noviembre 28, 2020

La mentalidad minera y el No

Una de las herencias más negativas del sistema colonial es la mentalidad minera. ¿En qué consiste? La inmediatez, pensar solamente en el presente, olvidando el futuro. Cuando los españoles llegaron les interesó solamente la explotación del oro y la plata, acumular riqueza incluso arriesgando sus vidas.

En Estados Unidos hubo un periodo que se llamó “la fiebre del oro”, y es así, la acumulación es una especie de enfermedad que descompone la dimensión humana, por eso tenemos las guerras; detrás de cada guerra existe un interés por la riqueza.

En nuestro país esta mentalidad se ha instalado en muchos sectores, por eso se piden medidas inmediatas sin pensar en el futuro, no ven que es necesario invertir en el futuro. Por eso la oposición no ve las carreteras, el satélite, inversiones en salud, campos deportivos, todo le parece “despilfarro”, ¿por qué?

Los neoliberales, que son empresarios con mentalidad minera, quieren acumular ya. Todo para ellos, eso hicieron desde 1492 en el Abya Yala y en lo que hoy es Bolivia desde 1825, nunca compartieron la riqueza de nuestro suelo con la gran mayoría que trabajaba en condición de esclavos.

Hasta hace un par de años hemos tenido esa situación, pero con el proceso de cambio iniciado desde la Guerra del Agua, esa lógica colonial ha sido quebrada, lo que molesta a una oligarquía colonial que hoy constituye el pensamiento neoliberal y que es la base de la actual oposición.

La oligarquía neoliberal no puede soportar que estos últimos años un indígena gaste lo que consideraban “su” dinero, que se construyan caminos, escuelas, refinerías, hospitales, etc., por eso su discurso siempre ha sido el No.

No pueden permitir que les quiten la mamadera, como se dice en lenguaje popular, por eso ahora, utilizando a otro indígena, han concentrado su interés en dañar al Presidente; “el objetivo es el Presidente”, ha dicho el parlamentario Quispe, quedando claro que eso es lo que busca la élite neoliberal heredera del viejo sistema colonial: acabar con Evo Morales.

Esta mentalidad minera no solamente está posicionada en la élite neoliberal, sino que varios sectores populares, indígenas, obreros, también mantienen ese pensamiento, mantienen la colonialidad en extremo, en tanto que nos condicionaron a pensar en ch’ulla, individualmente, separados de los otros, cuando sólo la vida en comunidad garantiza “descolonizar nuestro cerebro”.

Toda la oposición tiene el mismo discurso: “se ha malgastado los recursos”, diciendo con eso: “nos han quitado la mamadera”; en su defensa, y para devolverles la mamadera, salen muchos dirigentes indígenas, obreros, incluso han cooptado organizaciones históricas como COMCIPO, aprovechando el falso discurso de la no inversión en Potosí, lo cual es mentira. Es probable que no se hayan realizado obras en la ciudad pero Potosí tiene un extenso territorio como departamento, desde Toro Toro hasta Villazón, y una persona que vive en la ciudad no conoce los territorios de Tomás Katari, y fácilmente se sube al discurso regionalista contagiado por la media luna que se sigue moviendo.

El discurso regionalista tiene esa oscuridad, que no es otra que debilitar la redistribución de la riqueza, aspirando a devolver a las manos de pocos, ese es el juego perverso que tiene esta mentalidad minera heredada de la Colonia y reproducida por los bisnietos y tataranietos de los imperialistas españoles de 1492.

Seguimos en esa larga lucha, no somos anti-imperialistas solamente porque no estamos de acuerdo con las políticas de EE.UU., sino que hemos sido y seguimos siendo víctimas del imperialismo del siglo XV y sus diferentes modificaciones a través del tiempo, que nos han dejado una herencia que no terminamos de erradicar, la colonialidad y mentalidad minera.


* Escritor e historiador potosino.

Be the first to comment

Deja un comentario