septiembre 28, 2022

La película Snowden, el golpe de Estado en Brasil y las elecciones estadounidenses

por: Jorge Vital de Brito Moreira

La película se centra en el desarrollo profesional de Snowden, un individuo que, al comienzo de su carrera, estaba profundamente convencido del discurso oficial del Gobierno sobre la necesidad y la integridad del sistema de espionaje de Estados Unidos, pero se transforma en un profesional brillante pero profundamente desilusionado por la mentira y la ilegalidad.

Snowden es una película biográfica de suspenso político dirigido por Oliver Stone. El guión fue escrito por Stone y Kieran Fitzgerald y se basa en dos libros y en una extraordinaria película documental. Los libros son: Time of the Octopus del abogado y autor ruso, Anatoly Kucherena y The Snowden Files del periodista Lucas Harding. La película también está profundamente basada en el premiado documental de Laura Poitras, “Citizenfour” sobre Edward Snowden. La película de Oliver Stone, paralelamente, viene a representar la historia de este famoso ex analista de la National Security Agency, NSA (la Agencia de Seguridad Nacional) que tuvo el valor y la fuerza moral y política para filtrar información secreta (en forma de miles de documentos clasificados distribuidos a los medios de comunicación y la opinión pública mundial) del sistema de espionaje ilegal masivo del Gobierno estadounidense en contra de los ciudadanos de dentro y de fuera de los EE.UU.

La película se centra en el desarrollo profesional de Snowden (interpretado por Joseph Gordon-Levitt): un individuo que, al comienzo de su carrera, estaba profundamente convencido del discurso oficial del Gobierno sobre la necesidad y la integridad del sistema de espionaje de Estados Unidos, pero se transforma en el proceso en un profesional brillante pero profundamente desilusionado por la mentira, la ilegalidad y la corrupción de las labores del servicio de inteligencia dentro del NSA y del Gobierno de Estados Unidos. Su decepción con el sistema de espionaje y su coraje personal, lo llevaron a abandonar el trabajo de seguridad nacional de Estados Unidos, dentro de la empresa Booz Allen Hamilton, cuando tuvo pleno conocimiento de que: 1) las amplias, complejas y diversificadas técnicas de los programas de espionaje electrónico de los EE.UU. eran ilegales y antidemocráticas; 2) los programas de la NSA eran implementados para espiar a todas las formas de comunicación digital en el planeta tierra (no sólo a los denominados grupos “terroristas” sino a todos los grupos de individuos dentro y fuera de los EE.UU.). A través de las denuncias de Snowden, que la película representa con propiedad, quedamos informados que el principal objetivo de los servicios de inteligencia de EE.UU, es, por encima de todo, realizar el espionaje de los gobiernos y de las autoridades de los países extranjeros con el propósito de controlar y/o dominar geopolítica y económicamente sus recursos naturales (petróleo, gas, minerales) y sus poblaciones.

La película también muestra que cuando Snowden comienza a filtrar información clasificada (revelando el carácter antidemocrático, autoritario y totalitario de las administraciones del presidente George W. Bush y del presidente Barack Obama y los funcionarios de sus gobiernos) los medios corporativos de los Estados Unidos organizan una campaña de propaganda masiva para destruir la imagen pública de Edward Snowden, demonizándolo como traidor, bandido y una persona fuera de la ley.

A pesar de la masiva campaña para denigrar a Snowden y mantenerlo como un fuera de la ley, él contó con la ayuda del personal de Wikileaks (y de los periodistas Laura Poitras y Glenn Greenwald que lo entrevistaron), y fue capaz de esconderse en los barrios pobres de la ciudad de Hong Kong, para luego escapar en un avión hacia Rusia.

El espectador se dará cuenta de que el guión está estructurado a partir de dos dimensiones temporales. Tiene sus inicios en la actualidad (junio de 2013) cuando el documentalista Laura Poitras (interpretado por Melissa Leo) se reúne con el columnista Glenn Greenwald (interpretado por Zachary Quinto) y el periodista Ewen Mac Askill (interpretado por Tom Wilkinson) del periódico The Guardian en un hotel en Hong Kong, China. Allí, en el vestíbulo de este hotel, los periodistas son atendidos por Edward Snowden; que luego lleva a los periodistas a su habitación para empezar a documentar toda la información que había levado a compartir con los tres periodistas, ayudándoles a informar a la población de todo el mundo.

La película también enseña, a través de flashbacks constantes, la historia anterior de Edward Snowden, aquella que se produjo en varios momentos de su formación profesional en el servicio de inteligencia y espionaje. Así sabemos que: en 2004, Snowden se alistó en las fuerzas especiales (EE.UU.); en 2006, Snowden comenzó a entrenar para una posición en la Central Intelligence Agency, CIA (Agencia Central de Inteligencia); en 2007, Snowden, va a Europa con el fin de mantener la seguridad de la red informática en Ginebra, Suiza; en 2009, Snowden se establece en Tokio, Japón, donde trabaja en la compañía Dell como un supervisor que hacía las actualizaciones del sistema informático de la NSA. En 2012, Snowden trabajó para Booz Allen Hamilton en Hawái, donde (a través de sus vínculos con la NSA), toma consciencia de que se está transformando en un individuo visiblemente indignado, perturbado e internamente dividido (llegando al punto de tener frecuentes ataques epilépticos), para finalmente darse cuenta de que el gobierno de Estados Unidos estaba espiando activamente a todas las personas dentro y fuera de los EUA a través de una serie de programas, incluyendo el programa PRISM [1].

Los flashbacks de la película también nos muestran unos momentos de Snowden alejados del trabajo de espionaje cuando, por ejemplo, realiza chats online con su futura novia Lindsay Mills (Shailene Woodley); o cuando él y Lindsay salen para caminar por los parques en los EE.UU., o en los espacios habitacionales de las casas o apartamentos que alquilaban en Europa, Japón o Hawái.

La película revela la importancia de los programas de espionaje masivo de las operaciones del gobierno de los Estados Unidos, tales como el mencionado PRISM, que es uno de los importantes sistemas de vigilancia mundial de los programas de la NSA. Por lo tanto, en la película de Stone, nos enteramos que este y otros programas de espionaje se mantuvieron en secreto desde 2007, hasta que finalmente Snowden hizo su revelación a la prensa mundial en junio de 2013. Así, su existencia sólo se hizo dominio público cuando empezaron las publicaciones realizadas por el diario británico The Guardian, basadas en documentos proporcionados por él.

Lo que parece más importante en esta reseña que escribo, es llamar la atención de los brasileños en particular a la necesidad de ver la película de Oliver Stone, porque es necesario entender que las denuncias de Snowden representadas en esta película, permiten aclarar y explicar por qué y cómo Brasil se convirtió en la víctima favorita del espionaje de la NSA. Y nos permite aclarar por qué y cómo la NSA golpeó el sistema de comunicación de la ex presidenta Dilma Rousseff, de la Petrobras [la empresa más grande de Brasil, representa casi el 20% del producto interno bruto (PIB) de Brasil y una de las mayores compañías petroleras y de la energía a nivel mundial], así como a otras organizaciones brasileñas de gran importancia económica, con el fin de ayudar a las rivales empresas estadounidenses de energía (The Big Oil) a tomar el control de Petrobras y el Pré-Sal. Por lo tanto, el plan del gobierno de los EE.UU. tenía como objetivo, no sólo desestabilizar el gobierno de Dilma Rousseff sino el de crear las condiciones favorables para el golpe de estado de Michel Temer (PMDB) y José Serra (PSDB). Así, el espionaje de la NSA sobre Brasil, empezó antes de 2014 y en consecuencia el espionaje de la Petrobras como el del gobierno brasileño fueron denunciados, no sólo por Edward Snowden sino por el WikiLeaks de Julian Assange. Como sabemos, el teléfono celular de la ex presidenta Dilma Rousseff fue espiado por los Estados Unidos. Y este espionaje, cuando revelado, fue denunciado valientemente por la ex presidenta Rousseff para la opinión pública mundial en la Asamblea de las Naciones Unidas de la ONU.

Al ver la película, la pregunta que muchos brasileños hicieron, “Por qué socavar a la Petrobras?” recibe una respuesta casi transparente y contundente para un brasileño que obtuvo la información necesaria: porque Petrobras descubrió hasta ahora, una de las mayores reservas de petróleo en el siglo XXI; porque como ya sabemos, el Pré-Sal fue descubierto en la costa atlántica en el sureste de Brasil, y el ex presidente Lula estableció que toda la explotación de estas fabulosas reservas de petróleo serían administradas por el monopolio estatal de la Petrobras. Por lo tanto, el descubrimiento, la explotación y los beneficios del Pré-Sal serían de la responsabilidad exclusiva de Petrobras y de Brasil. Y, sin embargo, esta decisión de Lula era inaceptable para las compañías petroleras multinacionales (The Big Oil) de los EE.UU. Luego, por la iniciativa y complicidad de la administración del presidente Barack Obama, del vicepresidente Joe Biden y de la ex-secretaria Hillary Clinton, la NSA comenzó el espionaje en Petrobras. Con la información obtenida a través de este espionaje, era relativamente fácil para convertirla en la “Operación Lava Jato”. Era suficiente que el gobierno de EE.UU., obtuviera la ayuda de parte del sistema judicial brasileño, aquel que se podría corromper para favorecer a los intereses de los EE.UU. Así no fue difícil encontrar un juez en Paraná, uno que había trabajado en el Departamento de Estado de EE.UU. Y, de un día para otro apareció en las manos del juez Sergio Moro una inmensa cantidad de información sobre lo que estaba ocurriendo en secreto dentro de las capas más altas de Petrobras, de las organizaciones políticas, financieras e industriales de Brasil como Norbert Odebretch, y Andrade Gutiérrez.

Por último, me gustaría mencionar que la película de Oliver Stone también nos da algunas claves para entender y explicar por qué actualmente un grupo de brillantes funcionarios, conectados a los servicios de inteligencia de Estados Unidos (tales como Steve Pieczenik y el matemático William Binney), filtró, a Julian Assange, por un lado, la información contenida en los correos electrónicos privados y secretos de la candidata Hillary Clinton: e-mails como pruebas de la corrupción masiva de Hillary Clinton y de la Fundación Clinton en la administración demócrata de Barack Obama cuando era Secretaria de Estado de esta administración. Y, por otro lado, este grupo de funcionarios, obligó al jefe del FBI, James Comey, a abrir un expediente para investigar las irregularidades y presuntas actividades delictivas de la candidata Hillary Clinton en el uso de la información clasificada del gobierno de EE.UU. Todo esto, de acuerdo a esos funcionarios contaba con la complicidad del presidente Barack Obama, de la procuradora general de la república, Loretta Lynch y del director del FBI, James Comey [2].

Por último, mirando la película, el público en general también podrá indirectamente entender, por qué las alegaciones de falta de honradez, de corrupción, de las actividades criminales de la candidata Hillary Clinton, por un lado, y de la administración de Obama y del Partido Demócrata, del otro, fueron componentes cruciales de la derrota de Clinton en estas últimas elecciones presidenciales.


1 PRISM es el nombre dado a un programa de vigilancia electrónica clandestina operado por la Agencia de Seguridad Nacional de Estados Unidos (NSA) para la recogida masiva de las comunicaciones de, al menos, nueve grandes empresas estadounidenses de Internet: Facebook, Google, Microsoft, Yahoo, YouTube, AOL, Skype, Paltalk y Apple.

2 La denuncia pública de Steve Pieczenik se puede ver en el siguiente link: https://www.youtube.com/watch?v=ov5kvWSz5LM

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