noviembre 26, 2020

La amistad de un ilustre dominicano con Bolivia

por: Marcelo Arduz Ruiz

Con treinta y dos números en su haber y más de una década de aportes regulares y continuos, circula la revista FUENTES de la Biblioteca y Archivo Histórico de la Asamblea Legislativa Plurinacional. Entre el variado e interesante material de la reciente entrega, se halla “de la Universidad Técnica y Laboral a la Universidad Pública de El Alto”, “Historia de la comunidad lacustre de Jancko Amaya”, “Panorama breve de las bibliotecas escolares latinoamericanas y caribeñas”, “La amistad de un ilustre dominicano con Bolivia: Juan Bosch” y “Reynaldo Peters Arzabe, autor del Monumento Jurídico Habeas Corpus escrito en Papel Higiénico”.

En la oportunidad, la sección Homenaje dedicada a Juan Bosch y Gaviño (1909-2001), nos motiva a rememorar la amistad que ligara al país con el gran intelectual, humanista y uno de los líderes latinoamericanos del siglo XX; primer presidente constitucional de República Dominicana tras más de tres décadas de oprobiosa dictadura, como la retrata en su obra “Trujillo: causas de una tiranía sin ejemplo” (1961) y más ampliamente la novela “La fiesta del chivo” de Vargas Llosa.

Al proclamar que no basta con la indignación frente a la injusticia, sino que había que combatirla desde el plano político e ideológico, es encarcelado cuando contaba con 25 años y poco después condenado a un exilio prolongado a través de veinticuatro años, en los que difundiría más allá de sus fronteras patrias su pensamiento conectado a los principales acontecimientos de su tiempo.

En La Habana, colabora activamente en la redacción de la Constitución cubana y más adelante al pasar a través de justas electorales el partido revolucionario a ser gobierno, el presidente Prío lo designa Secretario para que lo acompañe en la gira que emprende por México, Guatemala, Venezuela y Costa Rica, donde alienta la defensa contra la agresión de la satrapía somozista.

Siendo acusado de participar en la toma del cuartel Moncada por Fidel Castro, en 1953 pide asilo a Costa Rica alentado por su amistad con el presidente José Figueres, pero debido a presiones ejercidas desde Nicaragua por Somoza, en momentos en que se dirigía hacia Chile se afinca más de seis meses en Bolivia atraído por el proceso de la Revolución del 52, hito histórico que precediera en pocos años a la revolución cubana.

En la faceta literaria, entre medio centenar de títulos destacan “Camino real” (1933), “Indios” (19359, “La mañosa: novela de las revoluciones” (1936), “Dos pesos de agua” (1941), “8 cuentos” (1947), “La muchacha de la Guaira” (1955), “Cuentos escritos en el exilio” (1962), “Más cuentos escritos en el exilio” (1961), “Cuentos escritos antes del exilio” (1984) y otros.

Sin embargo, la obra que mayor significación guarda es la novela escrita durante su estancia en el país: “El oro y la paz”, que pese a encontrase ambientada en la explotación aurífera de la amazonia boliviana obtuvo en República Dominicana el Premio Nacional de Novela, convirtiéndose en un Best Seller que hasta hoy pasa de una veintena de reediciones y múltiples traducciones a diversos idiomas.

En su abundante obra de ensayo, en “Temas Internacionales” vuelca su atención nuevamente sobre el país, abordando en un capítulo entero “Las semejanzas profundas entre Bolivia y nosotros”, además de incluir en otros capítulos alusiones al movimiento obrero y la revolución boliviana como referentes progresistas en la democracia latinoamericana.

Entre la serie de sus famosos cuentos escritos durante su estancia en el exilio, incluye un relato ambientado en pleno altiplano boliviano titulado “El indio Manuel Sicuri”, pieza literaria que serviría de motivo de inspiración al prestigioso cineasta Jorge Sanjinés para el rodaje de una película.

Además, en antologías nacionales como la revista boliviana de cuento dirigida por Manuel Vargas: “Así nos ven” (Ed. Correveidile, 2008) y más recientemente la selección efectuada por Homero Carvalho “Bolivia, tu voz habla en el viento” (Fundación Simón I. Patiño, 2014), figura entre los mejores escritos dedicados al país por autores extranjeros…

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