noviembre 25, 2020

El sujeto y su devenir

por: Carla María Ariñez Sanjines

Hace unos años una Alcaldesa de La Paz a modo de explicar que en su gestión las finanzas habían mejorado manifestó que la Alcaldía ya era “sujeta” de crédito. Muy simpática forma de ponerle género al concepto de sujeto. Más allá de la anécdota y el error gramatical de la Alcaldesa que bien podría contarse como parte de la chispa de Les Luthiers quienes separan la palabra en dos: “su – jeta”, vamos a intentar describir algunas interpretaciones o definiciones de este fenómeno denominado sujeto.

Partamos de la misma etimología de la palabra. Sujeto viene del latín subiectus participio pasado de subiicere, poner debajo o someter. Siguiendo con esta idea del someter o sujetar podemos ver la concepción de sujeto en Foucault. Él usa la idea de que en francés sujeto y sujetado tienen la misma raíz y habla de los sujetos “sujetados” al control y dependencia del otro. Somos como somos debido a ciertas formas de poder que nos constituyen. La aspiración de ser un sujeto de cambio, nos nubla la visión de estar en realidad siendo sujetados.

En el campo de la política Hegel hace una descripción y un análisis muy profundo partiendo del concepto de amo y esclavo. La idea central de Hegel es que hay una lucha a muerte entre hombres por el reconocimiento del otro. La lucha concluye cuando uno de los dos teme demasiado a la muerte y reconoce al otro y se somete al otro. Así surge la idea de amos y esclavos.

Los esclavos son aquellos que han optado por someterse, los que han perdido la lucha por el reconocimiento. Es curioso que una vez ganada la lucha el amo se siente insatisfecho pues aquel que lo reconoce es un esclavo, un sujeto con miedo a morir.

El amo espera que el esclavo trabaje por y para él, por lo tanto se vuelve ocioso, mientras que el esclavo trabaja la materia y con ese trabajar de la materia crea cultura. Esta idea de crear cultura vuelve al esclavo más humano que el amo y a través de su trabajo el esclavo descubre la libertad. El amo, por otro lado se vuelve una cosa, un animal que sólo tiene relación con lo que come. La cultura es entonces el desarrollo del esclavo trabajador.

Uniéndolo a la teoría marxista, los amos serían los burgueses, mientras los esclavos son el proletariado.

Marco Ferreri da una lectura sobre este concepto de amo y esclavo de Hegel y señala que los amos van a morir comiendo, pues sólo se dedican a eso y llegará el punto que coman tanto que morirán comiendo. Si vemos la realidad no es precisamente lo que pasa pues los que mueren son más bien aquellos que no tienen qué comer.

Ahora bien pensemos en esta idea de amos y esclavos hoy en día.

Las nuevas corrientes marxistas afirman que la explotación del proletariado ya no viene exclusivamente del burgués, sino del mismo proletario convertido en herramienta de explotación.

Herramienta que se reproduce las 24 horas del día y los 7 días a la semana. Las ocho horas de trabajo se han vuelto un mito. El único momento que desconectamos es cuando no hay señal o estamos en un avión, pero incluso ahora ya hay aviones con wifi, no vayamos a creer que nos íbamos a librar tan fácilmente.

En el caso de Hegel, los esclavos deben organizarse para devenir sujetos de su liberación.

Me pregunto ¿por dónde vendrá la nuestra si incluso la organización viene vía tweet?

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