diciembre 2, 2020

Senegal sorprende a Polonia

Senegal, a fuerza de físico, desesperó a Polonia y aprovechó los regalos del equipo de Adam Nawalka para lograr una victoria por 1-2 que voltea los pronósticos de un grupo que deja a polacos y colombianos contra las cuerdas


Con goles de Niang y de Cionek en contra los africanos se sirvieron para vencer 2-1 a las Águilas Blancas, que descontaron a través de un testazo de Krychowiak. Aunque, a pesar del solitario gol que puso emoción al final, los polacos se vieron superados en todo momento por el conjunto de Aliou Cissé.

Los senegaleses mostraron desde la primera mitad todo su poderío ofensivo a la hora de hacer los contragolpes. Arma mortal para el equipo europeo, incapaz de retener la velocidad por las bandas de Ismaila Sarr y Mbaye Niang.

A las balas por las bandas se le sumó la fortaleza de Diouf, que luchó y siempre ganó ante Cionek y Pazdan. Y un soberbio trabajo de N’Diaye y Gueye para desconectar a los mediocampistas del temible Robert Lewandowski.

El primer gol llegó al 38′ con el enésimo robo de Mbaye Niang. Saido Mané lo convirtió en una asistencia para Idrissa Gueye. A la desesperada, Cionek se cruzó en el disparo del centrocampista del Everton e introdujo el balón en su meta.

Y sentenciaron a la hora de juego, al aprovechar un mal pase hacia atrás de Krychowiak, un exsevillista que podría regresar a Nervión, que provocó la indecisión en la salida de Wojciech Szczesny, quizá asustado ante la llegada de Mbaye Niang, un tren de mercancías imparable en su camino hacia el gol.

No hubo para más. Polonia no creyó en la remontada hasta el minuto 86, cuando el gol de cabeza del propio Krychowiak le levantó el ánimo, pero no fue posible. Aliou Cissé, capitán de aquella legendaria Senegal de 2002, volvió a guiar a los suyos a un nuevo hito. Los Leones de Teranga rugieron fuerte en el Otkrytie Arena de Moscú.


Con goles de Niang y de Cionek en contra los africanos se sirvieron para vencer 2-1 a las Águilas Blancas, que descontaron a través de un testazo de Krychowiak. Aunque, a pesar del solitario gol que puso emoción al final, los polacos se vieron superados en todo momento por el conjunto de Aliou Cissé.

Los senegaleses mostraron desde la primera mitad todo su poderío ofensivo a la hora de hacer los contragolpes. Arma mortal para el equipo europeo, incapaz de retener la velocidad por las bandas de Ismaila Sarr y Mbaye Niang.

A las balas por las bandas se le sumó la fortaleza de Diouf, que luchó y siempre ganó ante Cionek y Pazdan. Y un soberbio trabajo de N’Diaye y Gueye para desconectar a los mediocampistas del temible Robert Lewandowski.

El primer gol llegó al 38′ con el enésimo robo de Mbaye Niang. Saido Mané lo convirtió en una asistencia para Idrissa Gueye. A la desesperada, Cionek se cruzó en el disparo del centrocampista del Everton e introdujo el balón en su meta.

Y sentenciaron a la hora de juego, al aprovechar un mal pase hacia atrás de Krychowiak, un exsevillista que podría regresar a Nervión, que provocó la indecisión en la salida de Wojciech Szczesny, quizá asustado ante la llegada de Mbaye Niang, un tren de mercancías imparable en su camino hacia el gol.

No hubo para más. Polonia no creyó en la remontada hasta el minuto 86, cuando el gol de cabeza del propio Krychowiak le levantó el ánimo, pero no fue posible. Aliou Cissé, capitán de aquella legendaria Senegal de 2002, volvió a guiar a los suyos a un nuevo hito. Los Leones de Teranga rugieron fuerte en el Otkrytie Arena de Moscú.

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