noviembre 23, 2020

Sujeto histórico, programa histórico y momento histórico

por: N. Romer Alcon Alanoca

El maestro Hugo Zemelman solía provocar al auditorio con sentencias definitivas. Entre ellas, una de las recurrentes era: “mientras sigamos tratando de entender la realidad desde los libros y no los libros desde la realidad, entonces no vamos a construir nunca nada… porque no estamos viendo la realidad”.

La necesidad de observar y atender los requerimientos de la realidad fue un principio de construcción de conocimiento y de acción política que el maestro Zemelman sostenía desde su producción epistemológica.

Tratar de buscar en obras teóricas de autores extranjeros la explicación de nuestra realidad, desconociendo que toda producción humana está marcada por un horizonte histórico social es un error recurrente en nuestro medio, que nos empuja a los dogmatismos o a los terribles fanatismos. Una acción política que se delinea a espaldas de la realidad no puede sino producir, aun cuando sus autores no se lo propongan, daño a la colectividad.

El maestro también propuso un esquema para entender y condensar los requerimientos de la realidad: el sujeto histórico, el programa histórico y el momento histórico. Al hablar de la historia política de su país: Chile, indicaba que el error decisivo del gobierno de Salvador Allende fue no entender que a pesar de que se tenía el programa histórico, es decir, el proyecto social y estatal que se requería para implantar un cambio sustancial, y se estaba en el momento histórico, o sea que las condiciones y circunstancias establecían un escenario en que se podía resolver la contradicción de dos paradigmas opuestos, no se entendió que el gobierno y sus aliados no constituían aún el sujeto histórico, un colectivo que representase al programa y momento, tampoco tenían la correlación de fuerzas, estrategia y táctica política para plasmar el programa y hegemonizar el momento histórico.

Momentos de nuestra historia en que ha ocurrido que solo dos de estos elementos hayan coincidido son varios, entre los más destacados está el caso del gobierno de General Torres, quien contaba con el programa histórico, se encontraba en el momento histórico, pero no logró constituir el sujeto histórico. Produciéndose así el golpe que iniciaría el tercer mandato continuo más largo de la historia de Bolivia: la dictadura del General Banzer.

No observar que el momento histórico no ha llegado puede llevar a aplazar un programa y hacer que un sujeto desaparezca. No contar con un programa histórico puede llevar a un sujeto a corromperse y perder el momento. No contar con un sujeto histórico resulta en el desperdicio de un programa y un momento. Ante esto se debe tener siempre en cuenta que las premisas mayores de la política son: observar y responder a la realidad, percibir el curso de la historia, y que no existen manuales para hacer la historia, que la voluntad de los hombres construye la historia.

Por eso hoy es importante que nos preguntemos si estamos frente al inicio, punto culmínate o fin de un ciclo político o momento histórico, para responder con sentido histórico a la realidad.


* Politólogo con mención en Gestión Pública y Maestro con grado académico de Licenciatura en Ciencias Sociales mención Historia y Sociología.

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