noviembre 24, 2020

OJO con diciembre

por: Carla María AriñezSanjines

“Movember” que une las palabras moustache (mo) o mostacho en español y november para el mes de noviembre, es un evento que desde 1999 está recolectando fondos para mejorar la “cara” de la salud de los hombres. Consiste en dejarse crecer un “ mostacho” o bigote durante el mes de noviembre para llamar la atención sobre temas relacionados con cáncer de próstata, depresión, y otras enfermedades que afectan al género masculino. Una idea que nació en el Pacífico Sur – Australia y Nueva Zelanda y ahora se realiza en 21 países de forma oficial y en muchos otros sitios de manera más informal. La idea se supone que ha funcionado porque hasta la fecha se han recaudado 559 millones de dólares para la causa. Interesante. Y ahora ¿qué pasa con diciembre?

Si el mundo es capaz de poner la mirada en los mostachos de los hombres para mejorar su salud qué habrá que hacer para poner la mirada en las mujeres que también en noviembre “celebraron” el día en contra de la violencia femenina. El 25 de noviembre fue declarado por las Naciones Unidas el Día internacional de la eliminación de la violencia contra la mujer ya que 70% de mujeres en el mundo sufren violencia en su vida. En Bolivia hay estadísticas que indican que el 87% de las mujeres sufren algún tipo de violencia y sólo por dar un dato en el primer semestre del año que termina 98 mujeres murieron por violencia física. Bolivia tiene las tasas más altas de América Latina en violencia física contra las mujeres y el segundo en violencia sexual.

Si los hombres se hacen crecer el bigote para llamar la atención, las mujeres ¿qué deben hacer para denunciar que son víctimas de violencia? Salir con el ojo en tinta durante todo el mes de diciembre? El problema pasa por si llamar la atención y que se hable del tema. Que la gente tome conciencia de un problema generalizado y oculto a la vez. Pero va mucho más allá. Se necesitan campañas para cambiar las conductas tanto en hombres como en mujeres porque está bien para la anécdota, pero no se puede aceptar ni de broma. Nadie tiene derecho a maltratar a nadie y menos creer que se puede uno comunicar a golpes… Mucho menos enseñar. Pero no basta llamar la atención y denunciar los hechos. Sacar el problema de las cuatro paredes de la intimidad para que se ventile como corresponde y sea tratado como un problema social, colectivo que no debemos ocultar. Sin embargo debemos ir más allá de la denuncia y es en la sanción. Las cárceles deberían estar llenas de abusadores con trabajos forzados y lo que sería mejor que la fianza debería ser tan alta que aquello de “ si me emborracho es con mi plata” duela a los bolsillos de los hombres tanto que no se atrevan a poner una mano encima.

Supongo que en el mes en el que estamos y como el 25 de noviembre ya pasó no necesitamos pensar en la violencia tanto física como psicológica. Pero la tengamos clara Papa Noel no trae regalos a aquellos que se portan mal. Así que cuidado con recibir todos carbón y como en estas fechas las reuniones sociales acaban en borrachera mucho Ojo con diciembre.

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