noviembre 25, 2020

Presupuesto General del Estado Plurinacional 2016

La economía, un asunto de todos los días y de interés de todos los seres humanos, es peligrosa cuando está en manos de los comunicadores y de los economistas de mente corta y lengua larga.

El diseño, la aprobación, la presentación al Parlamento y la promulgación de la ley del Presupuesto del Estado es un mandato constitucional que debe cumplirse todos los años, antes de que su ejecución entre en vigencia, desde el 1° de enero del año siguiente. La presentación ante la Asamblea Plurinacional tiene por objetivo de convertir al presupuesto en Ley. Los congresistas deben conocer en detalle las proyecciones que se realizan en el presupuesto antes de aprobar la ley. Posterior a esta instancia tienen la obligación de fiscalizar el cumplimiento de la ejecución presupuestaria.

Acerca de presupuestos

El presupuesto es un instrumento que prevé las actividades que se cumplirán para el año pertinente. En tal razón, es un instrumento complementario al Programa de gobierno y al plan de mediano plazo, si este último existiera.

La instancia gubernamental que es responsable de este proceso, desde su diseño hasta su evaluación final es, el Viceministerio de Presupuesto y Contaduría Pública. En este documento se visibiliza los ingresos proyectados y los gastos a ser realizados, ambos por parte de las instituciones gubernamentales.

En tiempos de crisis uno de los aspectos que preocupan a los gobierno, cuando diseñan sus presupuestos, es el problema de los ingresos, en base a esta cuestión existen muchas preocupaciones, debido a que la crisis restringe las posibilidades de ampliar los ingresos, para cubrir las crecientes necesidades de un Estado. En este entendido, los responsables del diseño deben hacerse muchas interrogantes, como: ¿Podremos cubrir las necesidades básicas para el funcionamiento del aparato gubernamental? ¿A qué sectores de la sociedad presionamos para que aporten más? ¿Qué recortes son necesarios para no entrar en excesivo déficit fiscal?, etc. Dependiendo de qué tipo de gobierno esté en el poder las vías de solución a estas interrogantes son diversas. En tiempos donde gobiernan los poderes del dinero o de las élites poderosas, las respuestas son obvias: “Hay que cargar todo el peso de la crisis en las espaldas de las mayorías populares”, disminuyendo los gastos en salud, educación, eliminando subsidios, privatizando activos del Estado. Todo lo que pudimos experimentar en la década de los noventa, durante los gobiernos del modelo neoliberal.

En tiempos en los que la crisis ha sido superada o está siendo enfrentada, los problemas son distintos. En estos casos el Presupuesto de un país debe concentrarse en otro tipo de problemas. Mientras que en tiempos de crisis el problema es la insuficiencia de crecimiento, en tiempos de lucha anticrisis la preocupación está fuertemente ligada a la inversión pública, para coadyuvar al crecimiento de la economía y mejorar los niveles de redistribución: mejorando la salud, la educación, los salarios, en general, el nivel de vida de las clases populares. Puesto que este indicador, la inversión pública, es la única forma de enfrentarse a la crisis desde el ámbito gubernamental.

Bolivia 2016

El pasado 23 de noviembre fue presentado el proyecto del Ley del Presupuesto General del Estado (PGE) del 2016, cuyo contenido en detalle seguramente será conocido en los próximos días, para su análisis y consideración más profunda. Algunos datos generales fueron publicados por los medios, con algunas consideraciones de opinión que caracterizan el estilo que cada uno de estos medios tiene, en veces informativos y en otras emitiendo juicios de valor. Veamos alguna de estas consideraciones a las que también les daremos un toque de opinión desde la modesta opinión de un economista crítico de la ortodoxia.

El anuncio del matutino Página Siete dice que el presupuesto del 2016 proyecta un crecimiento del 5,01%, “pese a los menores ingresos por hidrocarburos…” Sobre el mismo tema el Diario, decano de la información nacional indica:

“Según proyecto del PGN 2016, los precios del gas mantendrán tendencia a la baja en la gestión 2016, mientras el Gobierno estima que el precio del petróleo bordeará $us 45 la próxima gestión. Los precios del crudo en el mercado internacional desalientan la inversión privada, ante esto se proyecta una ley de incentivos que promueva la llegada de capital extranjero… PERSPECTIVAS “El precio del petróleo se mantendrá bajo durante los próximos años, y algunos expertos son más pesimistas y anuncian que podría bajar a $us 30 el barril del crudo en el mercado internacional”.

En tanto que en Página Siete hay la intención de poner un pero, cuando dice “pese a los menores ingresos”, obvio que hay una intencionalidad de sembrar dudas sobre los cálculos que se hicieron para elaborar el presupuesto 2016. El Diario es mucho más punzante en su comentario y advierte que el precio del petróleo estará bajo durante los próximos años, apoyándose en algunos “expertos” (en brujería). Con ello se intenta desvalorizar el trabajo técnico que se habría hecho en las instituciones que elaboran el presupuesto.

También estos medios hacen mención a la estimación que hace el presupuesto 2016 sobre el crecimiento y la tasa de inflación, el primero en el orden del 5,01% y la inflación en 5,3%. En sus comentarios hacen cálculos de disminuciones en relación al periodo 2015, tratando siempre de minimizar o de no considerar que estas proyecciones sean importantes, en un contexto donde la economía global está en crisis, nuestros vecinos disminuyendo sus tasas de crecimiento y sin poder recuperarse.

Los escritores que analizan la información económica en los medios necesitan de algunos cursos básicos para considerar las cifras e indicadores desde otros ángulos y procedimientos que les permita informar y opinar de manera más objetiva y alentadora. Medios cuyo objetivo es deprimir a sus lectores deberían especializarse en crónica roja o en artículos de terror. La economía, un asunto de todos los días y de interés de todos los seres humanos, es peligrosa cuando está en manos de los comunicadores y de los economistas de mente corta y lengua larga.

Sugerimos ver indicadores como: inversión pública, crecimiento económico, inflación, crédito externo, redistribución, etc., a la luz de los datos históricos y de sus tendencias, comparen estos datos con épocas del modelo anterior y busquen las explicaciones sobre los efectos, en las diferencias de estilo de gobernar y tomar decisiones en materia de política económica. La diferencia principal entre el modelo anterior y el actual es que en el primero no existía soberanía económica en la toma de decisiones, las decisiones las tomaba el FMI. Actualmente el ejercicio de la soberanía es fundamental decisiva.


* Docente investigador titular del IIE-UMSA, economista subversivo, miembro de la “Red Boliviana de Economía Crítica”

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