noviembre 27, 2020

Radiografía de UN “burgués” con pretensiones presidenciales. El negocio de los CITES del empresario de las cuatro “C”

Es de lamentar que los estudios sociológicos, económicos y políticos sobre el comportamiento particular de las clases no sean aplicados y considerados para comprender el accionar concreto y lógico de aquellos personajes que pretenden apropiarse del aparato del Estado y utilizarlo para sus fines de enriquecimiento personal. Este es el caso del “Burgués de las “4 C” sigla que identifica sus principales actividades y su palabra favorita: “cemento, comida, cites y carajo”.

Fue Karl Max y algunos intelectuales los que hicieron una radiografía del burgués y de su papel en la sociedad capitalista. Marx observó que el sistema capitalista se desarrolla en un marco de muchas contradicciones sociales dirigidas a la explotación de las mayorías empobrecidas y despojadas de medios de producción. En su obra se analiza el origen y desenvolvimiento de este régimen y de las clases sociales que la componen. En este entendido, el autor llega a la conclusión de que el ser humano trabajador queda reducido, alineado y mediatizado en el proceso productivo que se le impone, dicha superposición será ejecutada por el burgués o el propietario de los medios de producción.

Para comprender la sociedad capitalista, sea esta desarrollada o subordinada, en necesario entender las maneras de comportamiento de las clases sociales que la componen, entre ellas las del burgués o propietario del capital. Para este propósito, puntearemos algunos detalles sobre el accionar del burgués y su papel de oprimir al ser humano:

• En un mundo en el que prevalece lo material fetichizado el ser humano se transforma en objeto, está llamado a convertirse él mismo en una cosa que tiene valor de uso y valor de cambio. El burgués debe encargarse de maximizar este valor de uso del ser humano y minimizar su valor de cambio.

• Con el fin de desvalorizar al ser humano, el propietario de los medios de producción, es decir el burgués también se fetichiza, se considera un poderoso señor que, no solo debe disponer del trabajo de sus trabajadores sino de sus propias vidas: “o firmas este papelito o te envío al Beni”. Interviene en los lazos familiares y destruye los vínculos de solidaridad colectivos.

• “Para Max Scheler, el burgués se define en primer lugar como un “tipo biopsíquico” al que su deficiente vitalidad le empuja al resentimiento y al egoísmo calculador. El burgués —señala— nunca se plantea la cuestión de saber si las cosas tienen valor en sí mismas, sino que se limita a preguntar: ¿Es bueno para mí?”.

• En su momento utilizará al Estado para lograr sus propósitos. Eso es lo que hizo cuando fue ministro del gobierno de Jaime Paz Zamora, lo utilizó. Un gobierno donde campeo la corrupción, el ministro Doria Medina fue actor principal de ese comportamiento:

• Durante el gobierno de Paz Zamora (1989-1993) se promulga el D.S. 22836, en fecha 14 de junio de 1991, que autoriza la transferencia de 60 empresas públicas pertenecientes a las Corporaciones Regionales de Desarrollo, disposición reforzada con la Ley de Privatización 1330, del 24 de abril de 1992, y sus reglamentaciones respectivas. Estas disposiciones privatizadoras de los bienes del Estado se ejecutan, inicialmente vendiendo las empresas públicas departamentales. En este periodo de gobierno se anunciaron también la venta de las grandes empresas nacionales y la entrega de todo el Salar de Uyuni a la transnacional norteamericana “Lithium Corporation of American”, pero serán canceladas, debido a la fuerte oposición del pueblo boliviano.

• El Ministerio de Planificación y Coordinación a la cabeza de Samuel Doria Medina, como ministro de esa cartera, actualmente candidato a la presidencia por la agrupación política Unidad Nacional (UN), fue el que ejecutó todo el procesos de privatización. Después de utilizar al MIR corrupto, partido del cual fue militante, los manda al carajo y hace su propio partido la “UN”

• Hay que reconocer al burgués no por su vestido y por su nivel social, sino por el nivel de sus pensamientos. El burgués odia lo gratuito, lo desinteresado. Recordemos la respuesta que el burgués Piñeira, ex presidente chileno, dio a los estudiantes que luchan por una educación gratuita y de calidad, con su hipócrita solemnidad de burgués, les dijo: “todo cuesta”, nada es gratuito.

• Desde esta breve radiografía del burgués, se debe entender la propuesta del programa de gobierno del “burgués” Doria Medina, de sembrar CITES.

¿Qué son los CITES?

En primer lugar los CITES, no son centros de innovación, su propietario el candidato Samuel Doria Medina no es un empresario innovador, es un empresario imitador. Doria Medina es del tipo de empresarios que perteneces a la ola de bandadas que vienen detrás de los innovadores, no inventan nada nuevo, se limitan a copiar los que otros lo iniciaros. En segundo lugar, los servicios de capacitación en los CITES se venden, “nada es gratis, cuestan”. En tercer lugar su manera de presentarlos o publicitarlos, tienen características de márquetin ilusionista, hacen creer que los que se forman en estos centros serán empresarios exitosos como el dueño del cemento, la comida, los cites y el carajo.

El costo de hacer un curso, por ejemplo para confeccionista, es de Bs. 250.-, por módulo, el futuro confeccionista debe pagar por 11 modulo, total Bs. 2.750. A aparte de que, seguramente, debe comprar los materiales para su formación, como telas, hilos, etc. Como los CITES también alquilan máquinas de coser y otros instrumentos, este debe ser un costo adicional: “todo cuesta, nada es gratis”. Suponiendo que en un curso completo de confeccionistas haya 20 participantes, el CITE recauda Bs. 55.000, más los alquileres por sus máquinas y las ventas de material. Si en el transcurso de un periodo anual hay 5 cursos de estos, el ingreso se multiplica a Bs. 275.000.- solo de cursos para confeccionistas. A esa cifra hay que sumar el otro cursos como el de carpintería.

¿Qué significa sembrar CITES en todo el país?

Sin duda es un gran negocio, solo en cursos de confección podría formar unos 10.000 costureros, con una recaudación de Bs. 2.750.0000.- ¿Quién pagaría el costo de la instalación y equipamiento de estos centros de formación? “El Estado”. ¿Se abrirían 10.000 fábricas de confección? ¡Falso!. Lo que habría son 10.000 desocupados esperando ser empleados en maquilas, para que los empresarios burgueses como Doria Medina los exploten.

Para este propósito de explotación de confeccionistas, que le ha costado al Estado, Doria Medina propone entrar a la Alianza del Pacífico, proyecto que intenta recuperar el ALCA. El ALCA es el tratado que quiso imponer los Estados Unidos para instalar maquilas a lo largo y ancho de Latinoamérica.

El programa de gobierno de Doria Medina propone dar un Bono a las Familias pobres de Bs. 350.-, ¿para qué?, está claro que ¡quiere vincular a su negocios de los 100 CITES! De esta manera el Estado instalaría sus CITES y pagaría la formación de sus futuros explotados en ¿sus maquilas?

Semejante negocio, dirá el burgués Doria Medina “!carajo no se puede morir¡”


* Docente Investigador Titular de la UMSA, miembro de la “Red Boliviana de Economía Crítica”.

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