agosto 27, 2026

El giro conservador y el peligro de las iglesias evangélicas

Recientemente un artículo publicado por el New York Times por Javier Corrales, identifica una peligrosa tendencia que es la creciente influencia de las iglesias evangélicas pentecostales en América Latina, que están transformando, como ninguna otra fuerza, la política de la región, dándole nuevas causas conservadoras. Sin duda el giro hacia la derecha que está sufriendo esta parte del continente guarda mucha relación con este fenómeno político-religioso.

La teología de los pastores evangélicos en términos de ideológicos promociona valores muy conservadores, patriarcales y homofóbicos. Los pilares de su agenda son la oposición al reconocimiento de los derechos de la comunidad LGTBI, el rechazo a cualquier iniciativa que permita despenalizar el aborto, la defensa a ultranza de la familia tradicional y de los valores tradicionales del hombre y la mujer y una política muy compatible con el neoliberalismo es la “ética protestante” ligada al trabajador “exitoso”, ahorrador, donde “el éxito material” aparece como una prueba de elección por Dios.

En términos políticos los grupos evangélicos están revirtiendo la desventaja que tenían los partidos de derecha en América Latina, que es su falta de arrastre entre los votantes pertenecientes a los sectores populares, asociando dos cosas antes separadas, la fe y las opciones políticas.

Para comprender el rol político de las iglesias evangélicas pentecostales en América Latina solo hay que recordar el nefasto papel que cumplieron durante el referéndum por la Paz en Colombia, donde trabajaron militantemente, puerta a puerta, en favor de la victoria del No a la Paz, utilizando argumento de que los acuerdos vulnerarían los valores de la familia tradicional.

Otro es el caso de Brasil donde el evangélico Marcelo Crivella, quien no oculta su homofobia, fue elegido por mayoría absoluta en 2016 como alcalde de Río de Janeiro derrotando a Marcelo Freixo, profesor y activista de los derechos humanos. Si bien Crivella inicialmente apoyó al gobierno del PT, después fue el líder del juicio parlamentario que expulsó a la presidenta Rousseff del gobierno y hoy apoya el gobierno de Temer. El poder de las iglesias pentecostales en Brasil es decisivo y no es desconocido el millonario negocio que representa.

Ahora está sobre la mesa el caso de Costa Rica, donde líder del conservadurismo religioso, Fabricio Alvarado, podría ser presidente. Con un discurso homofóbico contra la diversidad sexual y de género, logró captar el voto de la población más conservadora aprovechando el rechazo que produjo el dictamen de la Corte Interamericana de Derechos Humanos que validó las uniones matrimoniales de las parejas del mismo sexo para los Estados miembros del Organismo. Si logra ganar, su victoria constituiría una derrota al avance de Costa Rica en materia de derechos humanos, igualdad de género y lucha contra la discriminación, sobre todo contra las mujeres y la población LGTBI.

En Bolivia las iglesias evangélicas demostraron su poder político debutando en las manifestaciones contra el código Penal ya derogado. Movilizaron miles de feligreses a través de campañas de oración, con el argumento de que éste buscaba penalizar y criminalizar la evangelización impidiendo a los pastores predicar en las calles. No es descabellado pensar que su tarea es dividir el voto duro con el que cuenta Evo Morales entre los sectores populares. Hoy en día el 22% de la población boliviana es evangélica, lo que representa un importante caudal de votación

Al parecer las iglesias evangélicas pentecostales están logrando lo que no logró la derecha en América Latina: conservadurizar la política. Son una fuerza nada desdeñable, con gran poder económico organizado en torno a la economía de la fe, poseen un verdadero imperio mediático con capacidad de movilizar una gran masa social, cuentan con una enorme capacidad de canalizar el sentimiento de frustración de la población migrante del campo y de los barrios periféricos sin salidas económicas dándole un sentido político conservadora su esperanza. Está claro que su poder es un nuevo elemento que debe ser tomado en cuenta a la hora del análisis político no vaya a ser que terminen poniendo en riesgo los avances del Estado secular en América Latina.


*    Socióloga.

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