enero 10, 2022

La histórica batalla de Milluni

por: Luis Oporto Ordóñez *, Carola Campos Lora y Edgar Ramírez Santiesteban

Natalio Mamani Calle, nació en Corocoro el 12 de diciembre de 1928, hijo de arrieros, trajinó la región andina desde niño, cursó hasta tercero de primaria, suficiente para dominar la palabra y cultivar la escritura. El 9 de noviembre de 1952 contrajo matrimonio con Valentina Apaza Coronel (10 de diciembre de 1928), [1] con quien formó su hogar y procrearon doce.

La Milicia Minera de Milluni

Milluni, centro minero de 5000 habitantes, tenía una plaza, una radio potente y un teatro, sede de la Empresa “Fabulosa Mines”, que producía 70 TMF al mes, con 530 trabajadores. Natalio Mamani ingresó como carrero a la mina de Corocoro. A los 20 años de edad ingresó a Milluni como “Cañerista” y pasó a la Maestranza, labores en las que “ganaba muy poquito y por eso pidió el cargo de “Perforista” y entonces empezó a ganar mejor”, recuerda su esposa. Natalio era deportista y destacó como back, junto a su hermano. Equipos, como Bolívar con Agustín Ugarte, visitaron el centro minero. Organizó un campeonato interprovincial en el que Pacajes salió campeón. Fue elegido delegado seccional, empezando una fulgurante trayectoria sindical y política. Admiraba a Mao Tse Tung y a César Lora.

1952 fue el año de la consagración del distrito combativo de Milluni. En las jornadas de abril, la acción de los mineros fue determinante para volcar la correlación de fuerzas. Salieron por Chacaltaya hacia El Alto, tomaron la Base Aérea y armas, bajaron al bosquecillo de Pura Pura y se incorporaron a las milicias armadas que derrotaron al Ejército. El joven delegado seccional Natalio Mamani, destacó en esas acciones, ya como Secretario General asumió la conducción de la milicia, organizada en escuadras, secciones y compañías, uniformadas con impermeables amarillos, cascos y fusiles al hombro. En mayo de 1965, acatando la Huelga General dictada por la Central Obrera Boliviana y la Federación Sindical de Trabajadores Mineros de Bolivia, Natalio Mamani, convocó a los milicianos, “fueron organizados los grupos, distribuidas las armas y dispuesto todo para enfrentar al Ejército.” [2] El célebre Miguel Alandia Pantoja pintó un mural, alegoría del triunfo de los mineros sobre el Ejército de la Rosca.

La histórica batalla del 24 de mayo de 1965

El golpe del 4 de noviembre de 1964, desembocó en una ofensiva contra el movimiento obrero. El 1° de mayo los trabajadores hicieron una gran demostración independiente de sus fuerzas. Barrientos ordenó la detención y exilio de Juan Lechín al Paraguay y tomar por asalto los centros mineros. “Trataron de capturar Kami, lo que no fue posible por la resistencia de los trabajadores cooperativistas, pero sí tomaron Telamayu y otras minas de Consejo Central Sur, con derramamiento de sangre proletaria”. [3]

El ataque militar a Milluni empezó a las 8:00. La milicia minera, en unión con campesinos, parapetada en la altura estratégica del “Huayna Potosí”, embosca una patrulla de 15 soldados. Valentina relata que “ellos han pedido tregua, pero no había sido así, pues por Huayllatani han subido, otros por Milluni han dado la vuelta; con tanques han entrado”. A las 10:50, toman el campamento, “un grupo se trasladó hasta la emisora “Huayna Potosí” y se dedicó a desmantelarla” estableciendo su cuartel general en el auditorio de la radio, “en el escenario, debajo de un mural pintado por Alandia Pantoja, muchos soldados tendieron sus camas”. Otro grupo se dedicó a recorrer el campamento haciendo prisioneros y decomisando armas. Los mineros responden con tiros de fusil y dinamita, durante la tarde y la noche. “El fuego continuaba intenso, pero esta vez era la aviación la que actuaba”. [4] Los cazas Mustang F-51 y AT 6, ubicaron las antenas de Radio Milluni como objetivos. Se dijo que ante la amenaza de bombardeo trasladaron a los 15 soldados y “los colocaron amarrados a los cables de luz que circundan la zona a fin de que estos reciban los impactos de los aviones Mustang”, [5] pero Valentina afirma que “los mineros habían logrado interceptar la frecuencia militar y conocieron los planes de bombardear las antenas para acallar la radio. Fue entonces que cinco buzos apresados en una de las asambleas, fueron llevados a las antenas donde los maniataron, y por la radio hicieron conocer que tenían cinco rehenes, entonces no bombardearon”. [6] La aviación optó por tirar volantes al centro minero: “Trabajador boliviano: No permitas que tus organizaciones sindicales sean destruidas por un pequeño grupículo de agitadores extremistas… al servicio del comunismo”, “Estudiante boliviano: Tus padres han confiado y puesto en tus manos los caros anhelos que ellos se forjaron a través de años. No los defraudes, vuelve a tus aulas”.[7] El 29 de mayo Barrientos y Ovando entran a Milluni con fuerte escolta y aviones sobrevuelan el distrito. “Un obrero, Arturo Villanueva, echó la culpa del malestar social a Paz Estenssoro y acusó a Natalio Mamani de no haber rendido cuentas de los fondos sindicales. Vicente Sosa dijo que ‘los grandes pícaros han escapado’. Alejandro Chuquimia, excombatiente del Chaco ‘lo calificó como amo y dueño de Milluni’ y lo sindicó de haber recibido armas de Paz y le hizo cargo de 80 millones de bolivianos”, Javier Camacho lo sindicó de “comunista” [8] Era un plan para desprestigiar a los dirigentes. Natalio Mamani, en un informe imparcial y objetivo a la FSTMB, desmiente a los militares: “en Milluni, la lucha fue valiente y sangrienta, frente a más de 8.000 soldados y 12 aviones de guerra que nos emplazaron los gorilas, hemos peleado todos, hasta nuestras señoras e hijos, hubieron muchas bajas, tanto del Ejército como de parte nuestra. Se derribó dos aviones. Nuestra pelea duró casi 24 horas… Fue una caída valiente porque los revolucionarios debemos caer luchando en el campo de batalla, en defensa de nuestros compañeros y el Pueblo todo”. Aclara que “pese a todo, el apoyo de los c.c. es una potencia. Ellos por ahora no pueden decir nada, porque están amenazados de perder la pega”. [9]

Vida en la clandestinidad

Valentina Apaza sufrió las consecuencias de la ocupación militar. Las fuerzas represivas la tomaron como rehén junto a sus siete hijos. “No vas a salir mientras no digas dónde está tu marido”, vociferaban los militares. Sabían que Natalio estaba en interior mina pero nunca lo delatarían. “Todo han saqueado. Plata querían pescar: el tumbado, el colchón, todo lo han deshecho”. [10] Las propias mujeres la recriminaron pero Valentina no se rindió. La Empresa ordenó su expulsión del campamento y subieron sus escasas pertenencias en un camión que enrumbó a El Alto pero luego se marchó a Corocoro, acogida por Alicia, hermana de Natalio. Sobrevivieron elaborando salteñas y comida. Durante años, mientras su esposo estuvo preso o en el exilio, ella sostuvo el hogar.

Natalio, herido de bala en el pie se refugió durante cinco días en interior mina con dos compañeros. Se fue a los Yungas en busca de contactos de la FSTMB. En La Chojlla, un paisano lo reconoció: “Natalio te están buscando los militares”, le dijo y lo escondió en su casa, hasta curar sus heridas. En La Paz se refugió en el local “Las Peñas” del “Negro Larrea”. Aparecieron los tiras y advertido por su amigo, se fue a Corocoro. Su hijita durmió con él y en la madrugada se marchó a la comunidad de su madre que le contactó con un camionero que transportaba cebada, llevando a Natalio y su hermano hasta la frontera. En el desierto Natalio desfalleció, pero su hermano deportista de recia constitución física lo cargó hasta llegar a Caquena y pidieron asilo. Una patrulla fronteriza los trasladó a Arica, allí se reunieron con Federico Escobar, Zenón Barrientos Mamani y otros dirigentes. Mario Torres, desde La Paz, le ofreció viajar a China. Natalio Estaba muy bien informado de lo que sucedía en su distrito: “Los dirigentes no hacen ninguna labor, están manejados por el Coordinador. Pero nuestros cumpas como maduros que son en su lucha, se ríen. Cuando llaman a asambleas, asisten sus mujeres e hijos”. [11] Afirmó que “el viaje a Pekín, no es urgente por ahora. Lo que es importante para la lucha es nuestro contacto que debemos mantener con nuestros c.c.”. La FSTMB realizó asambleas en Siglo XX, Catavi, Huanuni, Santa Fe, Japo, Morococala, para organizar el XIII Congreso Nacional Minero de Siete Suyos, en el que Natalio participó clandestinamente, que lo ratificó como Secretario de Conflictos. Trabajó en Songo, Chacarilla (mina de cobre) y Anaconda, donde fue delatado y apresado.

La Corporación Minera de Bolivia reconoció el derecho de readmisión al trabajo a todas las personas detenidas, pero pese a las peticiones de la FSTMB, Natalio Mamani, Waldo Tarqui, René Chacón, Corsino Pereyra, Alberto López y Juan Arce, no fueron reincorporados por lo que se declararon en huelga de hambre [12] y a pesar que el Gobierno del Gral. A. Ovando ordenó por decreto la reincorporación y el pago de beneficios sociales de dirigentes despedidos entre el 1° de enero de 1965 hasta septiembre de 1969. [13] En 1970 un Cabildo Abierto en Corocoro lo eligió Sub-Prefecto, cargo que ocupó hasta la caída del Gral. Torres, cuando “lo detuvieron y lo enviaron a La Paz, incomunicado”. [14] El 16 de junio de 1972 se ordenó su liberación pero estuvo preso hasta fines de 1973, siendo nuevamente detenido por seis meses en 1974”. [15] Fue confinado en Coati y conoció todas las “casas de seguridad”: la DOP, Achocalla, Viacha (Chonchocoro). Fue “apresado por agentes de la DOP el 23 de agosto en la puerta del Cementerio General”. [16] La Comsur presionó para mantener alejado a Natalio Mamani de Milluni.

El final del “Gran Natalio”

Recuerda con amargura: “Mi esposa y mis hijos han pasado hambre y necesidad mientras que yo he soportado destierros y continuas detenciones, hasta hace pocos días en la que la valerosa huelga de hambre de amas de casa y niños mineros (diciembre, 1978), con el apoyo generoso de nuestro pueblo, ha logrado que se amplíe la amnistía y podamos, los que estábamos en el encierro, recuperar nuestra libertad”. [17] Juan Lechín lo calificó como el “Gran Natalio”, héroe de las jornadas de abril de 1952 y de la resistencia de Milluni el 24 de mayo de 1965. El XVII Congreso Nacional de la FSTMB “no vaciló en tributarle de pie, un justo reconocimiento a su valor y sacrificio puestos a todas prueba a lo largo de toda su vida de luchador infatigable y por cuya causa ha sido relegado a la situación de desocupado desde hacen varios años atrás”, a tiempo de reiterar su pedido de reincorporación. A diferencia de muchos dirigentes, no amasó fortuna, inclusive renunció a la renta de jubilación. Era un visionario que cultivó el amor por los libros, formando dos bibliotecas. La primera tuvo trágico final, pues a raíz de la sañuda persecución del Gobierno del Gral. René Barrientos, ingresó a la clandestinidad y el dueño de casa, temeroso por una posible requisa, trasladó los libros a Tiahuanaco donde los sepultó, desintegrándose con el tiempo. Su segunda biblioteca sobrevive en la casa de su esposa, con títulos sugerentes como: Historia del Movimiento Obrero boliviano, y La clase obrera en el proceso político (G. Lora), China, ayer, hoy y siempre (A. Franco), Mito y realidad de la industrialización en Bolivia (A. Canelas), El Poder Indio (F. Reynaga), 100 años de lucha obrera (E. Delgado), Viva el triunfo de la dictadura del proletariado (s.d), El imperialismo, fase superior del capitalismo (V. Lenin). Pese a las gestiones de la Asamblea Permanente de los Derechos Humanos y de la FSTMB, [18] Comsur nunca lo reincorporó y optó por otorgarle una concesión en calidad de Locatario, hasta su muerte en La Paz el 26 de junio de 1991. Cumpliendo su último deseo, sus restos fueron enterrados en su tierra natal Corocoro. Dejó a sus hijos, como herencia, una profesión; y al país, un legado: su Diario de los sucesos de mayo de 1965, historia íntima de la resistencia de Milluni contra la dictadura.


*    Historiador; Archivista; y exdirigente Sindical de la FSTMB y la COB.

1     Certificado de defunción y Certificado de matrimonio.

2     “Milluni es ahora un pueblo silencioso y triste que quiere volver a la calma”, en El Diario. 26.05.1965.

3     “Homenaje [de Natalio Mamani] a los trabajadores mineros caídos en Milluni el 24 de mayo de 1965”. La Paz, 24 de mayo de 1985.

4     “Milluni es ahora…”.

5     “Medidas rígidas adoptaría la Junta si se repiten nuevos actos terroristas”, en Presencia, 29.05.1965.

6     Testimonios de Valentina Apaza, Rosario y Javier Mamani. 24.09.2017.

7     Archivo de la Familia Mamani-Apaza.

8     “Barrientos y Ovando aclamados ayer por mineros de Milluni”, en Presencia, 30.05.1965; “Los dos presidentes se comprometieron a dar libertad a mineros”, en El Diario, 30.05.1965.

9     Carta a Mario Torres Callejas, Arica, 5 de octubre de 1965.

10    Testimonio de Valentina Apaza.

11    Carta a Mario Torres Callejas… Fue su esposa, Valentina, la que le visitó en Arica y le informó de la situación. Natalio se despide de Mario Torres: “Gloria a Cesar Lora”.

12    Ex mineros piden reincorporación”, en Hoy, 25.11.1969; “Huelga de hambre de los exmineros”, en Hoy, y “El gobierno estudia decreto que dará solución a huelga de mineros”, en Presencia, 8.12.1969.

13    Carta de la FSTMB de 6 de enero de 1970.

14    Testimonio de Rosario Mamani Apaza, 24.09.2017.

15    Carta de la Asamblea Permanente de los Derechos Humanos, de 13 de marzo de 1978.

16    “Solicitan libertad de 12 ex dirigentes mineros”, en Presencia, 2.09.1975.

17    Carta de Natalio Mamani a la FSTMB, del 31 de enero de 1978.

18    Carta de la Central Obrera Boliviana de 11 de agosto de 1978; carta 14/79 (s.f.) de la FSTMB y carta de la APDH de 13 de marzo de 1978 y carta de la FSTMB de 12 de abril de 1978.

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