enero 7, 2022

Elecciones en Irán

por: Miguel F. Jiménez Canido

Uno de los acontecimientos menos conocido y comprendido en el mundo fue la tan diferenciada revolución iraní de 1979. Esta revolución no se levantó en busca de los valores universales: la libertad, igualdad y fraternidad. Lo hizo en busca de un retorno a sus raíces ancestrales, la re-islamización del Estado.

Hace 37 años, en un histórico referéndum, los iraníes votaron masivamente a favor del establecimiento del sistema de la República Islámica. Hoy, el panorama político dista enormemente de aquel implantado tras la caída del régimen Pahlavi.

Desde la re-islamización del Estado, para los ojos del mundo, Irán no es uno de los países en mejor relacionamiento con el término “democracia”. Muchas connotaciones existen para definir aquel concepto: Estado de Derecho, igualdad ante la ley, defensa de las libertades, pero ¿cuál es el requisito mínimo para que un Estado sea considerado democrático? Muchos defienden la existencia de elecciones libres e igualitarias como punto indispensable para que un país sea considerado parte del selecto club. Bajo estos parámetros, podríamos decir que las últimas elecciones legislativas de Irán son un precedente histórico en el camino hacia la democracia. Sin embargo debe cuestionarse si suponen algún cambio real en la organización política o son una mera pantomima.

Aunque los fundamentos de la República Islámica seguirán intactos en los próximos años, ciertos factores parecen indicar que el resultado de esta elección puede ser decisivo para el futuro de Irán. Las elecciones legislativas fueron celebradas el pasado 26 de febrero y resultaron de gran relevancia. La población votó para elegir los integrantes del Parlamento –órgano legislativo conocido como Majils– y la Asamblea de Expertos.

La Asamblea de Expertos está integrada por 88 religiosos encargado de proponer y deponer al líder supremo. Dada la edad avanzada del actual líder Alí Jamenei (76 años), es probable que la asamblea resultante de estas elecciones elija a su sucesor. Debido al enorme poder del líder supremo, el futuro próximo del país estará en manos del sucesor de Jamenei. De ahí la trascendencia de las elecciones a este cuerpo.

Por otro lado, el Parlamento de Irán está integrado por 290 escaños y los iraníes mayores de 18 años acuden voluntariamente cada cuatro años a las urnas para renovar a sus representantes. En la actualidad, la mayoría de los diputados –281 hombres y 9 mujeres– tiene perfil ultraconservador. Ello impide al presidente Hasan Rohani llevar a cabo gran parte de su programa de gobierno, viendo bloqueadas algunas de las promesas electorales que le llevaron a la presidencia en 2013.

La rivalidad entre conservadores y reformistas forma parte de la idiosincrasia de Irán, y cada bando cuenta con sus propias bazas. Y es que en Irán no hay partidos. No existen organizaciones políticas, ni militantes con una estructura organizativa. Para que esto existiera debería haber libertad de reunión y en Irán está prohibido. Lo que existe son facciones ideológicas. Básicamente dos: Reformistas y Principalistas.

Los resultados de las elecciones pasadas abren la puerta a un reequilibrio de fuerzas. De los 290 escaños del Majils, los conservadores obtuvieron 103 escaños, mientras que los reformistas han logrado 95. Otros 14 escaños fueron para candidatos considerados independientes, aunque a muchos de ellos se les ubica cerca de los reformistas. Quedando por asignar 69 escaños que serán elegidos en abril en una segunda vuelta.

Estas elecciones pueden suponer un punto de inflexión en la historia de la República Islámica. La gran conquista de estas elecciones es el regreso de los reformistas al sistema político. Si éstos logran imponerse en el Majils y la Asamblea de Expertos, Rohani saldrá fortalecido y podrá seguir con su política de deshielo.

A pesar de que aún es pronto para hablar de cambios sustanciales, nuevas oportunidades parecen estar dándose en la República Islámica, abanderando un cambio hacia una estrategia más conciliadora que, tras el acuerdo nuclear y el fin de las sanciones, ahora traiga una mejora en la situación económica del país.


* Licenciado en relaciones internacionales.

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