noviembre 23, 2020

Décimas más, décimas menos: ¡Es el Producto Interno… Bruto!

En breve intercambio de opiniones sobre la coyuntura económica y política, un grupo de jóvenes estudiantes de economía de la Universidad San Francisco Xavier, el economista Miguel Morales y mi persona, todos miembros de la Red Boliviana de Economía Crítica, consideramos el “debate” sobre las proyecciones del PIB de Bolivia para el presente periodo, hecha y publicada por organismos internacionales. Estas proyecciones de “respetables economistas magos internacionales” están causando en el país opiniones diversas que consideramos un “falso debate” más. Falsos debates a los que nos tiene acostumbrado los aprendices de brujo, economistas que consideran que sus colegas o maestros internacionales, técnicos de instituciones financieras internacionales, son los capos que nunca se equivocan y sus adivinanzas son perfectas, dignos de ser imitados.

Los medios han publicado las diferencias respecto a las proyecciones del crecimiento del PIB boliviano para el 2015: las proyecciones de crecimiento realizadas por el Banco Mundial (BM) 4%; Fondo Monetario Internacional (FMI) 4,1% y de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) 4,4%.

Decimas de diferencia entre proyecciones: 0,1 entre BM y FMI; 0,3 entre FMI y CEPAL; ¿Tiene sentido levantar tanta polvareda, por los medios, de esas pequeñas diferencias? Semejante berrinche, ¿por estar creciendo a más del 4% cuando el resto de los países sudamericanos crecerán menos del 4%, en un contexto de crisis en gran parte de la economía mundial? ¿Qué está en el fondo de este falso debate entre “expertos” economistas de nuestro medio?

Por otro lado, instituciones nacionales que producen el dato primario afirman que el crecimiento será mayor al 4,5%. El director del INE y el Ministro de Economía y Finanzas Públicas afirman que llegaremos al 5%, estas aseveraciones se basan en información primaria, datos producidos por los técnicos de estas instituciones nacionales. Los organismos internacionales no producen información primaria, sus trabajos se basan en datos secundarios. ¿A quién creer?; ¿Cuál es el tema de fondo de este falso debate?

¡Eureka!, ¡Es el Segundo Aguinaldo! Estos “geniales cientistas de la economía y la política” dicen en la prensa:

“Las diversas estimaciones sobre el crecimiento del país para esta gestión dadas a conocer por organismos internacionales, deberían obligar al Gobierno a reflexionar en torno a la aplicación del Decreto Supremo 1802, que establece el pago del doble aguinaldo en caso de que el crecimiento llegue o supere el 4,5 por ciento, según el analista económico…”

“A pesar de no contar aún con datos oficiales del crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB), la economía nacional pierde dinamismo, según el economista…. En su opinión, es un síntoma significativo de esta situación los coletazos de la crisis internacional…”

Economistas ortodoxos y de “milenarias” instituciones, cuadros fieles del neoliberalismo en decadencia.

El objetivo de este falso debate es que no se pague el segundo aguinaldo. Estos economistas y políticos: “consideran que crecer el 4% -más o menos décimas del 4,5%- no es un buen crecimiento, en escenarios de crisis internacional”

Los integrantes de la Red, estudiantes de economía, opinan que es oportuno recordarles a estos analistas y opinadores, las enseñanzas de uno de sus gurú, el economista Keynes, personaje que en tiempos de crisis de los años de entre las dos guerras mundiales, recomendaba que el Estado intervenga para dinamizar la demanda interna de Inglaterra y los demás países capitalistas. El aporte de Keynes al respecto plantea que:

“El Consumo: depende fundamentalmente de la renta disponible y desde la perspectiva de la demanda agregada, el análisis se centra en los determinantes del consumo en términos reales. Buenos salarios permiten aumentar los proyectos productivos y la capacidad de consumo en una sociedad, teniendo como consecuencia final es estímulo de la demanda agregada.

Para la economía keynesiana, aumentar el gasto público (política fiscal expansiva) se convierte en el camino predilecto para dinamizar a la economía a través del aumento de la demanda agregada.”

Recordando los aportes de este economista, pongámonos a pensar, ¿qué opinaría del segundo aguinaldo en Bolivia? Resulta fácil deducir que: ¡Estaría plenamente de acuerdo! Entonces, ¿cuál es el problema que se plantean los analistas-opinadores? ¿No debieran estar recomendando: que corra y valga el segundo aguinaldo? Para ser consecuentes con las lecturas que hicieron de Keynes y la admiración que sentían por él, en sus años de aprendices de economía, no deberían observar ni cuestionar esta remuneración del doble aguinaldo.

Entonces, ¿qué motiva este falso debate de las decimas de diferencia entre las proyecciones sobre el PIB-2015? Los estudiantes de economía nombrados arriba, y el colega Miguel, creemos que esta actitud es una puñalada por la espalda a uno de sus maestros, el Sr. Keynes. Puñalada como aquella con la que Bruto asesinó a su emperador, el César. En nuestra condición de economistas subversivos concluimos con cerrar nuestras reflexiones, enviando el siguiente mensaje a los analistas opinadores: “no se enfrasquen en falsos e inútiles debates”:

“Es el Producto Interno… ¡Bruto!


* Docente investigador titular del IIE-UMSA, economista subversivo, miembro de la “Red Boliviana de Economía Crítica”.

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