diciembre 3, 2020

La política imperial al desnudo

Un informe del Senado de Estados Unidos revela que la CIA empleó métodos de interrogatorio contra sospechosos de terrorismo entre 2001 y 2006, en su mayor parte presos en la base militar de Guantánamo, “mucho peores” de los que se había reconocido públicamente ante las denuncias que hicieran activistas de derechos humanos de varias partes del mundo. Acto seguido, el presidente Barak Obama afirmó que esas torturas son “contrarias a los intereses que defiende su país”. 

La publicación del informe –de 525 páginas y tachadas con negro en muchas partes por considerarlas confidencial y de interés de seguridad nacional no difundirlas-, y las declaraciones del presidente estadounidense son parte de una misma política y no cosas separadas. Los abusos perpetrados por la CIA son consecuencia de una política imperial que no renuncia a todos los métodos posibles para controlar y dominar el mundo. 

La violación de la privacidad de las personas y las brutales torturas de las que son objeto las personas a las que el imperio considera peligrosas para sus intereses geoestratégicos son apenas dos componentes de una política imperial que siempre se desarrolló en el planeta, pero que se acentuó desde la llamada “revolución conservadora” impulsada por Ronald Reagan sin que hasta la fecha sufriera ningún cambio sustancial como evidencia varios hechos registrados en el gobierno de Obama. Esto quiere decir que en materia de seguridad nacional, que tiene un alcance extraterritorial, no existe ninguna diferencia si el gobierno de turno está manejado por un demócrata o un republicano. 

Por lo tanto, no hay que dejarse engatusar. La publicación del informe del Senado de EE.UU. y las declaraciones de Obama tratan de buscar, en demostración de la doble moral que caracteriza a los gobernantes de ese país, a los responsables de las brutales torturas ejecutadas contra los sospechosos de pertenecer a Al Qaeda y no se dirige, como es obvio, al fondo del asunto. Los congresistas dirigen su mirada a Bush y prefieren no entrar en profundidades. Es decir, esa falsa moral se esfuerza por ocultar el hecho de que es la política imperial la que da lugar a atrocidades como las documentadas. El informe dice que las llamadas eufemísticamente “técnicas reforzadas de interrogatorio”, entre las que están baños de hielo, alimentación e hidratación rectal, amenazas con matar o violar a sus madres o hermanas, asfixia simulada y otras, se practicaron en la base de Guantánamo, cuando otras denuncias publicadas en la primera mitad del siglo XXI daban cuenta de su empleo por soldados estadounidenses contra detenidos en las cárceles de Irak y Afganistán. 

Es más, tampoco hay que separar la concepción de seguridad de los Estados Unidos de los intereses geopolíticos y geoeconómicos de las transnacionales. Como todo imperio, lo que EE.UU. hace es reproducir su poder por la vía de la combinación de los mecanismos legales e ilegales de acumulación de capital. Acumulación ampliada (sobre explotación del ser humano) y a la vez acumulación originaria (robo, saqueo, hurto, violencia), es decir, el palo y la zanahoria. Las sanciones aprobadas contra Rusia y hace días contra Venezuela son una prueba de eso.

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