por: Edmundo J. Nogales Arancibia
En las cumbres departamentales de justicia se van debatiendo los temas que se llevarán a la cumbre nacional que se realizará en Sucre el 3 y 4 de junio, y uno de los puntos de debate es el modo de elección de magistrados.
Por un lado, de manera aislada se presentan quienes plantean eliminar el mecanismo de elección mediante el voto popular, bajo el argumento de que no ha servido para solucionar los problemas de administración de justicia en el órgano judicial.
Por otro lado, con mayor respaldo, sale la crítica a los métodos de pre selección de los candidatos y no a la elección misma, porque es a través de la selección que muchos de los buenos representantes quedan depurados ya que se toma la meritocracia o la influencia para lograr ser precandidato.
El apoyo que tiene el segundo planteamiento nos muestra que el intentar eliminar la elección por voto no es algo viable, porque quien lo plantee se enfrentaría a la negativa de la población de renunciar a su derecho a elegir a quienes encabezarán la administración de justicia.
¿Por qué fracasó la gestión de los primeros magistrados electos?
Por un lado, se cambió a las cabezas de la administración de justicia y se mantuvo intacto el resto de una pirámide corrupta, inepta e ineficiente. Aunque se haya cambiado a esas cabezas del sistema de administración de justicia el resto ha mantenido sus mecanismos de acción, selección y designación de jueces, secretarios abogados, vocales, y todos los funcionarios que dependen de ellos.
Tampoco se llevó a la gente idónea, es más ni siquiera se sabía por quién votar, porque los únicos méritos que tenían aquellos candidatos eran en su mayoría los títulos académicos y se continuaba mirando despectivamente el haber ejercido el cargo de autoridad indígena originaria.
Se puede mejorar el mecanismo de selección y el sistema de elección por voto, algunas propuestas son: transparentar el perfil e historial profesional de todos los abogados que aspiran a un cargo, necesitamos saber cómo ha ejercido la profesión de la abogacía, qué tipos de proceso ha llevado adelante, a quiénes usualmente defiende o ataca, saber si es un abogado de empresarios o un abogado que defiende a trabajadores y sus sindicatos. Saber que abogados defienden a las víctimas de violencia o estafas y quienes se encargan de defender a los agresores.
Conocer aquellos datos nos permitirá elegir mejor a los magistrados, porque calificar a alguien por sus títulos profesionales es engañarnos; tiene título de maestría y doctorado en primer lugar el que puede pagar esos estudios, no necesariamente el que ha hecho más méritos en servicio social o investigación.
Se pueden introducir estos elementos para la preselección y para la elección misma, porque si conocemos esos datos de un abogado que postula a un cargo tendremos elementos que definirán nuestro apoyo. Y estos criterios también pueden incluirse para elegir y calificar la postulación a los cargos de jueces y fiscales.
Se deben mejorar los mecanismos, tenemos que entender que la elección por voto es un paso para cambiar la justicia, los siguientes deben ser: quitar el poder de feudos en los juzgados a jueces, que tienen a sus familiares en los juzgados de sus colegas, que cuando les han encontrado actos de corrupción son enviados a tribunales disciplinarios donde sus colegas muestran la solidaridad de gremio, que reciben a los acusados o acusadores en entrevistas privadas para extorsionarlos. Queda mucho por avanzar y no estamos para retroceder.
* Abogado, integrante de la Escuela Nacional de Formación Política.

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