diciembre 1, 2020

Copacabana: Una lucha ejemplar

por: Edmundo Juan Nogales Arancibia 

En un gobierno con compromiso social, el respeto a los derechos laborales debe ser fundamental.

Industria Copacabana es una empresa que se diversificó, empezó como productora de café molido “COPACABANA”, y luego de varios años explotaron el comercio de la comida rápida de pollos.

Por lo visto la empresa ha tenido grandes aciertos de inversión, ambos productos están bien posesionados en el mercado local con posibilidad de una proyección nacional, en rubros que significaron la huida de grandes empresas extranjeras como fue la McDonald’s, o el debilitamiento y casi desaparición de Café Royal o Café Oriental. Ahora Copacabana no tiene competidor a su altura, la empresa fue dividida en dos: Servicios Industria Copacabana S.A., y Servicios COPABOL S.A., manteniendo como accionistas mayoritarios a la familia Camacho; su fundador Hugo Camacho y su familia supieron darle el impulso necesario para superarles, actualmente no tienen competidor a su altura, manteniendo ingresos bastante substanciosos.

El conflicto

Pero los aciertos económicos no siempre significan una garantía para decisiones en temas sociales. Despedir al principal dirigente sin fundamento legal, y peor, sin respetar el fuero sindical (entiéndase como un derecho constitucional) fue un gran error.

La discrepancia principal tenía varios años sin solucionarse: ¿tienen derecho al salario dominical quienes trabajan en Pollos Copacabana (COPABOL)? La empresa considera que por atender al público y por tratarse de comida rápida es de SERVICIOS, por lo tanto no son OBREROS, y si no son obreros y sólo prestan servicios como cualquier pequeño restaurante de barrio, no correspondería pagar el “salario dominical”. Y ante la terca insistencia del sindicato que decía que sí se debe pagar el salario dominical a favor de todos los obreros, la empresa no vio salida más práctica que… despedir al secretario general del sindicato en el mes de junio.

Luego de infructuosas negociaciones durante varios meses, los trabajadores determinaron el 8 de octubre parar las principales tiendas de atención de pollos Copacabana exigiendo: 1. La reincorporación de su secretario general, Víctor Choquehuanca; 2. El pago del salario dominical, a favor de todos los trabajadores de Industria Copacabana y Servicios COPABOL.

Salario dominical

¿Qué es el salario dominical? Creado en 1954 mediante el Decreto Supremo 3691, en el primer gobierno de Víctor Paz Estenssoro, es UN INCENTIVO para el proletariado, y está dirigido especialmente al sector productivo, con el fin de incentivar la PRODUCCIÓN, en sí tiene un interés de conseguir un mejor rendimiento en el trabajo de los obreros, por ello, no está destinado para servicios o para la planta administrativa, en otras palabras, la secretaria, el mensajero, el contador, y todo aquel asalariado que no sea parte de la cadena productiva no se beneficia con el SALARIO DOMINICAL.

En sus más de 61 años de vida, el salario dominical ha merecido el respeto de moros y cristianos. No ha sido objetado ni cuestionado por el empresariado, tanto así que cuando fue reglamentado por el gobierno, mediante el DS. 29010 en enero del año 2007, tampoco lo observaron. En consecuencia, tiene la aceptación expresa de todos los actores: empresarios y obreros, y el Estado Plurinacional con la obligación de hacer respetar dicha norma que tiene rango de ley desde 1956.

De esta forma, la empresa que paga el salario dominical a los obreros de Café Copacabana (Servicios Industria Copacabana S.A.) decidió que en Pollos Copacabana (Servicios COPABOL S.A.) NO corresponde este pago. Dicho razonamiento es equivocado, e incluso malintencionado.

Trabajo en Copacabana

A momento de fritar el pollo, de ponerle los aderezos –que le han dado su fama–, juntarlo con las papitas, es evidente que la empresa le está dando un VALOR AGREGADO, es decir que se ha producido una transformación de la materia prima, que no es lo mismo vender un pollo crudo o gallina viva con una papa cruda al lado, que comprar un “combo especial Copacabana”.

Que la empresa decidiera violar el fuero sindical, y desacatar lo determinado por la Ley General del Trabajo, evidentemente fue una mala señal. Si su objetivo fue malo, también lo fueron sus métodos, ya que para imponerse intentaron inclusive crear dos sindicatos paralelos, uno de Industria Copacabana y otro de COPABOL, olvidándose de un gran detalle: esa decisión les corresponde a los trabajadores, y no al empresario; de acuerdo a nuestro Constitución Política del Estado: “Los sindicatos gozarán de personalidad jurídica por el sólo hecho de organizarse y ser reconocidos por sus entidades matrices”, quedando implícito el principio de independencia de clase, que significa que no puede haber injerencia externa, menos injerencia patronal.

Valor de la unidad obrera

Esta lucha tuvo el apoyo de toda la estructura sindical: la COB, la Confederación de Fabriles de Bolivia, la Federación de Fabriles de La Paz, incluso el Ministro de Trabajo, Dr. Gonzalo Trigoso, marchó el 14 de octubre, como decisión de hacer respetar la Ley General del Trabajo y el Fuero Sindical. Pero, ¿era necesario llegar a estos extremos?, ¿nueve días de paro?, ¿amagos de enfrentamiento?, ¿despidos injustificados?

La decisión y la lucha de los obreros ha rendido sus frutos, en el acuerdo firmado para solucionar el conflicto lograron la reincorporación del secretario general: Víctor Choquehuanca, además del pago de sus salarios devengados; sobre el pago del salario dominical para todos los obreros queda en manos del Ministerio de Trabajo, quien deberá emitir un informe técnico-legal que sustente sobre la aplicación del salario dominical. Los obreros salieron del conflicto victoriosos y fortalecidos.

Las enseñanzas

La lucha de los valerosos obreros de Industria Copacabana es una gran escuela que nos ha dejado grandes enseñanzas:

1. La lucha contra la INJUSTICIA es unificadora. Las maniobras divisionistas, los malos tratos, la prepotencia patronal, el incumplimiento de los derechos laborales, ha sido el combustible para unir a todos los obreros en torno a su sindicato.

2. La lucha y la movilización siguen vigentes. Cuando los trabajadores acudieron al Ministerio de Trabajo para hacer respetar sus derechos laborales la empresa recurrió a la maniobra y la chicanería, así el único camino que quedó fue preparado poco a poco, y la movilización fue contundente.

3. Los obreros no son enemigos de la empresa. Una vez más se puso a prueba la paciencia obrera, y la decisión obrera. Pidieron negociar y les cerraron las puertas, exigieron sus derechos y despidieron a su dirigente, dieron plazos y la empresa no les creyó. La movilización era el único camino que les quedaba, y lo usaron como un último recurso que fue –dicho sea de paso– muy bien administrado por los trabajadores y sus organizaciones. La empresa quedó como intransigente y prepotente.

4. Una gran lección para nunca olvidar. Esperemos que el empresario, y la Cámara de Empresarios, hayan aprendido la lección: las leyes laborales se acatan, los derechos de los trabajadores se respetan.

5. El Ministerio de Trabajo debe ser fortalecido. Ha quedado una vez más en evidencia que el Ministerio de Trabajo debe ser fortalecido, debe tener la capacidad coercitiva de hacer respetar las leyes que están vigentes de forma inmediata, sin necesidad de movilizaciones ni de ir a la justicia ordinaria. ESTE ES EL RETO QUE LOS OBREROS DEBEN RESOLVER, y el gobierno con seguridad estará de acuerdo.


* Abogado.

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