían unos días y llegó curiosamente su disculpa mediante una carta, donde reconocía que su denuncia ofendió a la ministra y a su entorno familiar.

“Quiero disculparme con usted (Nemesia Achacollo) y con su familia. Soy un hombre que siempre se hace responsable de sus acciones. Y reconozco que mis palabras la han ofendido a usted y a su familia”, escribió Doria Medina, quien leyó la misiva enviada a la ministra tras una breve conferencia de prensa.

Finalmente el caso del audio entre Doria Medina y la ex mujer del ahora ex candidato por Unidad Demócrata, Jaime Navarro, que revela una conversación privada entre estos. En el video, Doria Medina realiza una serie de amenazas y chantajes, como remitirla a Trinidad en el caso de que “no firme” un acuerdo extrajudicial, y califica de “huevadas” y su actitud de “complicada” por realizar la denuncia luego de sufrir agresiones físicas en el propio domicilio de Medina.

“He preparado un papelito, además he decidido muy claramente, si el Jaime no quiere ya no va a trabajar conmigo, si vos no quieres, no te puedo decir que no vas a trabajar conmigo (…) pero te voy a mandar a trabajar a Trinidad. Así de claro. Si no quieres, si insistes con tus abogados, con tus huevadas, vas a ser destinada a Trinidad”, manifestó textualmente Doria Medina en el audio.

Posteriormente, en diferentes medios televisivos, reconoció la existencia de la conversación aunque insistió en que no iba a comentar su contenido, pero sus declaraciones causaron un revuelo en organizaciones de mujeres y llevó a que se realizaran distintas movilizaciones callejeras donde se pidió la renuncia de éste y del candidato Navarro.

Un segundo audio de la conversación de Ximera y Doria Medina se divulgó el jueves pasado. Ahí el empresario-político continuó con la cadena de ofensas contra la mujer, a quien la llamó estúpida.

Esa es la trayectoria de un candidato que se llena la boca en defender los derechos de las mujeres, cuando se evidencia la complicidad con quien fuera su candidato, que venía con antecedentes de golpeador y maltratador de mujeres. Con esas declaraciones Doria Medina se está disparando antes de iniciar la carrera electoral, puesto que éste tiene aún una mentalidad metropolitana de ver al Beni como si fuera el sucio sumidero del país.


* Gastón Núñez, es comunicador y educador boliviano

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