Hemos venido para dejar huella pero no somos eternos, el proceso no puede tener un límite y necesitamos armar la lucha con la generación de nuevos cuadros.
En el marco de las celebraciones por el día de los trabajadores La Época se aproxima a las inquietudes y anhelos de las y los trabajadores de Bolivia, recogiendo los criterios del Secretario Ejecutivo de la Federación Sindical de Trabajadores Mineros de Bolivia (FSTMB), Orlando Gutiérrez.
Igualmente recogemos las opiniones del sector de los trabajadores no asalariados, quienes a diario ocupan las calles para llevar el sustento a sus hogares, a través de Eloyna Sánchez, Secretaria Ejecutiva de la Confederación Sindical de vendedores de periódicos de Bolivia, quien amablemente nos atendió en su kiosko de la calle Potosí esquina Socabaya.
La Época.- ¿Cómo llega la clase obrera boliviana a este primero de mayo?
Orlando Gutiérrez (OG).- La clase obrera llega primeramente con una unidad bien consolidada, no ha habido separación sectorialista a nivel nacional, y el reflejo de ello fue el ampliado nacional de la Central Obrera Boliviana (C.O.B.), donde hemos defendido la posición de la comisión de dirigentes que ha llegado a acuerdos con el Presidente para este primero de mayo.
Es necesario señalar que en años pasados había pelea por sectores, pero hoy no. La unidad es un logro que de alguna manera protege la estabilidad laboral de los trabajadores.
¿Cuáles son sus principales preocupaciones en esta coyuntura?
OG.- Son básicamente tres: la unidad de los trabajadores, el acuerdo para la recuperación de la dinamita en las protestas y movilizaciones para los obreros y la adecuación del proyecto de ley general de trabajo junto a la Constitución Política del Estado.
La clase obrera ha ido asumiendo un rol cada vez más protagónico en el Proceso de Cambio y en su último congreso ha asumido en su tesis ideológica fortalecer ese rol.
Durante 10 años los trabajadores pelearon contra el Estado, ¿cómo asumen hoy ese rol de apoyo al Proceso de Cambio?
OG.- Ciertamente es una etapa de varios años de lucha, me llega a la mente el rol importante de la C.O.B., guiada por la vanguardia de la Federación Sindical de Trabajadores Mineros de Bolivia (FSTMB), desde el documento político del distrito minero de Colquiri, defendido y aprobado en el 32 Congreso de Mineros de San Cristóbal como tesis de la FSTMB, que luego fue puesto a consideración del 16° Congreso de la C.O.B. en Tupiza, en el cual se marca la línea política a seguir para la clase trabajadora, que va más allá del reencuentro con el Proceso de Cambio aprobado en ampliado nacional en noviembre de 2013, pues ahora se tiene una línea más definida de todos los trabajadores para asumir nuestro rol en el proceso revolucionario.
En estos 10 años los compañeros campesinos han estado en la toma de decisiones, ahora nosotros asumimos nuestra posición para ser parte de la toma de decisiones, y es para nosotros sumamente relevante, desde una posición global, una inclusión del movimiento obrero con nuestro gobierno; la FSTMB lleva nuevamente la batuta del movimiento obrero del país, en el Estado Plurinacional de Bolivia.
Eso es importante cuando hasta hace menos de veinte años se encontraban accionando contra el Estado.
OG.- Hubo un impacto desastroso del neoliberalismo en el país, en la democracia, en los trabajadores. La lucha contra el neoliberalismo marcaba el inicio del proceso de cambio, que representa un momento distinto para el país. Son dos formas de ver la realidad nacional, y necesitamos entender ambos procesos para ver la diferencia.
Por eso el avance en el sentido de asumir nuestro rol en el proceso es un pequeño paso de lo que nos queda por realizar. Como federación de mineros no significa que tengamos el control y poder para ser intocables, sino para hacer un blindaje para que los cambios sean irreversibles; en el pasado hemos derrocado gobiernos dictatoriales, sin embargo nos quedamos allí, mientras la derecha capitalista preparaba su proyecto.
Como ocurre actualmente en algunos países vecinos.
OG.- En el ampliado del pasado jueves discutimos lo que sucedía en otros países, es desastroso lo que está pasando en Argentina o en Venezuela que por problemas de energía ve parar su proceso productivo.
Notamos que en todos estos años la derecha de manera astuta y estratégica ha ido introduciéndose al gobierno, y no es casual que pidamos la abrogación de leyes que aún siguen vigentes.
Incluso cuando nos reunimos con el Presidente sin su gabinete es diferente la posición que asume a cuando está junto a sus ministros; cuando está el solo da la defensa de los trabajadores. Esto muestra que en su entorno hay infiltrados y le hacen cometer errores con los decretos.
¿Nos podría dar un ejemplo?
OG.- Por ejemplo no creo que del Presidente haya nacido el penalizar la huelga ni vulnerar el fuero sindical como sucede con el Decreto 475; arrollar con eso es arrollar a la clase obrera.
Son gente infiltrada que ha estado direccionado todo este tiempo para que salgan esos decretos. En Argentina por culpa del kirchnerismo ha regresado la derecha. Nosotros en nuestra historia creímos que éramos invencibles pero ya vemos como el kirchnerismo no ha blindado el camino para continuar avanzando y lo mismo está sucediendo en Bolivia. Si nosotros no le abrimos los ojos al Presiente sobre su entorno podemos lamentarnos en el futuro.
También es importante notar que en el ampliado de la C.O.B. ninguno de los dirigentes de las distintas confederaciones y federaciones ha dado una línea contraria al proceso revolucionario que estamos viviendo.
¿Cuáles son los desafíos que debe enfrentar la clase trabajadora boliviana hoy?
OG.- El primer reto es el formar nuevos líderes, no con un afán de tumbar a nuestro Presidente sino generar liderazgo. En la cumbre de Cochabamba, realizada el mes pasado, manifestamos que el proceso para nosotros es infinito, no para perpetuar a una persona permanentemente en el poder sino para que continúe como proceso e ideología y para ello es un paso el tener una nueva generación dirigencial.
Un segundo paso, ante la articulación de la derecha, está en unificar a las fuerzas nacionales, pero no en esa lógica de sumar a los de la derecha que quieran entrar al proceso ya que ese fue el mayor error que permitió la entrada de las manzanas podridas en el proceso.
Tenemos que resolver el cómo trazamos la formación de nuevos líderes en nuestra realidad, blindado el camino y erradicando de manera contundente a los derechistas.
El compañero Evo es el único líder que tiene la conducción del país y del proceso, reconocido a nivel regional y mundial, sin embargo necesitamos generar nuevos liderazgos que continúen el camino ya que si no lo hacemos mañana volverá la pugna de sectores por la toma del poder, y eso es lo que tenemos que evitar, puede ser la mayor debilidad nuestra.
¿Vislumbran otros problemas a enfrentar?
OG.- En el tema de la justicia hemos buscado información y encontramos que hay fiscales, jueces, que no tienen nada que ver con la justicia, designaciones de gente que no vale la pena y esto lastima el proceso ideológico.
En el tema de la corrupción seriamos tan incoherentes al decir que la corrupción se ha armado sólo en la derecha pues ha habido corrupción en el FONDIOC, en la Caja Nacional de Salud, en los ministerios y si eso no empezamos a erradicar nos puede degenerar el Proceso y como cáncer se va a enraizar y no podrá ser extirpado. Es el momento ideal para que con la fuerza que tenemos logremos encarar las tareas del proceso ya que, parafraseando al Presidente, “el pueblo no ha venido para gobernar una gestión sino para quedarse”.
Hemos venido para dejar huella pero no somos eternos, el proceso no puede tener un límite y necesitamos armar la lucha con la generación de cuadros, proteger a la clase trabajadora del país.
¿Cuál es el criterio que tienen los trabajadores respecto a lo que se habla de la llamada clase media?
OG.- Supuestamente la clase media es lo que está entre un pobre y un rico, sin embargo no puede haber término medio ya que se es pobre o se es rico; la clase explotadora nos va quitando conciencia sumando gente que los apoya para defender sus intereses.
Hay un 80% de trabajadores no asalariados en Bolivia, donde entra la plena explotación del hombre por el hombre, como en el caso del sector cooperativo, lo que indica que la lucha de clases no ha terminado y que estamos en un momento en el que nos hemos olvidado del debate ideológico de la lucha de clases. Es importante recuperar toda esa esencia clasista que hemos ido manteniendo, por eso mantenemos la estructura clasista en cómo se organiza la C.O.B., ahora, ¿qué pasa? En esa misma estructura se habla de clase media cuando es algo que no existe y puede ser un elemento de lucha contra la clase obrera, porque esa supuesta clase media mira qué gana el explotado si le conviene y qué ganan los explotadores si le conviene.
Tenemos que ser realistas y sinceros, en un debate de la lucha de clases poco o nada se va a poder hablar en la actualidad porque se ha dejado de lado la construcción de ideología. Para discutir el sentido objetivo y cómo afrontar la lucha de clases y cuáles son nuestras herramientas nos falta mucho.
Puedo pensar que la derecha está influyendo para que mañana no surjan nuevos líderes porque debemos ser conscientes que la ideología sí se mantiene en el tiempo pero las personas son momentáneas.
Como trabajadores no asalariados, ¿en qué condiciones festejan el día del trabajador?
Eloyna Sánchez (ES).- Nuestra condición de no asalariados nos diferencia un poco de los sectores que reciben sueldo, nos tiene más expuestos, sin seguro de salud, beneficios sociales y sin jubilación.
Somos trabajadores del día, ganamos con la venta del día y cuando se tienen conflictos como los de estos días nos vemos afectados en las ventas diarias; entonces los vendedores de periódicos, dulceros, cargadores, entre otros, sufrimos por las bajas en las ventas y falta de circulante. Hay aún bastantes desocupados y la venta de nuestros productos está cayendo, la vendedoras de frescos, por ejemplo, no ganan mucho con la venta de un balde por vaso a un boliviano con cincuenta centavos.
Por estas razones, en el primero de mayo tiene que recordarse también a todos esos trabajadores que estamos en la calle, ganándonos el pan con el día a día, los más sacrificados y perjudicados por el sistema.
¿Cuál es la diferencia entre el antes y el después del Proceso de Cambios?
ES.- Antes había más movilizaciones y no teníamos ingresos porque el país estaba paralizado económicamente, teníamos kioskos que estaban cerrados. En los 10 últimos años hubo cambios gracias a la nacionalización y al Proceso de Cambio, mejorado el movimiento económico, lo que nos permite vender más que antes.
¿Qué retos tienen los trabajadores asalariados y no asalariados en un contexto regional de ofensiva contrarrevolucionaria?
ES.- El reto es que todos trabajemos unidos porque con el tiempo que ha pasado los trabajadores podemos decidir en el proceso, antes no teníamos esa posibilidad.
Sabemos que estamos en un periodo de crisis económica internacional y los de clase trabajadora debemos ser más activos para que podamos seguir adelante en beneficio de los trabajadores.
Luego del primero de mayo la C.O.B. y CONALCAM se reunirán con el presidente Evo Morales, ¿qué debiera proponérsele?
ES.- Que así como se ha llegado a acuerdos respecto al incremento salarial, se pudiera pedir que se mejore las condiciones de vida de quienes no somos asalariados.
¿Cuáles considera que son las debilidades de la clase trabajadora?
ES.- En lo político sabemos que hay dirigentes que se venden a la derecha y le dan la espalda a los trabajadores, dejan de defender los derechos de las bases o traicionan los intereses de la clase, ante esto es importante la unidad de los trabajadores y no permitir la traición a nuestros intereses. Sólo la unidad nos permitirá seguir avanzando.
¿Cuáles son las debilidades del gobierno?
ES.- Son los propios ministros, viceministros y muchas autoridades que engañan al Presidente, que ponen trabas a los avances de los trabajadores. El Presidente defiende los derechos de los más afectados por el sistema, de los trabajadores, de los explotados, porque ha vivido y sufrido lo que sufrimos los pobres.

Leave a Reply