noviembre 30, 2020

Siria: Entre el terrorismo y la salida política

por: Mario Muñoz

En la actualidad ciudadanos de ochenta países promueven la agresión aportando combatientes y diferentes medios, dinero, logística y armas.

Comienzo de una tragedia

Haciendo una retrospección histórica, el año 2011 hubo una protesta en Siria que alcanzó un número máximo de 140 mil personas en todo el país, número pequeño con referencia a la cantidad de habitantes, 23.000.000 millones; quepa mencionar que se infiltraron entre los manifestantes “grupos armados” que abrieron fuego contra la policía y a la vez contra los marchistas para culpar al gobierno so pretexto de actuar para tumbar a su Presidente, era el principio de las agresiones por parte de los “mercenarios terroristas” [1] al servicio de EE.UU. y las potencias occidentales, así como de sus adláteres regionales, entre ellos: Arabia Saudita, Qatar, Israel y Turquía.

En términos gráficos se visibiliza al gobierno británico que envía armas a los mercenarios que actúan en Siria [2], aunque habría que señalar que desde la génesis de la agresión el gobierno francés se jugó por bombardear Damasco como lo hizo antes en Libia, en el derrocamiento de Muhamar Kadafi. Frente a toda esa parafernalia el presidente sirio Bashar al Assad da combate por defender la soberanía e independencia de la República Árabe Siria, particularmente ante a EE.UU., Inglaterra y Francia, que de manera encubierta se han propuesto fragmentarla como antes lo hicieron con Yugoslavia, después con Irak y recientemente con Libia.

Batallas sirias

El Estado sirio encara la guerra en tres escenarios: la diplomacia, los medios de comunicación y el campo de batalla.

Con referencia a la diplomacia es pertinente decir que pese a las grandes ofertas monetarias y amenazas que enfrentó, tuvo la capacidad de no sucumbir a ese torbellino de presiones y logró salir airosa; igualmente, respecto a la batalla mediática superó la etapa más difícil, tiempos de “la censura internacional” del año 2013, cuando culparon al Presidente al Assad y al Ejercito Árabe Sirio (EAS) de haber utilizado armas químicas en la Guta Oriental, al este de Damasco, donde murieron 1.000 personas, momentos en que los medios de comunicación como CNN, la BBC y Radio Francia Internacional (RFI) iniciaron una proterva campaña de flash informativos sin fuente y entrevistas a supuestos analistas “neutros”, en todos los países, para generar una matriz de opinión pública favorable a la intervención directa por parte de EE.UU. y otros países occidentales; transcurrido el tiempo e investigaciones profundas lograron romper aquel mito y establecer que fueron los mercenarios terroristas quienes utilizaron las armas químicas mencionadas, ergo Bashar al Assad es inocente de la demonización que le hicieron los medios occidentales y que propagaron al mundo.

Es menester indicar que el informe de la Organización Para la Protección de Armas Químicas (QPAQ) declara que “la composición de aquel gas es diferente al que se encuentra en los stocks del Ejército Árabe Sirio” [3]; este mismo documento concluye que una parte de ese material correspondía al Ejército Libio y que después del asesinato de Kadafi fue vendido a los grupos que luchan contra al Assad, lógicamente esto ya no dirán los medios de comunicación ya que en el campo de batalla nos encontramos ante victorias continuas del EAS en los diversos frentes. Pero pese a tener una gran diversidad étnica y disparejas confesiones religiosas en Siria existe una unidad granítica frente a quienes financian el terrorismo desde países externos y también a los que combaten por “encargo” en el terreno, cuestión que se puede visibilizar en las zonas liberadas por el gobierno donde los ciudadanos/as desarrollan sus actividades cotidianas de manera normal.

El quid de la agresión

Recientemente Robert Kennedy Jr. escribió un artículo para la revista “Político”, donde señaló que existía un proyecto de Qatar, apoyado por EE.UU., que vio la luz el año 2009, referido a la exportación de gas, para lo cual tenía que atravesar Arabia Saudita, Jordania, Siria y Turquía, y recién ahí llegar a Europa; sin embargo, fue rechazado por el gobierno sirio porque perjudicaba a su aliado ruso –mayor proveedor de gas al viejo continente–, gestionándose con la República Islámica de Irán la construcción de un gasoducto alternativo que transportaría gas hasta el Líbano y de allí a Europa. La negativa del presidente sirio al diseño de Qatar y EE.UU. es el prolegómeno real para que los servicios de inteligencia prepararan una revuelta para derrocar al gobierno [4], ya pasaron más de cuatro años y el pueblo sirio resiste y hoy cambia la correlación de fuerzas.

El apoyo ruso- iraní

En el último tiempo el respaldo ruso e iraní ha sido esencial para que el Ejercito Árabe Sirio (EAS) tenga muchos avances en el terreno, pese a que en la actualidad ciudadanos de ochenta países están con la agresión aportando con combatientes y con diferentes medios, dinero, logística, armas, etc. Al mismo tiempo muchos gobiernos que son obsecuentes a los dictámenes de EE.UU. le otorgan respaldo político en los foros internacionales para condenar al Gobierno de al Assad, aún con este descomunal apoyo en las postrimerías de esta agresión, están siendo derrotados y Turquía lo ve de manera cotidiana dado que les brinda fuego de cobertura para que puedan huir a ese país; el gobierno de Erdogan estuvo implicado desde la génesis del conflicto, internando desde su territorio a mercenarios terroristas.

Con el cese de operaciones por parte del gobierno sirio se visibiliza una propensión de buena voluntad para una salida política al conflicto, lo que sentaría las bases para un gobierno de unidad nacional, la elaboración de una nueva constitución y su sometimiento a un referéndum popular [5], esta salida es la más civilizada y democrática, la otra tiene que ver con acciones militares de mayor envergadura en la cual entrarían de manera directa los cipayos al servicio de un neo colonialismo: Arabia Saudita, Israel, Qatar y Turquía, que terminarían arrastrando a la guerra a sus propios patrones que son: EE.UU., Francia e Inglaterra.


1 Denominativo que les otorgo, porque estas personas no se mueven por ideales sino por dinero, aunque se presentan en vitrina para el exterior como luchadores por un Islam radical; son terroristas dado que utilizan el terror para hacerse obedecer en los pueblos donde establecieron sus bases de apoyo.

2 Red Voltaire, Damasco, 3 de Marzo 2013.

3 Al manar, Líbano, 12/02/16.

4 Hispan Tv 24/02/16.

5 Agencia de noticias SANA 01/03/16.

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