José Antonio Jesús del Carmen Echeverría Bianchi nació el 16 de julio de 1932, en la ciudad de Cárdenas, provincia de Matanzas, Cuba. Fue el primer hijo del matrimonio formado por Antonio Jesús Echeverría González y Concepción Bianchi Tristán.
Sus primeros estudios los cursó en el colegio primario Cahmpagnat, perteneciente a la Congregación de los Hermanos Maristas y con posterioridad en el Instituto de Segunda Enseñanza de Cárdenas, donde se graduó de Bachiller en Ciencias, en 1950, ingresando, en agosto de ese año a la Escuela de Arquitectura en la Universidad de La Habana.
Es elegido secretario general, vicepresidente y presidente de la Asociación de Alumnos de Arquitectura, hasta alcanzar, posteriormente, la presidencia nacional de la Federación Estudiantil Universitaria (FEU).
En 1951 participa en la manifestación de apoyo a los patriotas puertorriqueños que habían atacado en San Juan, con el objetivo de solicitar al gobierno de Prío Socarrás apoyo para la causa puertorriqueña.
El 10 de marzo de 1952 Fulgencio Batista ejecuta un golpe de Estado. Enterado de los sucesos, Echeverría regresa inmediatamente a La Habana y se suma a las protestas estudiantiles por el cuartelazo. El 14 de marzo de ese mismo año, firma la Declaración de Principios de la Federación Estudiantil Universitaria.
Su posición revolucionaria y compromiso con su pueblo crece a pasos agigantados. La dirección de la FEU le encomienda organizar la huelga estudiantil en los planteles de enseñanza secundaria, y para ello viaja por todo el país. Su misión surte efecto. La dictadura allana los colegios y detiene a los dirigentes para acabar con la huelga.
El 8 de mayo, desde su responsabilidad como secretario general de la FEU, se ocupa en la celebración del III Congreso de Estudiantes Secundarios, que tiene lugar en el Salón de los Mártires de la Universidad de La Habana.
El 28 de marzo de 1954 protagoniza una fuerte protesta contra el gobierno de Batista frente al palco presidencial del carnaval habanero; es detenido y trasladado a las mazmorras del Castillo del Príncipe.
El 20 de enero de 1955, junto a otros jóvenes revolucionarios, parte hacia Costa Rica para combatir el golpe y la invasión mercenaria de Anastasio Somoza a ese país, ubicándose en el frente de Guanacaste. A su regreso a Cuba y luego de un tiempo detenido, continúa las acciones junto al movimiento estudiantil contra la dictadura.
El 13 de marzo de 1957 protagonizó la Toma de la Emisora Radio Reloj, acción coordinada con el Asalto al Palacio Presidencial. Cuando se apoderó de los micrófonos de la estación expresó:
“Pueblo de Cuba, en estos momentos acaba de ser ajusticiado revolucionariamente el dictador Fulgencio Batista. En su propia madriguera del Palacio Presidencial, el pueblo de Cuba ha ido a ajustarle cuentas. Y somos nosotros, el Directorio Revolucionario, los que en nombre de la Revolución Cubana hemos dado el tiro de gracia a este régimen de oprobio. Cubanos que me escuchan. Acaba de ser eliminado(…)
En lo que se considera su testamento político, fechado aquel mismo día, expresó:
“Si caemos, que nuestra sangre señale el camino de la libertad. Porque, tenga o no, nuestra acción el éxito que esperamos, la conmoción que originará nos hará adelantar en la senda del triunfo.”
Tras la toma de la emisora se dirigió a la Universidad de La Habana. El automóvil en que viajaba resultó interceptado por un vehículo policiaco a un costado del recinto universitario. El líder estudiantil murió ametrallado con sólo 24 años de edad, pero así como vaticinó, la sangre de los mártires del 13 de marzo abrió el camino a la Libertad.
La Época.-

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