diciembre 1, 2020

El proteccionismo es la base de la soberanía económica

por: Eduardo Paz Rada

La Agenda Patriótica 2025, que impulsa el gobierno de Evo Morales Ayma apoyado por más del 60 por ciento de los bolivianos, determina desarrollar políticas y acciones orientadas a conseguir la soberanía en distintos rubros de la vida nacional: alimentos, producción diversificada, finanzas, recursos naturales, ciencia y tecnología, medio ambiente y gestión pública, y conseguir la erradicación de la extrema pobreza, la dotación de servicios básicos y la atención generalizada de salud y educación a la población. La implementación de este referente histórico estratégico deberá impulsar una política económica proteccionista para avanzar efectivamente en la realización de los objetivos planteados.

La superación del neoliberalismo no solamente significa derrotar a sus representantes políticos o recuperar los recursos naturales y las empresas estatales mediante la nacionalización, sino establecer el rol central del Estado Nacional en la planificación, gestión, redistribución de la riqueza e impulso de las transformaciones económicas y sociales para conseguir la independencia económica y la seguridad nacional frente a las agresiones del imperialismo y de las transnacionales y avanzar hacia la conquista de la autosuficiencia en alimentos, vestido, vivienda y medios de vida imprescindibles.

Esto significa impulsar una revolución agrícola y pecuaria fundada en la producción campesina y no en la de los grandes terratenientes exportadores; una revolución manufacturera en los sectores que fortalezcan el mercado interno y la capacidad de consumo de la población; una revolución en la banca y las finanzas, sectores altamente beneficiados del crecimiento económico; y una revolución industrial de los recursos naturales como el gas, el litio y los minerales. Esto no será posible si el Estado no controla el comercio exterior, desarrolla políticas de protección a los productores internos y fiscaliza y sanciona a los contrabandistas, especuladores y monopolizadores de importaciones y exportaciones.

Las grandes redes de contrabando de importación de vehículos, alimentos, electrodomésticos, manufacturas, ropa usada y productos industriales y de ilegal exportación de hidrocarburos, minerales, oro y madera, tienen el manejo de más de cinco mil millones de dólares anuales que no solamente escapan al control del gobierno y la aduana, sino que se convierten en un peligro latente para el avance de los objetivos establecidos en la agenda patriótica.

No es posible que se mantenga el contrabando (desde y hacia afuera) de trigo, maíz, café, aceite, manteca, durazno, uva, manzana, hortalizas, tubérculos, electrodomésticos, leche, papa, harina, ropa usada, vehículos nuevos y usados, gasolina, diesel, oro, minerales, madera y una variedad de productos, que en conjunto afectan fuertemente a las posibilidades de establecer una economía social, comunitaria, cooperativa, estatal y privada productiva que trascienda los límites del capitalismo.

Frente a las potencias mundiales que han alcanzado esa situación preponderante desarrollando políticas proteccionistas, e imponiendo librecambio a las colonias y semicolonias de la periferia (aún Estados Unidos, la Unión Europea y Japón son altamente proteccionistas y realizan millonarias subvenciones a su producción agropecuaria e industrial) se hace necesario desarrollar alianzas estratégicas con los países vecinos en base a la complementación y la conquista de ventajas mutuas, en el marco de la perspectiva de integración y unidad de América Latina.


* Eduardo Paz Rada, es sociólogo boliviano, docente de la UMSA y escribe en publicaciones de Bolivia y América Latina. eduardo.pazrada@gmail.com

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